Fabricantes de flautas de pico en el siglo XX


 
"Pero, ¿qué es una flauta de pico? No es
más que un silbato. ¿Y queremos que
tenga una extensión de dos octavas y
media; todo afinado; perfectamente equi-
librado? Para el fabricante es una
pesadilla."
Jean-Luc Boudreau
Bárbara Sela y Guillermo Peñalver, Sevilla, agosto de 1997
 

 La fabricación de flautas de pico en el siglo xx, que comienza de forma accidental en los años veinte tras 150 de silencio, desemboca en la apasionante historia de la investigación, recreación y re-invención de un instrumento que es a la vez vestigio de épocas y músicas pasadas y vehículo útil para la música contemporánea.
 Desde entonces hasta nuestros días, lo que comenzó siendo una actividad familiar se ha transformado en un movimiento productivo de ámbito mundial, con un dinamismo difícil de prever hace tan sólo cincuenta años. Una creciente cantidad de personas se dedica con interés y notables dosis de dificultades y sacrificios a la fabricación de flautas.
 Hemos asistido a intentos de lo más variado de imitar con escrupulosidad milimétrica los originales conservados, partiendo de la premisa de que la flauta de pico desapareció a mediados del siglo xviii precisamente a causa de su incapacidad para evolucionar y desarrollarse sin, con ello, perder gran parte de los atributos que la singularizan frente a sus más próximos vecinos en la familia de los instrumentos de viento madera; de suponer y, por ende, contrarrestar las alteraciones que el tiempo ha producido en los originales; de realizar mejoras de todo tipo con respecto a los instrumentos antiguos; de crear modelos completamente nuevos, de encontrar nuevos materiales, nuevas formas de producción, etc. El presente artículo tratará de presentar de la forma más ordenada y completa posible todos estos elementos. El núcleo del presente trabajo consiste en una lista de fabricantes de flautas de pico, ordenada alfabéticamente, en la que aquéllos son presentados indicando su nombre y dirección, teléfono y fax, así como datos sobre los distintos modelos de flautas que realizan, el tipo de fabricación al que se adscriben y el plazo de entrega de las flautas. Previamente se hará una introducción a estos conceptos y serán comentados otros aspectos de la fabricación de estos instrumentos tales como materiales y precios que no serán especificados en el comentario sobre cada constructor. Se entenderá, pues, tomando los materiales como ejemplo, que todos trabajan en madera, excepto en los casos en los que se especifique otro material.Los autores desean poner de manifiesto su voluntaria inhibición crítica con respecto al resultado del trabajo de los fabricantes citados.
 
 

 Modelos

 Se denomina modelo de flauta de pico al conjunto de características de diseño y constructivas que, reunidas y ordenadas cronológicamente en cinco grandes grupos y subdivididas a su vez en todos los instrumentos singulares, permiten distinguir una flauta de pico de otra. Los constructores fabrican sus instrumentos basándose en ejemplares conservados del pasado o bien creando sus propios diseños. Se entenderá, por ejemplo, que una flauta recientemente fabricada es un modelo barroco si el constructor se ha basado para su fabricación en un instrumento antiguo cuyas características se corresponden con las de los modelos barrocos. El sistema más habitual utilizado por los constructores para obtener información útil sobre las flautas que desean usar como modelos para sus instrumentos es el de la adquisición de dibujos y planos medidos de los originales, que suelen ser puestos a la venta por los museos donde se conservan dichos instrumentos. Desafortunadamente, algunos fabricantes citan algún instrumento antiguo como inspiración para sus flautas cuando en realidad utilizan el de algún colega como modelo.
 Las principales diferencias entre modelos afectan a la forma y tamaño del taladro interior, a las dimensiones y colocación de los agujeros para los dedos, a las digitaciones, al número de partes en que se fabrica, al registro, al diapasón y, finalmente, al aspecto externo.

