La fabricación de flautas de pico en el siglo xx, que comienza
de forma accidental en los años veinte tras 150 de silencio, desemboca
en la apasionante historia de la investigación, recreación
y re-invención de un instrumento que es a la vez vestigio de épocas
y músicas pasadas y vehículo útil para la música
contemporánea.
Desde entonces hasta nuestros días, lo que comenzó
siendo una actividad familiar se ha transformado en un movimiento productivo
de ámbito mundial, con un dinamismo difícil de prever hace
tan sólo cincuenta años. Una creciente cantidad de personas
se dedica con interés y notables dosis de dificultades y sacrificios
a la fabricación de flautas.
Hemos asistido a intentos de lo más variado de imitar
con escrupulosidad milimétrica los originales conservados, partiendo
de la premisa de que la flauta de pico desapareció a mediados del
siglo xviii precisamente a causa de su incapacidad para evolucionar y desarrollarse
sin, con ello, perder gran parte de los atributos que la singularizan frente
a sus más próximos vecinos en la familia de los instrumentos
de viento madera; de suponer y, por ende, contrarrestar las alteraciones
que el tiempo ha producido en los originales; de realizar mejoras de todo
tipo con respecto a los instrumentos antiguos; de crear modelos completamente
nuevos, de encontrar nuevos materiales, nuevas formas de producción,
etc. El presente artículo tratará de presentar de la forma
más ordenada y completa posible todos estos elementos. El núcleo
del presente trabajo consiste en una lista de fabricantes de flautas de
pico, ordenada alfabéticamente, en la que aquéllos son presentados
indicando su nombre y dirección, teléfono y fax, así
como datos sobre los distintos modelos de flautas que realizan, el tipo
de fabricación al que se adscriben y el plazo de entrega de las
flautas. Previamente se hará una introducción a estos conceptos
y serán comentados otros aspectos de la fabricación de estos
instrumentos tales como materiales y precios que no serán especificados
en el comentario sobre cada constructor. Se entenderá, pues, tomando
los materiales como ejemplo, que todos trabajan en madera, excepto en los
casos en los que se especifique otro material.Los autores desean poner
de manifiesto su voluntaria inhibición crítica con respecto
al resultado del trabajo de los fabricantes citados.
Se denomina modelo de flauta de pico al conjunto de características
de diseño y constructivas que, reunidas y ordenadas cronológicamente
en cinco grandes grupos y subdivididas a su vez en todos los instrumentos
singulares, permiten distinguir una flauta de pico de otra. Los constructores
fabrican sus instrumentos basándose en ejemplares conservados del
pasado o bien creando sus propios diseños. Se entenderá,
por ejemplo, que una flauta recientemente fabricada es un modelo barroco
si el constructor se ha basado para su fabricación en un instrumento
antiguo cuyas características se corresponden con las de los modelos
barrocos. El sistema más habitual utilizado por los constructores
para obtener información útil sobre las flautas que desean
usar como modelos para sus instrumentos es el de la adquisición
de dibujos y planos medidos de los originales, que suelen ser puestos a
la venta por los museos donde se conservan dichos instrumentos. Desafortunadamente,
algunos fabricantes citan algún instrumento antiguo como inspiración
para sus flautas cuando en realidad utilizan el de algún colega
como modelo.
Las principales diferencias entre modelos afectan a la forma
y tamaño del taladro interior, a las dimensiones y colocación
de los agujeros para los dedos, a las digitaciones, al número de
partes en que se fabrica, al registro, al diapasón y, finalmente,
al aspecto externo.
Los constructores aplican a los diferentes modelos digitaciones que van desde la reproducción exacta de las que se encuentran en los ejemplares antiguos conservados, hasta la digitación alemana, pasando por las digitaciones que se consideran actualmente estándar en cada grupo de modelos y que coinciden con aquéllas dadas por importantes autores de los respectivos periodos en forma de tablas de posiciones, esto es, renacentista, Ganassi, barroca e inglesa. Esta última es conocida también, aunque de forma equivocada, por barroca, y fue inventada por Arnold Dolmetsch para sus instrumentos y defendida por los constructores y profesores británicos, entre otros, como reacción a la creación de la digitación alemana por Peter Harlan en 1926. La digitación inglesa es la más común, aunque conviene recordar, por otra parte, que no coincide exactamente con la de ninguno de los instrumentos antiguos conservados tanto en modelos renacentistas como barrocos, los cuales, por cierto, no tienen una digitación realmente estándar.
