TERCERA VÍA DOCUMENTO AMPLIO ALUMNOS  más al detalle   ficha

    El término Tercera Vía es sólo una marca, unas palabras tras las cuales se arropan muchos conceptos y varias alternativas políticas.

    El propio concepto Tercera Vía ya había sido usado con anterioridad para definir propuestas políticas de distinto alcance.

    Por todo ello, y de acuerdo con uno de sus principales promotores, el sociólogo inglés Anthony Giddens, más que hablar de una sola Tercera Vía debemos hablar de muchas Terceras Vías relacionadas con los contextos históricos.

 A MODO DE PRESENTACIÓN  

¿Qué es la Tercera Vía?.

 La definición teórica de la Tercera Vía se debe, en gran parte, al sociólogo inglés Anthony Giddens . La reflexión de Giddens pretende dar una respuesta política a las transformaciones habidas en la sociedad.

 La Tercera Vía es una esfuerzo de actualizar los horizontes de los ideales socialistas a un nuevo escenario: la sociedad del siglo XXI.

 Para Giddens la Tercera Vía es “la única vía de avance de la socialdemocracia, sometida al desafío de la realidad de la globalización. El fundamentalismo del libre mercado está tan muerto como el antiguo sistema del Estado de Bienestar. No podemos volver a ninguno de los dos porque ninguno de ellos responde a las nuevas realidades” . De acuerdo con Giddens el término Tercera Vía es sinónimo de izquierda modernizadora o socialdemocracia modernizadora.  Es innegable que el socialismo, primero, y luego la socialdemocracia después, e incluso el comunismo, quisieron plasmar políticamente unos ideales empleando unos instrumentos políticos propios de una sociedad que hoy no existe. Este ha sido el reto que han asumido quienes se arropan tras el pensamiento político de la Tercera Vía: hablar de los valores de siempre en un contexto social totalmente nuevo.

 La Tercera Vía quiere recuperar una serie de valores que no son nuevos. La propuesta de la Tercera Vía se basa en los valores e ideales que han guiado la política socialista desde siempre:

  • democracia,

  • libertad,

  • justicia,

  • compromiso

  • e internacionalismo

LOS FUNDAMENTOS DE LA TERCERA VIA

 Para Giddens los diversos elementos que prefiguran la Sociedad del Conocimiento y la extensión de la economía global no son elementos únicamente negativos.

En ellos hay elementos que permiten también conseguir un mayor desarrollo de la sociedad y mayores niveles de bienestar.

 En estos fenómenos hay también oportunidades que deben saberse aprovechar. Para ello sugiere 

  •       Adoptar políticas macroeconómicas y de intervención estructural mucho más restringidas que las llevadas a cabo por la socialdemocracia de posguerra. La Tercera Vía recela de la excesiva intervención del Estado en el mercado. El reto consiste en abandonar, por innecesarias, las tradicionales formas de regulación y adoptar nuevos mecanismos reguladores más centrados en los flujos internacionales de capitales y las empresas globales o de la nueva economía.

  •       Defender una menor intervención de los estados en el mercado no significa desentenderse de las consecuencias sociales y políticas de los defectos del mercado.

  •        Reconocer que la ética individual asociada al mercado es incapaz de generar los fundamentos morales, las virtudes cívicas y la sensibilidad comunitaria necesaria para garantizar el funcionamiento eficaz de las economías de mercado.

  •       Asumir que el capital humano es más eficaz económicamente cuando se incorpora como capital social. Este, dice Giddens, "son las redes de confianza de las que los individuos pueden servirse para apoyo social (…) es de importancia primordial en la sociedad civil: hace posible el civismo cotidiano, crucial para la vida pública efectiva" .

  •       Admitir que la deseable inclusión social no es alcanzable con las propuestas de Estado mínimo, especialmente en temas sociales, propugnadas por las alternativas neoliberales. 

  Giddens propone explorar algunos de los fundamentos de la política socialdemócrata a la luz de los cambios experimentados por la sociedad e invita a revisar las grandes convicciones sobre la cuales el socialismo ha basado su combate político. Al mismo tiempo, los promotores de la Tercera Vía cuestionan algunos aspectos de las políticas socialdemócratas. A la socialdemocracia se le critica, por ejemplo: 

§          La confianza excesiva que a mayor gasto social le corresponde una mayor reducción de la desigualdad socioeconómica.

