El informe presentado ayer por el Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia revela que uno de cada mil niños de la Comunidad sufre maltrato, principalmente por madres «victimizadas socialmente» que tienen un nivel cultural bajo, están desempleadas y consumen drogas.
De este índice, el 15,44% corresponde a maltrato físico; el 10,2% a maltrato emocional o psicológico; el 70,53% a negligencia (no proporcionar al menor una alimentación adecuada, la desatención de sus necesidades sanitarias, el descuido de sus necesidades educativas así como el de la higiene y repetidos accidentes domésticos) y el 3,89% a abuso sexual.
En este estudio se señala que durante el bienio 1997-98 un total de 1.379 niños fueron víctimas de malos tratos (426 en la provincia de Alicante) y se constata la inexistencia de un perfil claro de víctima, aunque sí de agresor. En ese bienio, 1.379 niños fueron víctimas y se produjeron un total de 2.296 agresiones.
El conseller de Bienestar Social, Rafael Blasco, al que acompañaba el director del Centro Reina Sofía, José Sanmartín, y el coordinador del Programa Nacional de Epidemiología, Esteban Requena, presentó en la sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) el informe Maltrato infantil en la Familia. Comunidad Valenciana 1997-1998, que recoge las cifras de incidencia del maltrato infantil.
José Sanmartín precisó que en el maltrato en la Comunidad Valenciana está descendiendo el numero de mujeres agresoras, que pasa del 80% al 60%, y aumentando el del hombre, que pasa del 20% al 40%.
«Otro dato significativo -dijo Sanmartín- relativo al perfil del agresor, es que el 35% consume sustancias tóxicas». En este sentido, destaca el hecho de que «son las mujeres las que consumen más drogas mientras que, en el caso de hombres, prevalece el uso del alcohol».
Hizo hincapié en que no existe un perfil de las víctimas en función de la edad y señaló que los chicos sufren una incidencia de maltrato (54,5%) ligeramente superior a las chicas. Aseguró que los niños sufren más maltrato físico y negligencia que las chicas, que padecen, por contra, mayor maltrato emocional y abuso sexual que los varones.
A su juicio, «tener un desarrollo físico inadecuado o padecer enfermedades frecuentes no conlleva mayor riesgo global ante el maltrato y ser hiperactivo, agresivo o retraído socialmente es un factor de riesgo respecto a los tipos de maltrato activo».
En la investigación se constató la inexistencia de un perfil de víctima y se comprobó que el «principal factor de riesgo» de malos tratos es la no escolarización. El niño que no va al colegio «tiene posibilidad de ser maltratado 122 veces mayor que el que está escolarizado».
Indicó que los tipos de maltrato infligidos por hombres y por mujeres son bastante diferentes y señaló que «las mujeres son más propensas al denominado maltrato pasivo, sobre todo el relativo a la negligencia».
El director del Centro Reina Sofía señaló que casi la mitad de las estructuras familiares donde se da el maltrato corresponde al modelo tradicional, y el resto de los casos se produce en estructuras familiares monoparentales, seguidas por familias reconstituidas, en las que un miembro de la pareja no es el progenitor biológico de la víctima.
Cerró la presentación del estudio el conseller de Bienestar Social, Rafael Blasco, quien aseguró que «es hora de elaborar el marco legal necesario para actuar contra la violencia familiar, aunando las medidas educativas y las sancionadoras». Blasco calificó la violencia familiar como una auténtica epidemia social».
Sanmartín incidió en que «nos encontramos en el nivel en que se encuentran la mayor parte de los países de Europa».