 Los constructores aplican a los diferentes modelos digitaciones que van desde la reproducción exacta de las que se encuentran en los ejemplares antiguos conservados, hasta la digitación alemana, pasando por las digitaciones que se consideran actualmente estándar en cada grupo de modelos y que coinciden con aquéllas dadas por importantes autores de los respectivos periodos en forma de tablas de posiciones, esto es, renacentista, Ganassi, barroca e inglesa. Esta última es conocida también, aunque de forma equivocada, por barroca, y fue inventada por Arnold Dolmetsch para sus instrumentos y defendida por los constructores y profesores británicos, entre otros, como reacción a la creación de la digitación alemana por Peter Harlan en 1926. La digitación inglesa es la más común, aunque conviene recordar, por otra parte, que no coincide exactamente con la de ninguno de los instrumentos antiguos conservados tanto en modelos renacentistas como barrocos, los cuales, por cierto, no tienen una digitación realmente estándar.

 Algunos constructores copian los instrumentos antiguos con toda exactitud con lo que obtienen diapasones tan diferentes como instrumentos antiguos hay. Se puede afirmar, por tanto, que no existía en el pasado un diapasón universal, ni siquiera suficientemente común como para denominarlo estándar. En el Renacimiento oscilaba entre La=440 y La=467 Hz y durante el Barroco estaba vagamente ubicado alrededor de La=410 Hz. En la actualidad, por razones de tipo práctico (para unificar diapasones y facilitar la transposición) se han tomado para los instrumentos  antiguos diapasones estándar referidos al La=440 Hz. Sobre esta nota se añade o se resta un semitono (del temperamento igual) -e incluso un tono entero para el llamado ton de chambre francés, cifrado en La=392 Hz- resultando la afinación de La=415,30591 Hz (afinación barroca) para el semitono descendente y La=466,1624 Hz (afinación renacentista) para el situado por encima de La=440 Hz.

 El temperamento es una realidad que adquiere cierta elasticidad o relatividad al referirse a instrumentos de afinación móvil. Por eso la mayoría de los constructores afinan sus flautas con temperamento igual conscientes de que el propio instrumentista puede adaptar su técnica de digitación y/o de soplo al tipo de temperamento que considere más adecuado. Otros fabricantes utilizan, basándose en evidencias históricas así como en experiencia práctica algunos temperamentos desiguales, sobre todo mesotónicos. El más difundido parece ser el temperamento mesotónico de 1/4 de comma para Renacimiento, y el temperamento mesotónico de 1/6 de comma para el Barroco.

 Se consideran cinco grandes grupos de modelos de flautas: medievales, renacentistas, transicionales, barrocas y modernas.

 1.- Flautas medievales son aquellas de una pieza, de "taladro interior cilíndrico, ausencia de pabellón y un número variable de agujeros [para los dedos] que se fijan en siete en el siglo xiii." No obstante, no es ocioso señalar que las flautas que los fabricantes denominan medievales no están basadas en modelos antiguos conservados en la actualidad sino en representaciones iconográficas de dudosa precisión. Sobre su diapasón, temperamento y digitaciones sólo es posible la especulación.

 2.- Las flautas renacentistas son "instrumentos simples fabricados en una o dos piezas con un taladro interior ancho en forma de cono invertido que en ocasiones terminaba en un ligero ensanchamiento [o pabellón]." El taladro interno de éstas es ancho en relación a su longitud, "esto, por supuesto, influye en la calidad del sonido, favoreciendo las notas fundamentales y produciendo la sonoridad solemne apuntada por los escritores antiguos." La flautas consideradas típicamente renacentistas suelen tener una extensión de una octava y una sexta. En este grupo de flautas los fabricantes industriales y semi-industriales generalmente alteran los modelos antiguos con elobjeto de obtener digitación inglesa y diapasón La=440 Hz, mientras que los que manufacturan se ciñen de forma más estricta a los modelos que pretenden reproducir, lo que da lugar a digitaciones muy diversas y diapasón más alto, generalmente La=466 Hz.
 Se suelen fabricar en familias o sets de entre cuatro y diez miembros: soprano en Do, alto en Sol, alto en Fa, tenor en Do (x2), bajo en Sol, bajo en Fa, gran-bajo en Do (x2) y sub-bajo en Fa para su utilización en música renacentista para conjunto de flautas o consort. Estos modelos están basados habitualmente en dibujos y originales de: Agricola, Hartman, Praetorius, Rafi, Valiani y Virdung.
 En la lista de constructores adjunta, el modelo llamado Ganassi se considerará grupo independiente y tratará como tal, por su importancia y difusión entre los flautistas y fabricantes como instrumento solista. La flauta Ganassi se fabrica generalmente en sus tipos más agudos (soprano en Do y alto en Sol) y en los diapasones más usuales: La=466, 440 y 415 Hz, aunque algunos constructores transfieren el modelo a flautas de mayor tamaño.
 Los instrumentos renacentistas conservados en la actualidad y que sirven de modelo con más frecuencia a los constructores se encuentran en los siguientes museos y colecciones: set de la colección del Kunsthistorisches Museum de Viena (14), set de la Accademia Filarmonica de Bologna (4), set de la Accademia Filarmonica de Verona (3), set del Museo de Bruselas (3), set de la colección del Historiches Museum de Frankfurt (2), set en París (?), soprano y alto Ganassi de la colección del Kunsthistorisches Museum de Viena (5).