§          La pasividad que generan los derechos sociales del Estado de Bienestar. Especialmente cuando estos derechos comportan la prestación de subsidios.

§          La excesiva dependencia teórica de la socialdemocracia a los presupuestos de la sociedad industrial. Resultado de ello es su aparente rigidez para comprender los fenómenos nuevos asociados al advenimiento de la Sociedad del Conocimiento.

 

A pesar de estas diferencias entre la Tercera Vía y la socialdemocracia, ambas comporten el mismo ideal de combatir las injusticias y las exclusiones sociales. Tanto una como otra se movilizan por la defensa de una mayor justicia social.

Giddens afirma que la Tercera Vía debe ser siempre muy sensible a las cuestiones relacionadas con la justicia social, aunque sobre esta cuestión se proyecten unos problemas que no son del todo comprensibles desde la dinámica izquierdas – derechas.  Giddens critica aquella idea de justicia social que se "identifica frecuentemente con una énfasis preeminente en la igualdad de resultados. Como consecuencia, el esfuerzo y la responsabilidad eran ignorados".  Para Giddens la idea de justicia social "es básica en la perspectiva de la izquierda (…) las personas de izquierda no sólo buscan justicia social, sino que creen que el gobierno debe juzgar un papel clave en fomentarla" .

La Tercera Vía, en algunos aspectos, presenta una ruptura de con el acerbo ideológico del socialismo. Quizás una de las cuestiones más notoria es el distanciamiento que toma la Tercera Vía respecto la cuestión de la igualdad. Esta, dicen los patrocinadores de la Tercera Vía, no es tanto una cuestión a resolver una vez producida sino un problema a tratar de forma preventiva. Más que paliar la exclusión social los poderes públicos deben tratar de evitarla. La perspectiva preventiva, tanto respecto a la exclusión social como en otros temas, define, en gran medida, cuáles son las orientaciones básicas de la Tercera Vía. 

Para evitar la marginación, la pobreza y cualquier tipo de exclusión social la nueva socialdemocracia debe dar respuestas nuevas entorno a los problemas de inclusión, exclusión, ocupación y bienestar social. 

§         Inclusión. Giddens propone repensar el propio concepto de igualdad. Se debe definir la igualdad como inclusión y la desigualdad como exclusión. Estos dos términos, inclusión y exclusión, definen mejor lo que sucede hoy en la sociedad. Por inclusión, dice Giddens, debe entenderse el reconocimiento y la capacidad de las personas de realizar los derechos políticos y los deberes cívicos. El ejercicio de estos derechos y deberes depende, en gran medida, de la igualdad de oportunidades. Las prestaciones sociales, aunque pretendan actuar de paliativo de las posibles desigualdades finales, no pueden impedir el correcto desarrollo de la igualdad de oportunidades ni interferir en el desarrollo de la inclusión. La educación y la formación son los elementos claves para conseguir la inclusión social. Su verdadero éxito es conseguir ciudadanos emancipados frente a los propios poderes públicos. 

§         Exclusión. Para Giddens existe dos formas de exclusión [10]. La primera hace referencia a la autoexclusión que los niveles más altos de la sociedad hacen cuando renuncian al ejercicio de sus deberes de solidaridad con el resto de la sociedad. La otra forma de exclusión, totalmente involuntaria, ocurre en los niveles más bajos de la sociedad. Ambas desagregan la sociedad y tienen efectos negativos. Los niveles más altos de la sociedad eluden progresivamente el comportamiento cívico de sentirse parte de la comunidad. El fraude fiscal es la forma más notoria de esta autoexclusión.

 La exclusión en los niveles inferiores de la sociedad es el resultado de la expulsión del mercado de trabajo o la precariedad de la situación laboral de muchas personas. La mejor prevención de esta situación es mejorar los niveles de ocupación y la calidad de empleo. La mejor arma para combatir la exclusión no son las medidas sociales sino las medidas relacionadas con la ocupación, empleo y desarrollo económico. Dice Giddens “los modelos de desigualdad actuales difieren de los del pasado. Ahora tienen más relación con los niveles de cualificación y conocimiento de los trabajadores que con la explotación del capital” . 

