NEOLIBERALISMO

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NEOLIBERALISMO CON MAS DETALLES

PPIO.BASICO:

    SU OBJETIVO NO ES LA PLENITUD DE LA VIDA DE TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES

                    SINO  EL DESARROLLO ECONOMICO

                     EL CRECIMIENTO MAXIMO DEL PRODUCTO NACIONAL BRUTO

 LO CUAL LLEVARIA AUTOMATICAMENTE A LA SOLUCION DE TODOS LOS PROBLEMAS ECONOMICOS Y SOCIALES

 

   ESTE DESARROLLO ECONOMICO DEPENDE

 

CONSECUENCIAS: 

1ª EL GOBIERNO   DEBE 

·         reducir la inflación

·         equilibrar la balanza de pagos

·         controlar le gasto público

·         controlar el déficit fiscal

·         controlar le tipo de cambios 

lo cual implica

·         quitar poder a los sindicatos

·         anular legislaciones proteccionistas ( defensoras de los más débiles)

·         no intervenga el Gobierno

·         reducir costos excesivos de los programas sociales

 

2.-SE TOLERAN LAS GRANDES DIFERENCIAS EN LA DISTRIBUCIÓN DE INGRESOS

    CON EL CONVENCIMIENTO DE QUE, AL CRECER LA ECONOMÍA, HABRA UN CIERTO REBOSE QUE RECAERÁ SOBRE LOS POBRES

3.- DESENTENDERSE DE CIERTOS PROBLEMAS A LARGO PLAZO

 Y A CORTO PLAZO: EL IMPACTO SOCIAL DE LAS OPERACIONES ECONOMICAS

 4.- ESTO PRODUCE INMENSOS DESEQUILIBRIOS Y PERTURBACIONES

     MATICES

                 HAY DESDE  LOS QUE PIENSAN QUE ESTO ES CIENCIA PURA Y DURA HASTA LOS QUE INTRODUCEN CORRECCIONES DE SU IMPACTO SOCIAL. 

    SUPUESTOS: ELEMENTOS QUE ESTAN A LA BASE   

    CONCEPCION DEL SER HUMANO:  PERSONA = capacidad de generar ingresos monetarios

                                                                     INDIVIDUALISMO,LIBERTAD INIDIVIDUAL


El foro de intelectuales arranca con duras críticas al liberalismo

 Participan Egdar Morin y Vittorio Corvo

 MIGUEL MORA, Madrid.   El foro Propuestas para el siglo XXI arrancó ayer en la Residencia de Estudiantes de Madrid con duras críticas al liberalismo descarnado que convierte al mercado en el único objetivo político. Haciendo honor al lema abierto del seminario que organiza la Fundación Botín, los primeros ponentes aportaron sus alternativas a la dictadura del mercado. 

Se trata de acortar distancias entre los países pobres y ricos, según el chileno Vittorio Corvo; de impedir que la economía reduzca al hombre a un recurso más, para el italiano Ricardo Petrella; o, como resumió Edgar Morin, de "integrar al mercado en los valores de la civilización antes de que éste desintegre a la humanidad". Fue una apertura metida en lluvia y por tanto algo tardía, pero suficientemente jugosa para adivinar por dónde van a ir los tiros de este primer seminario que coordina Francisco Jarauta, catedrático de Estética en la Universidad de Murcia. El auditorio se llenó hasta los topes (unas 150 personas) y el foro se abrió de una manera llana y distendida, con una improvisada conferencia de prensa, abierta al público, en la que Edgar Morin, Vittorio Corvo y Ricardo Petrella sentaron las bases de lo que dijeron después en sus intervenciones. 

Morin es, sin duda, uno de los pensadores contemporáneos más respetados, y a la vez uno de los más vilipendiados; quizá porque su mirada es poliédrica, multidisciplinar, no sujeta a reglas escolásticas y, por tanto, muy ajena a esa reductora especialización tan en boga entre algunos intelectuales e instituciones, su actitud, según dijo sonriendo, le sigue costando el desdén absoluto de los círculos más reaccionarios. El filósofo francés llegó embutido en una espléndida gorra azul de marinero, y nada más tomar asiento puso en solfa a esa ciencia económica cegata y cuantitativa, "incapaz de entender el sufrimiento, las emociones y los deseos de los hombres". 

Esa economía torpe, que reduce la política a lo cuantitativo y lo social a unos cuantos cálculos gélidos, amenaza, según Morin, con convertirse en el modo de pensamiento que defina nuestro futuro inmediato. ¿Y a nuevos retos, nuevas necesidades y nuevos intelectuales también? "Los intelectuales afrontan en esta hora un momento crucial", respondió Morin: "Su tarea es muy dificil y a la vez muy necesaria". El desafío principal en este momento globalizado y postSeattle "es tratar de acabar con esa forma de pensar parcelada, superespecializada, y acercarse al ciudadano abriendo debates muy amplios", que permitan a la gente contar con los datos suficientes como "para tomar partido". 