 Es importante señalar que, en lo que se refiere a las flautas renacentistas, y en general a todos los modelos anteriores al tipo barroco, los fabricantes actuales no han logrado una suficiente uniformidad en cuanto al grado de conicidad, anchura y uniformidad del diámetro del taladro interno, por motivo, fundamentalmente, de la relativa escasez de originales y la imprecisa información que proporcionan las numerosísimas representaciones iconográficas.

  3.- Las flautas transicionales comparten características tanto de las renacentistas como de las barrocas. De las primeras tienen el tipo de taladro interno y la apariencia externa y con las segundas suelen tener en común la tesitura, que supera las dos octavas, y las digitaciones. Son las flautas que se usan para interpretar el repertorio violinístico de la primera mitad del siglo xvii y autores como Van Eyck. Entre los modelos antiguos que se reproducen de este tipo figuran la hand-fluit, que es siempre una flauta soprano en Do, y los modelos según Bassano, Kynseker y Wollick.
 Los instrumentos transicionales conservados en la actualidad y que sirven de modelos con más frecuencia a los constructores se encuentran en los siguientes museos y colecciones: hand-fluit del Rosenborg Castle en Copenhagen (2), sopranino del castillo " 't Huys Dever", Holanda, soprano en Mib. de Silkeborg, Dinamarca, soprano del Stadmuseum de Munich, set Kynseker de Nüremberg.

 4.- "Las flautas barrocas estaban divididas en tres partes [cabeza, cuerpo y pie] lo que permitía una mayorprecisión en la forma y el acabado del taladro interior. Las decorativas molduras y anillos que transformaron la apariencia externa camuflaban el necesario reforzamiento de las paredes que daba consistencia a las juntas. (...) El canal de aire era más estrecho [que en los modelos renacentistas], a partir de una forma cilíndrica en la cabeza, [el taladro interno] se iba estrechando considerablemente a medida que se aproximaba al pie." Normalmente los dos últimos agujeros se fabrican dobles con el fin de facilitar la ejecución de algunos intervalos cromáticos, aunque la mayoría de los instrumentos antiguos conservados sólo tienen agujeros simples. La flauta barroca tiene un sonido más suave y dulce que sus predecesoras; esto se debe, en gran medida, a la forma y tamaño del taladro interno, pero también a las diferencias en la construcción del canal de aire.
 Se construye la flauta contralto de forma principal y en menor medida la soprano, voice flute, tenor en Do, bajo en Fa, fourth flute o flûte du quatre, sixth flute y gran-bajo en Do. El diapasón de estas flautas varía entre el La=392 Hz de algunas copias manufacturadas de flautas francesas de finales del siglo xvii, y el La=443 Hz de algunos modelos alterados para adaptarse al diapasón actual de muchos de los instrumentos de afinación fija, pasando por el estándar barroco cifrado en la actualidad, y de manera convencional, en La=415 Hz. La digitación va desde la reproducción del original usado como modelo hasta la más común digitación inglesa, pasando por la que se conoce como digitación barroca que está basada en la tabla de posiciones del tratado de Hotteterre.
 Los modelos más reproducidos son los de Bressan, Johann Christoph y Jacob Denner, Stanesby Jr. y Sr., Steenbergen, Terton, Rippert, Haka y Joannes Hyacinthus Rottenburgh I y II, siéndolo en menor medida los de Aardenberg, Anciuti, Bizey, Beukers, Boekhout, Debey, Eichentopf, Engelhard, Gahn, Heerde, Heitz, Hotteterre, Oberländer, Peposa, Reich, Schell y Wijne.