Algunos constructores copian los instrumentos antiguos con toda exactitud con lo que obtienen diapasones tan diferentes como instrumentos antiguos hay. Se puede afirmar, por tanto, que no existía en el pasado un diapasón universal, ni siquiera suficientemente común como para denominarlo estándar. En el Renacimiento oscilaba entre La=440 y La=467 Hz y durante el Barroco estaba vagamente ubicado alrededor de La=410 Hz. En la actualidad, por razones de tipo práctico (para unificar diapasones y facilitar la transposición) se han tomado para los instrumentos antiguos diapasones estándar referidos al La=440 Hz. Sobre esta nota se añade o se resta un semitono (del temperamento igual) -e incluso un tono entero para el llamado ton de chambre francés, cifrado en La=392 Hz- resultando la afinación de La=415,30591 Hz (afinación barroca) para el semitono descendente y La=466,1624 Hz (afinación renacentista) para el situado por encima de La=440 Hz.
El temperamento es una realidad que adquiere cierta elasticidad o relatividad al referirse a instrumentos de afinación móvil. Por eso la mayoría de los constructores afinan sus flautas con temperamento igual conscientes de que el propio instrumentista puede adaptar su técnica de digitación y/o de soplo al tipo de temperamento que considere más adecuado. Otros fabricantes utilizan, basándose en evidencias históricas así como en experiencia práctica algunos temperamentos desiguales, sobre todo mesotónicos. El más difundido parece ser el temperamento mesotónico de 1/4 de comma para Renacimiento, y el temperamento mesotónico de 1/6 de comma para el Barroco.
Se consideran cinco grandes grupos de modelos de flautas: medievales, renacentistas, transicionales, barrocas y modernas.
1.- Flautas medievales son aquellas de una pieza, de "taladro interior cilíndrico, ausencia de pabellón y un número variable de agujeros [para los dedos] que se fijan en siete en el siglo xiii." No obstante, no es ocioso señalar que las flautas que los fabricantes denominan medievales no están basadas en modelos antiguos conservados en la actualidad sino en representaciones iconográficas de dudosa precisión. Sobre su diapasón, temperamento y digitaciones sólo es posible la especulación.
2.- Las flautas renacentistas son "instrumentos simples
fabricados en una o dos piezas con un taladro interior ancho en forma de
cono invertido que en ocasiones terminaba en un ligero ensanchamiento [o
pabellón]." El taladro interno de éstas es ancho en relación
a su longitud, "esto, por supuesto, influye en la calidad del sonido, favoreciendo
las notas fundamentales y produciendo la sonoridad solemne apuntada por
los escritores antiguos." La flautas consideradas típicamente renacentistas
suelen tener una extensión de una octava y una sexta. En este grupo
de flautas los fabricantes industriales y semi-industriales generalmente
alteran los modelos antiguos con elobjeto de obtener digitación
inglesa y diapasón La=440 Hz, mientras que los que manufacturan
se ciñen de forma más estricta a los modelos que pretenden
reproducir, lo que da lugar a digitaciones muy diversas y diapasón
más alto, generalmente La=466 Hz.
Se suelen fabricar en familias o sets de entre cuatro y diez
miembros: soprano en Do, alto en Sol, alto en Fa, tenor en Do (x2), bajo
en Sol, bajo en Fa, gran-bajo en Do (x2) y sub-bajo en Fa para su utilización
en música renacentista para conjunto de flautas o consort. Estos
modelos están basados habitualmente en dibujos y originales de:
Agricola, Hartman, Praetorius, Rafi, Valiani y Virdung.
En la lista de constructores adjunta, el modelo llamado Ganassi
se considerará grupo independiente y tratará como tal, por
su importancia y difusión entre los flautistas y fabricantes como
instrumento solista. La flauta Ganassi se fabrica generalmente en sus tipos
más agudos (soprano en Do y alto en Sol) y en los diapasones más
usuales: La=466, 440 y 415 Hz, aunque algunos constructores transfieren
el modelo a flautas de mayor tamaño.
Los instrumentos renacentistas conservados en la actualidad y
que sirven de modelo con más frecuencia a los constructores se encuentran
en los siguientes museos y colecciones: set de la colección del
Kunsthistorisches Museum de Viena (14), set de la Accademia Filarmonica
de Bologna (4), set de la Accademia Filarmonica de Verona (3), set del
Museo de Bruselas (3), set de la colección del Historiches Museum
de Frankfurt (2), set en París (?), soprano y alto Ganassi de la
colección del Kunsthistorisches Museum de Viena (5).