Los hechos rebaten el principio liberal que el crecimiento requiere desigualdad porque a mayor nivel de riqueza mayor ahorro y éste se utiliza para compensar la desigualdad. Según Stiglitz, que en su momento fue el principal asesor económico de Bill Clinton, “el crecimiento a largo plazo de Asia ha demostrado que las políticas igualitarias favorecen el crecimiento”  

§         Ocupación. De acuerdo con los postulados de la Tercera Vía la inversión importante del Estado no ha de ser en el campo de la política social o de los subsidios de desempleo sino en el fomento de la ocupación.  Los poderes públicos debe intervenir para que las personas que están quedando al margen del mercado laboral pueden incorporarse rápidamente a él. De ahí el interés que la Tercera Vía tiene por las políticas activas de ocupación y la renovación del mercado laboral de acuerdo a las nuevos yacimientos de ocupación. Para la nueva izquierda el desarrollo del empleo es una cuestión estratégica. Se trata de promover una "economía de empleo elevado" porque ello es la base de articulación del nuevo modelo de bienestar.

 Pero en este punto la nueva socialdemocracia también rompe los esquemas clásicos. Los programas tradicionales de promoción del empleo ya no sirven. Se trata de propuesta que se dirigen a unos colectivos y a unas ocupaciones que han dejado de existir. Ahora hay que fomentar políticas más próximas a los individuos, a la realidad local. Se trata de fomentar la capacidad emprendedora de las personas y la ocupabilidad de los empleados. Y, como en el caso anterior, la educación y la formación resultan ser piezas claves en esta estrategia.

 

§          Bienestar social. Sobre esta cuestión las propuestas de la Tercera Vía son, ciertamente, contundentes: el Estado de Bienestar ha de centrarse más hacia los realmente necesitados. Las propuestas políticas de la nueva socialdemocracia renuncian a incluir toda la clase media en el sistema público de bienestar. Esta proposición significa abandonar la idea tradicional de la socialdemocracia del carácter universal del sistema de bienestar público.

 Los mentores de la Tercera Vía insisten que la conciencia social no puede medirse por el nivel del gasto público, sino por la eficacia de éste. Muchos de los actuales programas sociales han generado importantes costes burocráticos y han sido de muy escasa utilidad para solucionar los problemas que pretendían resolver.

La Tercera Vía plantea que el Estado juegue un nuevo papel respecto el bienestar. Se trata de crear un marco de referencia en el cual las personas, ejerciendo su responsabilidad individual, sepan aprovechar las oportunidades existentes. El Estado debe asegurar que todas las personas dispongan por igual de todos los recursos para hacer un buen uso de estas oportunidades. 

El cambio importante de perspectiva la introduce la nueva socialdemocracia, cuando plantea que el concepto ciudadanía no comporta el reconocimiento pasivo de unos derechos. Todo lo contrario. Ser ciudadano implica adquirir también un conjunto de obligaciones que deben ejercitar constantemente a fin de aprovechar las oportunidades que le ofrece la sociedad. Nada está conseguido de antemano. Si las personas se comprometen activamente el Estado garantiza en buen aprovechamiento de las oportunidades y la protección social en el caso de fracaso. 

Con estos planteamientos el pensamiento de la nueva socialdemocracia representa un compromiso entre la aceptación de los ideales liberales de igualdad de oportunidades con las aspiraciones comunitaristas de protección a las personas ante los fallos del mercado.

Para Giddens las personas, en la medida que ejercen su responsabilidad y emplean las oportunidades sociales van situándose en la sociedad.

La meritocracia es, para Giddens, un buen referente para evaluar a las personas y situarlas en la escala social. "Ningún derecho sin responsabilidad"  señala Giddens  y propone que ello sea la base de un nuevo contrato social . De acuerdo con este punto de vista hay que prestar menor atención a las posibles desigualdades que ello represente siempre y cuando estas no sean fuente de exclusión social. 

Para la nueva socialdemocracia es necesario fortalecer el sistema de bienestar de la sociedad, pero de otra manera. Es fundamental ofrecer, desde el Estado, unos buenos servicios públicos y de calidad, confiando que éste sea capaz de establecer con el sector privada buenas alianzas para garantizar la buena prestación de estos servicios. "las implicaciones que para el Estado de bienestar tiene el cambio en el mercado de trabajo y en el modelo familiar Asumiendo " , 

§          Democratizar la democracia. La nueva socialdemocracia propone un mayor desarrollo de la democracia y la profundización de sus formas participativas. Giddens, en este sentido, propone denominar este proceso "democratizar la democracia". La Tercera Vía quiere diferenciarse del pensamiento conservador, precisamente, a través de iniciativas como son la descentralización del poder y la proximidad de los centros de decisión a los ciudadanos. 