 Los instrumentos barrocos conservados en la actualidad y que sirven de modelos con más frecuencia a los constructores se encuentran en los siguientes museos y colecciones: alto Denner del Musikhistorisk Museum Copenhagen (7), alto Bressan de la colección de E. Hunt (5), soprano Steenbergen de colección privada de Fr. Brüggen (4), voice flute Denner de la colección de Fr. Brüggen (5), voice flute Denner del Germanisches Nationalmuseum de Nürnberg (5), sopranino J.Ch. Denner de Basilea (3), alto Steenbergen de la colección de Fr. Brüggen (3), alto Th. Stanesby Sr. de la colección de Fr. Brüggen (4), alto de marfil Denner del Royal College of Music, Londres (2), alto Th. Stanesby Jr. de la colección de M. Piguet (2), alto Bizey de la Dayton Miller Collection de la Library of Congress en Washington D.C. (2), alto Bizey de la Dayton Miller Collection de la Library of Congress en Washington D.C., alto Rottenburgh del Muziekintrumentenmuseum de Bruselas (2), sixth flute Stanesby Jr. de la colección de Fr. Brüggen, soprano Terton del Gemeentemuseum de La Haya (3), tenor J.C. Denner del Muziekintrumentenmuseum de Bruselas (2), soprano Wijne de la colección de Fr. Brüggen (2), soprano Haka de la Edinburgh University Collection of Historic Musical Instruments (nº1037), soprano Stanesby de la colección de Fr. Brüggen, soprano Boekhout del Metropolitan Museum of Art of New York, alto Denner de la Rosenbaum Collection en Scarsdale, alto Denner de la colección de H.U. Staeps, alto Bressan de la Bate Collection de Oxford, alto Bressan de la colección de Fr. Brüggen, alto Bressan del Conservatorio Nacional de Música de París, alto Bressan de la Dayton Miller Collection de la Library of Congress en Washington D.C., alto Oberländer en Leipzig,alto Oberländer del Musikinstrumentensammlung de Berlín, alto Debey en Utrecht, alto Shell de la Dayton Miller Collection de la Library of Congress en Washington D.C., voice flute Bressan de la colección de Dale Higbee, voice flute Bressan de la Dayton Miller Collection de la Library of Congress en Washington D.C., voice flute Bressan de la colección de Fr. Brüggen, tenor Denner de la colección de Robert Rosenbaum en Japón, bajo Rottenburgh del Gemeentemuseum de La Haya, bajo Boekhout del Muziekintrumentenmuseum de Bruselas, bajo Schell del Linzer Scholossmuseum de Austria, bajo Bressan de la colección de E. Hunt y bajo Bressan de la Chester Collection, entre otras.

 5.- El grupo de flautas que serán llamadas modernas engloba a todos aquellos instrumentos creados siguiendo algún modelo nuevo que persigue uno o varios de los siguientes objetivos: extender el registro del instrumento, hacer posibles las variaciones dinámicas sin perjuicio para la correcta afinación, intensificar su volumen sonoro, homogeneizar el timbre y la intensidad, abaratar los costes de producción o simplificar su manejo. Con este fin, durante el siglo xx, cierto número de fabricantes de flautas han introducido cambios estructurales en la fabricación de sus instrumentos; se señalará junto a sus nombres el tipo de innovación creada. El diapasón de las flautas modernas suele estar entre La=440 y 443 Hz, y su digitación la inglesa. En este grupo se incluyen flautas de tipo industrial con digitación alemana, creadas con la finalidad exclusiva o principal de abaratar costes y facilitar el manejo, que se presentarán únicamente con el adjetivo escolares. Respecto a este grupo de flautas merece destacar el hecho de que en Alemania en el inicio de la fabricación en los primeros años treinta se fabricaban también flautas soprano y tenor en La y bajo y alto en Mi o Re.
 