Es importante señalar que, en lo que se refiere a las flautas renacentistas, y en general a todos los modelos anteriores al tipo barroco, los fabricantes actuales no han logrado una suficiente uniformidad en cuanto al grado de conicidad, anchura y uniformidad del diámetro del taladro interno, por motivo, fundamentalmente, de la relativa escasez de originales y la imprecisa información que proporcionan las numerosísimas representaciones iconográficas.
3.- Las flautas transicionales comparten características
tanto de las renacentistas como de las barrocas. De las primeras tienen
el tipo de taladro interno y la apariencia externa y con las segundas suelen
tener en común la tesitura, que supera las dos octavas, y las digitaciones.
Son las flautas que se usan para interpretar el repertorio violinístico
de la primera mitad del siglo xvii y autores como Van Eyck. Entre los modelos
antiguos que se reproducen de este tipo figuran la hand-fluit, que es siempre
una flauta soprano en Do, y los modelos según Bassano, Kynseker
y Wollick.
Los instrumentos transicionales conservados en la actualidad
y que sirven de modelos con más frecuencia a los constructores se
encuentran en los siguientes museos y colecciones: hand-fluit del Rosenborg
Castle en Copenhagen (2), sopranino del castillo " 't Huys Dever", Holanda,
soprano en Mib. de Silkeborg, Dinamarca, soprano del Stadmuseum de Munich,
set Kynseker de Nüremberg.
4.- "Las flautas barrocas estaban divididas en tres partes
[cabeza, cuerpo y pie] lo que permitía una mayorprecisión
en la forma y el acabado del taladro interior. Las decorativas molduras
y anillos que transformaron la apariencia externa camuflaban el necesario
reforzamiento de las paredes que daba consistencia a las juntas. (...)
El canal de aire era más estrecho [que en los modelos renacentistas],
a partir de una forma cilíndrica en la cabeza, [el taladro interno]
se iba estrechando considerablemente a medida que se aproximaba al pie."
Normalmente los dos últimos agujeros se fabrican dobles con el fin
de facilitar la ejecución de algunos intervalos cromáticos,
aunque la mayoría de los instrumentos antiguos conservados sólo
tienen agujeros simples. La flauta barroca tiene un sonido más suave
y dulce que sus predecesoras; esto se debe, en gran medida, a la forma
y tamaño del taladro interno, pero también a las diferencias
en la construcción del canal de aire.
Se construye la flauta contralto de forma principal y en menor
medida la soprano, voice flute, tenor en Do, bajo en Fa, fourth flute o
flûte du quatre, sixth flute y gran-bajo en Do. El diapasón
de estas flautas varía entre el La=392 Hz de algunas copias manufacturadas
de flautas francesas de finales del siglo xvii, y el La=443 Hz de algunos
modelos alterados para adaptarse al diapasón actual de muchos de
los instrumentos de afinación fija, pasando por el estándar
barroco cifrado en la actualidad, y de manera convencional, en La=415 Hz.
La digitación va desde la reproducción del original usado
como modelo hasta la más común digitación inglesa,
pasando por la que se conoce como digitación barroca que está
basada en la tabla de posiciones del tratado de Hotteterre.
Los modelos más reproducidos son los de Bressan, Johann
Christoph y Jacob Denner, Stanesby Jr. y Sr., Steenbergen, Terton, Rippert,
Haka y Joannes Hyacinthus Rottenburgh I y II, siéndolo en menor
medida los de Aardenberg, Anciuti, Bizey, Beukers, Boekhout, Debey, Eichentopf,
Engelhard, Gahn, Heerde, Heitz, Hotteterre, Oberländer, Peposa, Reich,
Schell y Wijne.
