Los escándalos empresariales hunden la confianza de los consumidores de EEUU

JULIO A. PARRADO

El goteo de escándalos contables y el deterioro provocado en las Bolsas está afectando a la moral de los consumidores estadounidenses casi tanto como los ataques terroristas del 11-S.

El índice preliminar de Confianza de la Universidad de Michigan ha sufrido en julio la mayor caída desde la crisis provocada por los atentados. Este indicador se ha situado en los 86,5 puntos -el nivel más bajo en siete meses-. En mayo estaba en los 92,4 puntos y los economistas se mostraban confiados en que iba a subir hasta los 93. Sin embargo, las continuas revelaciones sobre fraudes y corrupciones en las empresas ha provocado un serio revés, casi tan trágico como los 10 puntos que perdió este índice a raíz de las acciones terroristas.
El informe de ayer es temporal -fue elaborado con entrevistas telefónicas a 500 familias- y hasta dentro de dos semanas no se conocerán las cifras definitivas del actual mes.

Los estadounidenses no creen que los problemas bursátiles y económicos sean momentáneos. Al contrario, opinan que irán a peor a tenor de la encuesta. Así, el subíndice de condiciones actuales, que sirve para medir la disposición a gastar en estos momentos, ha cedido sólo cuatro décimas de punto (de 99,4 a 99). En cambio, el dato de expectativas futuras (de uno a cinco años) se ha hundido desde los 87,9 a los 78,5 puntos. De hecho, los datos del Departamento de Comercio mostraban ayer un cierto repunte de las ventas en el mes de junio, lideradas por las del sector automovilístico, que está desarrollando una amplia campaña de descuentos y financiación cero.

Los economistas no creen que el consumo aguante mucho más, especialmente el actual clima de desconfianza y de pérdidas bursátiles. El miércoles, el Standard&Poor s 500 -uno de los principales indicadores del mercado- registró el nivel más bajo en cinco años. El retroceso de la confianza de los consumidores incrementó la tensión en Wall Street. El Dow Jones de Industriales mantuvo durante toda la jornada una tendencia bajista y llegó a retroceder un 1,33%. El Nasdaq -el mercado de los valores tecnológicos- intentó proseguir con el rebote iniciado el jueves, pero, al final, volvieron a imponerse ligeras pérdidas.

Los buenos resultados de Yahoo y el anuncio de Dell de que sus beneficios serán mayores de lo previsto no lograron borrar el pesimismo y la desconfianza que invaden a los mercados de valores.

La pérdida de confianza en las Bolsas se está reflejando en los fondos de pensiones que han reducido su cartera en acciones a los niveles de agosto del 97.En las primeras semanas de julio, los fondos de inversión han reducido su participación en bursátil en más de 17.000 millones de dólares (en septiembre del 2001 fueron 25.000 millones). La lista de empresas investigadas por prácticas irregulares se amplió ayer con dos grandes nombres. La Fiscalía de Houston y la Comisión del Mercado de Futuros dictaron órdenes judiciales obligando a Duke Energy, la segunda compañía energética nacional, a entregar documentos relativos a sus transacciones eléctricas. Las autoridades creen que Duke participó en la trama de intercambios ficticios de gas (Dynegy, Reliant y CMS Energy son ya objeto de expedientes) que le permitieron inflar su facturación en 1.100 millones de dólares. Duke negó estas alegaciones y aseguró que realizó estas operaciones, que representaron tan sólo un 1% de sus compras y ventas, a petición de un tercero.

También la mayor firma de inversión del país, Morgan Stanley, ha recibido otra orden para que colabore en la amplia investigación que se desarrolla sobre los conflictos de intereses en los departamentos de análisis de Wall Street.

Extractado de "El Mundo"