La izquierda modernizadora considera necesario "fortalecer el impulso democrático para encontrar nuevas formas de participación de los ciudadanos en las decisiones que les afectan"

 Para la Tercera Vía una buena política de bienestar debe sustentarse en una buena gestión pública. Pero esta debe abandonar definitivamente el corsé de la burocracia estatal y adoptar una nueva gestión pública basada en objetivos y resultados, así como en un uso eficiente de los recursos públicos. Se trata de incorporar la innovación y la flexibilidad de gestión en las mismas estructuras gubernamentales.  

UNA VIA Y MUCHOS CAMINOS, UNA CAMINO Y MUCHAS VÍAS  

Hasta ahora hemos hablado de la Tercera Vía como un hecho singular. Pero la realidad no es así.

Más que de una Tercera Vía deberíamos hablar de Terceras Vías. Dice W. Merkel  que en el contexto europeo pueden diferenciarse cuatro estrategias diferentes que, en la medida que pretenden ser puestas al día del pensamiento socialista o socialdemócrata, participan de muchos de los presupuestos básicos de la Tercera Vía propuesta por Giddens. Las diferencias básicas entre estos modelos se puede construir comparando sus políticas fiscales, de ocupación y  bienestar social.

  •  La vía orientada al mercado del nuevo laborismo inglés

  •  La vía orientada al mercado y al consenso del modelo de los pólders holandeses.

  • La vía escandinava de reforma del Estado de Bienestar.

  • La vía estatalista del socialismo francés.

CONCLUSIÓN

 La Tercera Vía, como concepto genérico, pretende ser una puesta al día de las políticas socialdemócratas ante una sociedad en continuo cambio por el fenómeno de la mundialización de la economía y los cambios introducidos en las formas de vida por la Sociedad del Conocimiento.

Un buen resumen de lo que representa la Tercera Vía son estas palabras de Giddens: "la política de la Tercera Vía es, sobre todo, un empeño por responder al cambio"  La Tercera Vía es la respuesta que da el socialismo a los nuevos tiempos. Quiere ser una respuesta abierta y en permanente transformación, fijando de antemano un marco de referencia que pretende orientar en cómo hacer realidad los valores que han guiado siempre las voluntades socialistas. 

De ninguna manera, y vale la pena decirlo con rotundidad, la Tercera Vía cuestionan los valores básicos del socialismo: justicia, equidad social, libertad, igualdad de oportunidades y solidaridad.

Las propuestas de la nueva socialdemocracia únicamente representas un intento de actualización política de cómo hacer posible estos valores en la nueva sociedad y cuáles son los mejores caminos para llegar a ellos.

Tampoco compartimos la idea de que la Tercera Vía represente un camino intermedio, equidistante, de la entre la izquierda y la derecha.

Se trata de defender los valores de siempre con unos nuevos instrumentos políticos. Valores que constituyen el presente y el futuro del proyecto socialista  español y se resumen en las palabras pronunciadas por el Secretario General del Partido Socialista Obrero Español en la clausura de la Conferencia Política “ciudadanía, libertad y socialismo No se trata de un nuevo socialismo, sino, de nuevo, el socialismo”  

No hay nada de nuevo en este empeño. La historia del pensamiento político siempre ha habido sucesivas actualizaciones de las teorías políticas tradicionales. Ello es bueno y necesario. En este sentido la Tercera Vía sería un caso más de esta renovación de un pensamiento político.

 Pero las propuestas de la Tercera Vía no son únicamente una adaptación de lo anteriormente existente.  La Tercera Vía representa algo más, o debería convertirse en algo más que una simple puesta al día. Metafóricamente podría considerarse como una aggiornamiento del pensamiento socialista. Ello significa, desde la persistencia de los valores básicos del socialismo, estar dispuestos a repensar y revisar todos sus signos de identidad, cuestionarlos cuando sea necesario, redefinirlos si es preciso, buscar palabras nuevas que expresen los valores básicos y, si hace falta, renunciar a aquello que hoy no ayuda a avanzar en la realización de los valores básicos del socialismo.