Muy próximo a esa actitud se mostró el economista Ricardo Petrella, presidente del Grupo de Lisboa y miembro del Club de Roma, que alertó sobre la pobreza teórica que acucia a un mundo "mucho más preocupado por la globalización que por la globalidad". Lo cual no es sino uno de los síntomas, dijo en italiano y en francés Petrella, de que la economía ha reducido al hombre a la categoría de recurso, de mano de obra, de materia prima: "Los políticos no consideran al hombre el sujeto de la historia", concluyó Petrella. Al ser preguntado por los recientes escándalos financieros en Alemania, respondió por elevación: "Muestra la debilidad y el individualismo de las clases dirigentes, su falta de conciencia de que su tarea es actuar en provecho del interés general. Y, a la vez, certifica el fracaso de la conciencia cívica de la opinión pública".  

El chileno Vittorio Corvo, especialista en Latinoamérica, en macroeconomía y en comercio internacional y consejero del FMI, abogó por una mejora de las oportunidades de los países en desarrollo, y dentro de éstos, de las clases menos favorecidas.

La directora del Transnational Institute de Amsterdam, la norteamericana Susan George, que hablará hoy en el turno de los politólogos, junto a Sami Nair y Víctor Pérez Díaz, asentía desde su asiento en un descanso: "Sólo ahora y quizá durante la revolución industrial en Gran Bretaña hemos legitimado al mercado para decidir sobre nuestras vidas. Y si los dejamos solos, no sólo destrozarán la tierra, sino que sus sistemas sólo permitirán que subsista el 5% más rico, del mundo. Como ellos dicen, `coge lo mejor y tira el resto a la basura". 


Edgar Morin, ayer, en la Residencia de Estudiantes. / RICARDO GUTIÉRREZ (El Pais) 


EL DESFILE 

OBJETIVOS:

Reflexionar sobre la injusta distribución de riquezas, las diferencias sociales

CONSIGNAS DE PARTIDA:

 

HISTORIA DE UN LARGO DESFILE:

 Imagina un mundo en el que LA TALLA DE CADA UNO/A ES PROPORCIONAL A SUS INGRESOS. Supongamos que tu ganas algo más que la media en un estado rico; esto te daría una altura de 1,73 metros.

Hoy  es  un  día  especial.  Eres  el/la comentarista de un gigantesco desfile de la totalidad de los/as habitantes del planeta. El desfile esta organizado de forma que todos/as habrán pasado por delante de ti en UNA HORA. El desfile acaba de empezar; todos/as han empezado a moverse. Ahora te toca a ti hacer los comentarios. 

Pero, ¿realmente ha comenzado?... sigo sin ver nada... Perdón, si. Parece increible... miles y miles más pequeños que hormigas, que resbalan por encima de mis pies... No puedo distinguir qué son. 

Llevamos diez minutos de desfile. Ahora al menos puedo ver gente, pero los que desfilan no superan la altura de un cigarrillo... campesinos, indios que van montados en carros tirados por bueyes,... mujeres africanas que transportan niños/as a sus espaldas y algo parecido a dedales llenos de agua sobre sus cabezas. También hay chinos, birmanos, haitianos. De todos los colores y nacionalidades. 

Siguen y siguen apareciendo... ya han pasado veinte minutos.. - treinta... o sea que ya ha desfilado la mitad de la población del planeta y todavía no ha pasado ninguno cuya talla supere los siete centímetros y medio. 

Creía que tendría que esperar bastante rato antes de ver a gente de mi estatura... pero han pasado cuarenta minutos y los más altos me llegan a las rodillas. Veo a soldados de Paraguay y a secretarias de la India, con grandes libros de contabilidad bajo sus brazos, pero enanos todavía. 

Ya sólo quedan diez minutos y me empieza a invadir la preocupación; no acabaremos a tiempo. No obstante, ahora las caras son más familiares al menos. Veo a pensionistas de Madrid, algunos aprendices de Ingeniería de Bilbao y, algo después a empleados de comercio,  a tiempo parcial,  de Barcelona. Pero no tienen más de un metro de altura. 

Quedan cinco minutos y, por fin, parece llegar la gente de mi talla: maestros de escuela, gerentes  de  tiendas  y  comercios,  empleados gubernamentales de rango inferior,  agentes de seguros. El siguiente grupo parece de mayor enjundia. Muchos     norteamericanos     y     europeos. Superintendentes  de  fábricas,  directores  de departamento, quizás. Me parece que pasan del metro y setenta centímetros.

Y ahora, ¿qué diablos pasa? Cada vez son más altos! Aquel contable debe medir al menos cuatro metros y medio. ¡Es sensacional! Terratenientes de Brasil, directores de empresa muy bien vestidos... y una talla de, seguramente, seis a nueve metros. 

Ahora puedo ver algunas caras famosas... si... se trata del príncipe Carlos. Contando el sombrero que lleva, debe medir unos 36 metros. Y ahora Julio Iglesias, un enorme gigante que parece caerse, del tamaño de una torre. 

Hemos entrado en el último minuto, en el minuto 59. Necesito unos prismáticos. Estos jeques árabes del petróleo son realmente sorprendentes. Superan de largo los novecientos metros... ¡Me parece que allá arriba está nevando!. 

Los últimos segundos. Aquí están todos los millonarios.  Parece  que  alcanzan  estaturas  de kilómetros y kilómetros. ¡Absolutamente inesperado!. 

De   repente   el   horizonte   parece ensombrecerse... una gran nube negra ocupa mi campo de visión... ¡atención! -¡Dios mío!,... ¡se trata del pie de Rockefeller!. 

FUENTE:               "La alternativa del juego II". APDH, 1990.