Hacia comienzos el s. XII, se construyó la portada de Juicio, que expresa en una serie de ocho arquivoltas el resultado del Juicio Final. En su interior, la Catedral está presidida por un gran retablo flamenco, pintado por Pedro Díaz de Oviedo en 1493. En la siguiente capilla se encuentra el retablo de Santa Catalina, de finales del s. XIV y atribuido a Juan de Levi. Inmediatamente esta la actual capilla del Cristo, talla del s. XVI. En la otra dirección se halla una imagen románica de la Virgen con el niño (s. XII), en esta misma capilla, se encuentran los sepulcros de Richart Alexandre (limosnero de los reyes Carlos II y III) y el de Sancho Sanchez de Oteiza (Obispo de Pamplona). Sigue después la capilla de Nuestra Señora de la Esperanza, con un retablo del s.XV y el sepulcro de mosén Francés de Villaespesa, canciller de Navarra con Carlos III, y de su esposa doña Isabel de Ujué. Existen en este templo muchas más obras de arte como el retablo del Espíritu Santo, el Cristo yacente articulado, el retablo de San Pedro, el de San Martín, el cuadro de El Bosco que representa el Juicio Final....etc, pero lo más querido por los tudelanos es, sin duda, la Capilla de Santa Ana, muestra del arte barroco en cuya construcción se volcó toda la ciudad, se halla en el centro de la nave derecha y sus obras duraron de 1713 a 1753.