Su situación estratégica la completaban:
Un puente sobre el Ebro (Entonces único entre Zaragoza y Logroño)
Un castillo sobre un cerro.
Fácil abastecimiento de agua.
Vegas fértiles.
Cuando los cristianos la reconquistaron, convivían tres comunidades diferentes: los musulmanes (hortelanos y menestrales), los mozárabes y judíos (comerciantes y banqueros, recaudadores, médicos). Los musulmanes fueron confinados en un barrio extramuros (la Morería), como más tarde se haría con los judíos.
La ciudad vive encerrada por sus murallas hasta el s. XIX; el crecimiento se hace a expensas de los espacios no edificados y de las viviendas abandonadas por los judíos, expulsados en 1498, moros y moriscos, expulsados en 1516 y 1610.
A finales del s.XVII se construye la Plaza Nueva o de los Fueros (centro neurálgico de la ciudad). En 1861 se construye la estación de ferrocarril , hecho que unido a la revolución agrícola hace que Tudela inicie una nueva etapa de expansión.
Actualmente Tudela goza de una excelente situación geográfica , a orillas del Ebro, cerca del canal de Lodosa y
del nacimiento de los de Tauste e Imperial y del cruce de la autopista del Ebro con la de Navarra, junto con una
próspera comarca agrícola equidistante de Pamplona, Logroño, Soria y Zaragoza..