 

 Tipos de fabricación

 Se considerarán tres tipos de fabricación: industrial, semi-industrial y manufactura, que en primera instancia se refieren, obviamente, al número de personas involucradas en el proceso de elaboración, al grado de maquinización de la producción y a la cantidad y rapidez en la fabricación de instrumentos. Es posible afirmar que en las flautas manufacturadas el momento en el que éstas son tratadas como un objeto singular y completo se produce en un estado muy temprano de la fabricación, esto es, el fabricante une las diferentes partes de cada flauta (cabeza, cuerpo, pie y bloque) para ser trabajados y desarrollados de forma conjunta casi desde el principio. En los casos de la fabricación semi-industrial e industrial, las piezas que integran cada flauta han sido elaboradas en serie y ese momento se puede retrasar en ocasiones hasta que tiene lugar el empaquetado y venta del instrumento.
 Estos tipos de fabricación resultan en diferencias apreciables en cualquier aspecto del instrumento, pero que afectan muy especialmente a lo que se conoce como voicing de la flauta de pico, concepto que "abarca el área de producción del sonido, incluyendo el bloque, el filo [del bisel], los chaflanes, la superficie del canal de aire, etc."

 Algunos fabricantes aplican diferentes grados de manufacturación o trabajo en serie a sus distintos modelos, por lo que pueden estar adscritos a varios tipos de fabricación. Los autores han utilizado, para adscribir a los diferentes fabricantes citados en la lista adjunta a un tipo de fabricación u otro, principalmente la información suministrada por los propios constructores en sus catálogos pero también la observación directa, puesto que esobligado decir que a causa de que la fabricación manufacturada de instrumentos goza de un prestigio infinitamente superior al de los otros tipos, la máxima cautela se impone a la hora de admitir el término manufactura cuando se encuentra en un catálogo de fabricante. Es frecuente, por ejemplo, que las grandes fábricas de flautas de pico aludan a lo artesanal y fiel a las técnicas centenarias de la lutería de sus talleres en sus folletos publicitarios, siendo en realidad imposible identificar esa artesanía o manufacturación con la definición de ese término suministrada en este artículo.

 1.- Industrial: canal de aire con los bordes paralelos y sin curva en el techo del mismo, bloque fabricado con algún sustituto económico del Juniperus Phoenicea (cedro rojo aromático, cuya mayor virtud es que absorbe convenientemente la humedad) y centrado con respecto al bisel, y techo del canal de aire muy alto, por lo que no es necesaria intervención manual alguna y disminuyen las posibilidades de pérdida de sonido. Se utilizan maquinas muy poderosas y rápidas que hacen gran parte del trabajo. Se considerará siempre fabricación industrial la que se sigue para realizar flautas de plastico y resina ABS mediante moldes, esto es, sin tornear.

 2.- Semi-industrial: diseño simple pero refinado del canal de aire: el bloque está más alto con respecto al bisel y los chaflanes son pulcros y calculados. La mayor diferencia con las flautas industriales es el contacto directo del instrumento con las manos del constructor en la etapa final de ajuste del sonido y afinación.

 3.- Manufactura: cuidado en la selección y secado de las maderas; fabricación curva del canal de aire, lo que garantiza la distancia constante entre el techo del mismo y el centro del taladro interior, conicidad horizontal del bloque, interdependencia en la alteración de todos los elementos del voicing; agujeros de los dedos en forma de chimenea; el fabricante cuida individualmente cada instrumento durante todo el largo proceso de elaboración. El constructor ha de fabricarse sus herramientas que difieren en muy poco de las que pudiera poseer un artesano durante el periodo barroco (cf. el grabado sobre el taller de lutería que aparece en la Encyclopédie de Diderot). Todas estas características producen como resultado una enorme singularidad en cada instrumento fabricado.
 
 

