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MANEJO DE ENFERMERIA

El estado nutricional de los niños es de vital importancia en su crecimiento y desarrollo, en la promoción y mantenimiento de la salud, en la prevención de la enfermedad y en el restablecimiento de la salud luego de una enfermedad o lesión. Los miembros del equipo de salud aportan asesoramiento nutricional a los padres y también a los niños, con el objetivo de lograr nutrición óptima a través de los años de crecimiento y durante toda la vida.

Lo adecuado de las dietas de los niños afecta todos los aspectos de su vida, especialmente su funcionamiento físico e intelectual. Si la nutrición es inadecuada durante el período de crecimiento, puede producirse retardo físico o mental. La desnutrición puede ser el resultado de problemas que interfieren con la ingestión, absorción o empleo de los alimentos, o por dificultades que aumentan las necesidades nutricionales, que destruyen los nutrientes o que aumentan la excreción de sustancias alimenticias. La escasa alimentación puede deberse a pobreza (falta de recursos financieros para comprar o almacenar alimento), ignorancia de las necesidades nutricionales, selección inadecuada de los tipos de alimentos o pobres hábitos alimentarios.

INDICE

Examen Nutricional

Examen físico

Historia de la Dieta y Medición del Ingreso diário

EXAMEN NUTRICIONAL

Antes que la enfermera pueda determinar el estado nutricional de un niño, debe hacerse un examen nutricional, basado en los datos hallados en (1) un examen físico, incluyendo las mediciones antropométricas de altura, peso y grosor del pliegue cutáneo, (2) historia de la dieta y medición del ingreso de la dieta y (3) evaluación de laboratorio.

Examen físico.

Durante un examen físico, la enfermera puede determinar el estado nutricional observando el peso del niño en relación con la altura y edad. También, la enfermera puede examinar distintas áreas del cuerpo del niño para determinar el estado de nutrición. Aunque los signos manifiestos de deficiencia nutricional pueden observarse en el examen físico, las deficiencias subclínicas pueden no reconocerse.

La medición del grosor del pliegue cutáneo con un calibrador aporta una estimación indirecta de la cantidad de grasa corporal presente y en consecuencia el estado de nutrición. Esta medición debe efectuarse durante cada visita para supervisión de salud.

Otro método que puede utilizarse para estimar la cantidad de grasa corporal es la medición de la circunferencia del brazo en su parte media. Se utiliza una medición con cinta metálica. El brazo está relajado en posición recta al costado del cuerpo. La medida se toma colocando la cinta alrededor de la mitad del brazo cómodamente pero sin provocar indentación de la piel.

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Historia de la dieta y medición del ingreso diario.

Las preguntas generales relativas a la dieta y comportamiento alimentario del niño. Pueden hacerse las siguientes preguntas adicionales, especialmente sobre la alimentación de los lactantes.

Si la madre está dando de mamar, la enfermera puede preguntar el número de veces que el lactante se alimenta durante cada período de 24 horas y el tiempo que succiona de cada mama. La enfermera también puede preguntar sobre la dieta e ingreso de líquidos de la madre, cualquier medicación que está tomando, si ha notado que la leche disminuye en forma refleja o ha tenido cualquier problema con sus mamas, como tumefacción anormal o grietas del pezón y si se ha sentido tensionada desde el nacimiento del lactante.

Si el padre está alimentando al lactante con fórmula, la enfermera interrogará cuándo comenzó y cómo la prepara, puede también preguntar en relación al método de alimentación, si el lactante es sostenido en los brazos de la madre o del padre o si la mamadera se le sostiene, la cantidad de tiempo que le lleva completar una alimentación y si el lactante está tranquilo, llora o duerme durante la alimentación.

Cuando el lactante ha comenzado a tomar alimentos sólidos, la enfermera puede querer saber cuándo v cómo fueron iniciados, los tipos y cantidades tomados y con cuánta frecuencia se alimenta el niño. La respuesta del lactante a los nuevos alimentos - si se escupieron o produjeron cólico, vómitos, diarrea o una erupción - es importante. En esta edad, la enfermera también interroga a los padres con respecto a si el niño tiene hambre a la hora de acostarse, si acostumbra succionar el pulgar o usa chupete o si duerme toda la noche.

Cuando se discute la alimentación de un lactante, la enfermera puede indagar si otros miembros de la familia, como padre, hermanos y abuelos, ayudan con la alimentación y cómo se sienten al hacerlo. También pueden discutirse las actitudes de la familia referentes a la alimentación y los alimentos de los niños pequeños.

Cuando se interroga sobre la nutrición del lactante o del niño, la enfermera se informará si la familia tiene problemas económicos referentes a la compra de alimentos. Asimismo podrá saber la cantidad de dinero disponible para alimentación y cualquier ayuda que la familia recibe por parte del gobierno. Si existe necesidad de ayuda en este sentido, la enfermera podrá guiar a la familia a la fuente apropiada para asesoramiento.

Al apreciar el ingreso de alimentos de un niño, la enfermera considera la cantidad ingerida y la calidad de la dieta del niño. Para hacerlo, el padre o el niño, si es lo suficientemente grande, relata lo que ha comido durante el período de 24 horas previo o mejor mantiene un registro del alimento ingerido en un período de varios días hasta una semana.

La información obtenida a partir de estas determinaciones del ingreso en la dieta se evalúa en términos del valor nutritivo. Si la enfermera desea saber sobre nutrientes específicos en la dieta, éstos pueden calcularse en términos de gramos o miligramos de los nutrientes y comprobarse con las Recomendaciones diarias para la dieta. El resultado se expresa como consecuencia de lo adecuado para cada nutriente alimentario ingerido. Si la enfermera necesita la información para asesoramiento nutricional, la dieta del niño puede compararse con la recomendada para un grupo etario específico basado en los cuatro grupos alimentarios básicos.

Los padres y sus hijos pequeños y adolescentes que adhieren prácticas de dieta no común, excepto los vegetarianos que están con dietas balanceadas, muchas veces resisten fuertemente todos los esfuerzos para cambiar sus dietas. Por eso, es prudente que los profesionales de la salud enfoquen sobre aquellos aspectos de la dieta de los padres que potencialmente son más dañinos para los niños, aun cuando no cambien su propia ingesta. Muchas veces puede prevenirse un daño serio si sólo procuraran variedad y balance en la dieta.

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