Toda la reflexión teórica de los pensadores de la nueva socialdemocracia está orientada en “lograr que los valores tradicionales de la izquierda – la justicia social, la solidaridad y la protección al vulnerable – se tengan en cuenta en una situación radicalmente nueva”  Porque ser de izquierdas es, ante todo, una cuestión próxima a unos sentimientos, afectos y valores que se hacen razonables, tanto para ser comprendidos como para poderlos llevar a la práctica. Estar en la izquierda "es una cuestión, principalmente de valores"  

La Tercera Vía es una propuesta política de modificación profunda de las principales instituciones de la sociedad y el modo de entender el papel del Estado y del mercado.

 Las propuestas de la nueva socialdemocracia pretenden responder a los desafíos nuevos que plantea la mundialización y la Sociedad del Conocimiento.

La Tercera Vía surge como respuesta a un capitalismo responsable distinto al que presidió la época industrial y que, ante el fracaso de los países de economía planificada, se perfila como marco de referencia a la economía global.

 La Tercera Vía sería "una revaluación de la socialdemocracia que profundiza en los valores de la izquierda para desarrollar enfoques radicalmente nuevos" . Sobre ello dice Giddens, "tampoco pueden los socialdemócrtas seguir considerando al capitalismo o a los mercados como la fuente de la mayoría de los problemas que acechan a las sociedades modernas. El Gobierno y el Estado están en el origen de los problemas sociales, igual que los mercados" . La izquierda modernizadora debe admitir que las propias políticas públicas pueden ser fuente de desigualdad y  exclusión. Por ello la Tercera Vía propone revisar las doctrinas socialdemócratas clásicas para mantener vivos los valores de la izquierda tradicional. 

Las propuestas políticas de la Tercera Vía no se opone a la nueva realidad que crea la mundialización de la economía, ni pretende transformarla. La nueva socialdemocracia simplemente pretende preparar la sociedad para entender esta nueva realidad.

Ante esta nueva situación no sirve mantener los postulados de la izquierda tradicional o decantarse hacia a las propuestas neoliberales.

Todo es nuevo y hay que encontrar respuestas nuevas. Esta es la novedad que introduce el mensaje de la Tercer Vía. La nueva realidad exige buscar y construir una nueva alternativa, asumida, no tanto como un posicionamiento equidistante entre la izquierda y la derecha, sino como algo nuevo y distinto. Se trata de una propuesta nueva para un tiempo nuevo. 

La Tercera Vía pretende construir una nueva alternativa, sin renunciar a la vieja tradición y sensibilidad socialista, pero que resulte inédita ante una situación totalmente nueva.


Desde la renovación del pensamiento político de izquierdas la Tercer Vía propone insistir, como señas de identidad del pensamiento progresista:

  • el principio de subsidiariedad,

  • la importancia de la responsabilidad personal,

  • el bienestar basado en la ocupación,

  • la educación como pilar básico de la inclusión social,

  • el estímulo de la innovación y del espíritu emprendedor,

  • bajar la presión fiscal al trabajo y a las empresas y

  • un Estado impulsor y creador de relaciones con la sociedad.

 A pesar de la importante aportación teórica, en algunos aspectos las propuestas de la nueva socialdemocracia se quedan a mitad de camino o su reflexión aun es imprecisa y no encuentra el adecuado soporte político. En algunos temas las aportaciones de la Tercera Vía son solo apuntes de por dónde hay que avanzar. No creemos que ello invalide lo que está significando esta aportación para la renovación del socialismo. Es evidente que hay temas, como pueden ser, por ejemplo, cómo abordar los efectos injustos de la mundialización; la aparición de nuevas fuentes no democráticas de poder o hasta que punto los niveles de desigualdad socialmente aceptables pueden convertirse en fuentes de nueva exclusión social,  que exigen una mayor profundización. Además, la excesiva confianza que tiene la Tercera Vía en que mediante una adecuada combinación de igualdad de oportunidades y el respeto por la diferencia produzca mayores niveles de igualdad democrática, es una cuestión compleja y difícil de conseguir. Esta cuestión requiere una mayor reflexión teórica acompañada de una debate abierto contratado con las prácticas de los gobiernos progresistas que durante estos años se han acercado a este nuevo concepto de la política. 

En cualquier caso consideramos que la Tercera Vía representa un esfuerzo serio de actualizar el pensamiento socialista.  

Admitimos que el reto es difícil.  

Jordi López Camps

Isaura Leal Fernández

Revista Iglesia Viva. Rev. de pensamiento cristiano. Nº 207 año 2001