 Materiales

 Las maderas consideradas de mejor calidad para la construcción de flautas son las más duras, entre las que destaca el boj por haber sido la más utilizada por los fabricantes entre los siglos xvi al xviii y de la que se conservan más ejemplares históricos, aunque también son utilizadas actualmente otras más o menos exóticas como el palo santo, granadilla, palo de rosa, ébano, cocobolo, jacarandá, bubinga y olivo, que se usaban menos en el pasado por ser de muy difícil obtención en el norte de Europa, patria de la mayoría de los constructores. Entre las maderas de calidad inferior se encuentran las menos densas como el arce, sicomoro, peral, ciruelo, cerezo, y otros árboles frutales, que son también muy utilizadas, especialmente para flautas industriales de los distintos modelos y renacentistas manufacturadas. Ofrecen estas maderas un sonido más suave, pero el voicing es menos preciso y se desgastan antes por el uso. Para paliar este problema a menudo se tratan éstas con celulosa o son impregnadas con parafina; se consigue así que las flautas sean más estables y el taladro interior más uniforme. La calidad del sonido de las flautas fabricadas en estas maderas es buena, pero "... aquéllas fabricadas de maderas más preciosasposeen un timbre mucho más característico."
 Hildemarie Peter, hace un estudio comparativo de los diferentes materiales empleados en la fabricación de flautas (Fig. 1).
 Constructores, intérpretes y físicos acústicos poseen muy diversas opiniones sobre la influencia del material en el sonido de la flauta o sobre la posibilidad de que con cada madera se obtenga una cualidad tonal característica.
 En el pasado el marfil era también utilizado en la construcción de flautas, tanto para su decoración como para el instrumento completo. Actualmente ha disminuido su uso, especialmente por razones morales y legales. Ofrece un sonido muy especial, potente y claro, además de permitir la realización de mayores diferencias dinámicas que la madera.
 Recientemente se han comenzado a fabricar en serie flautas en diferentes materiales sintéticos (plástico, resina ABS, acrílico, metacrilato, cerámica, metal, etc.), dando como resultado instrumentos muy robustos y duraderos, y también muy estables con respecto a los cambios de temperatura. "Si son fabricadas con cuidado pueden incluso responder mejor que muchas flautas de madera.(...) Sin embargo, tal y como están las cosas en el presente, la calidad tonal de las flautas fabricadas en materiales naturales es generalmente preferible."
 
 

Precios y plazos de entrega

 Es tradicional considerar las flautas manufacturadas de calidad superior a los otros dos tipos, siendo, en cualquier caso, de precio mucho más elevado. El precio medio, en pesetas de 1997, de una flauta contralto de modelo barroco oscila entre las 5.000 de una de plástico (industrial), las 25.000 de un modelo industrial (escolar), las 55.000 de un modelo semi-industrial, las 150.000 de una flauta manufacturada hasta llegar al extremo de las 250.000 de los instrumentos fabricados por los constructores más prestigiosos. Estos precios aumentan considerablemente en las flautas de mayor tamaño, pudiendo alcanzar las 500.000 de una sub-bajo renacentista. Algunos fabricantes, además de los modelos que aparecen en sus catálogos, pueden aceptar encargos de modelos, decoración o materiales especiales con un coste superior al habitual. Algunos instrumentos sólo pueden ser obtenidos a través de tiendas especializadas, y en ocasiones la adquisición por este sistema de instrumentos que también se pueden obtener directamente del fabricante resulta más económica por razones mercantiles.
 El plazo de entrega de los instrumentos oscila entre la inmediatez de las flautas industriales, que pueden ser adquiridas en comercios especializados, y los veinte (sic!) años de algunos de los más prestigiosos fabricantes. Las diferencias se explican básicamente por la diferente velocidad de producción de los fabricantes según si trabajan solos o en talleres con pocas personas o en grandes fábricas con la producción totalmente en serie. En el primer caso el constructor difícilmente podrá trabajar sobre más de una decena de flautas de forma conjunta, que puede tardar una media de dos meses en realizar, frente a la producción masiva de piezas que luego resultan en flautas de las grandes fábricas o de los talleres más poblados. Las diferencias en los plazos entre manufactureros, en ocasiones muy notables, dependen más del tiempo que cada uno tarda en hacer los últimos ajustes y retoques a cada instrumento, que en algunos casos puede llegar a durar un año entero, que del tiempo que emplean en tornear y realizar el instrumento. En la mayoría de casos, sin embargo, el fabricante entrega enseguida el instrumento al cliente invitándolo a que en el plazo de un año lo someta a un reajuste.

 En muchos casos los fabricantes se reservan el derecho de incrementar los precios entre el momento del encargo y la entrega de acuerdo con la inflación. La casi totalidad de los fabricantes reseñados en la siguiente lista envían gratuitamente sus catálogos de modelos y precios, previa solicitud.