Los instrumentos barrocos conservados en la actualidad y que sirven de modelos con más frecuencia a los constructores se encuentran en los siguientes museos y colecciones: alto Denner del Musikhistorisk Museum Copenhagen (7), alto Bressan de la colección de E. Hunt (5), soprano Steenbergen de colección privada de Fr. Brüggen (4), voice flute Denner de la colección de Fr. Brüggen (5), voice flute Denner del Germanisches Nationalmuseum de Nürnberg (5), sopranino J.Ch. Denner de Basilea (3), alto Steenbergen de la colección de Fr. Brüggen (3), alto Th. Stanesby Sr. de la colección de Fr. Brüggen (4), alto de marfil Denner del Royal College of Music, Londres (2), alto Th. Stanesby Jr. de la colección de M. Piguet (2), alto Bizey de la Dayton Miller Collection de la Library of Congress en Washington D.C. (2), alto Bizey de la Dayton Miller Collection de la Library of Congress en Washington D.C., alto Rottenburgh del Muziekintrumentenmuseum de Bruselas (2), sixth flute Stanesby Jr. de la colección de Fr. Brüggen, soprano Terton del Gemeentemuseum de La Haya (3), tenor J.C. Denner del Muziekintrumentenmuseum de Bruselas (2), soprano Wijne de la colección de Fr. Brüggen (2), soprano Haka de la Edinburgh University Collection of Historic Musical Instruments (nº1037), soprano Stanesby de la colección de Fr. Brüggen, soprano Boekhout del Metropolitan Museum of Art of New York, alto Denner de la Rosenbaum Collection en Scarsdale, alto Denner de la colección de H.U. Staeps, alto Bressan de la Bate Collection de Oxford, alto Bressan de la colección de Fr. Brüggen, alto Bressan del Conservatorio Nacional de Música de París, alto Bressan de la Dayton Miller Collection de la Library of Congress en Washington D.C., alto Oberländer en Leipzig,alto Oberländer del Musikinstrumentensammlung de Berlín, alto Debey en Utrecht, alto Shell de la Dayton Miller Collection de la Library of Congress en Washington D.C., voice flute Bressan de la colección de Dale Higbee, voice flute Bressan de la Dayton Miller Collection de la Library of Congress en Washington D.C., voice flute Bressan de la colección de Fr. Brüggen, tenor Denner de la colección de Robert Rosenbaum en Japón, bajo Rottenburgh del Gemeentemuseum de La Haya, bajo Boekhout del Muziekintrumentenmuseum de Bruselas, bajo Schell del Linzer Scholossmuseum de Austria, bajo Bressan de la colección de E. Hunt y bajo Bressan de la Chester Collection, entre otras.
5.- El grupo de flautas que serán llamadas modernas
engloba a todos aquellos instrumentos creados siguiendo algún modelo
nuevo que persigue uno o varios de los siguientes objetivos: extender el
registro del instrumento, hacer posibles las variaciones dinámicas
sin perjuicio para la correcta afinación, intensificar su volumen
sonoro, homogeneizar el timbre y la intensidad, abaratar los costes de
producción o simplificar su manejo. Con este fin, durante el siglo
xx, cierto número de fabricantes de flautas han introducido cambios
estructurales en la fabricación de sus instrumentos; se señalará
junto a sus nombres el tipo de innovación creada. El diapasón
de las flautas modernas suele estar entre La=440 y 443 Hz, y su digitación
la inglesa. En este grupo se incluyen flautas de tipo industrial con digitación
alemana, creadas con la finalidad exclusiva o principal de abaratar costes
y facilitar el manejo, que se presentarán únicamente con
el adjetivo escolares. Respecto a este grupo de flautas merece destacar
el hecho de que en Alemania en el inicio de la fabricación en los
primeros años treinta se fabricaban también flautas soprano
y tenor en La y bajo y alto en Mi o Re.
Se considerarán tres tipos de fabricación: industrial,
semi-industrial y manufactura, que en primera instancia se refieren, obviamente,
al número de personas involucradas en el proceso de elaboración,
al grado de maquinización de la producción y a la cantidad
y rapidez en la fabricación de instrumentos. Es posible afirmar
que en las flautas manufacturadas el momento en el que éstas son
tratadas como un objeto singular y completo se produce en un estado muy
temprano de la fabricación, esto es, el fabricante une las diferentes
partes de cada flauta (cabeza, cuerpo, pie y bloque) para ser trabajados
y desarrollados de forma conjunta casi desde el principio. En los casos
de la fabricación semi-industrial e industrial, las piezas que integran
cada flauta han sido elaboradas en serie y ese momento se puede retrasar
en ocasiones hasta que tiene lugar el empaquetado y venta del instrumento.
Estos tipos de fabricación resultan en diferencias apreciables
en cualquier aspecto del instrumento, pero que afectan muy especialmente
a lo que se conoce como voicing de la flauta de pico, concepto que "abarca
el área de producción del sonido, incluyendo el bloque, el
filo [del bisel], los chaflanes, la superficie del canal de aire, etc."
Algunos fabricantes aplican diferentes grados de manufacturación o trabajo en serie a sus distintos modelos, por lo que pueden estar adscritos a varios tipos de fabricación. Los autores han utilizado, para adscribir a los diferentes fabricantes citados en la lista adjunta a un tipo de fabricación u otro, principalmente la información suministrada por los propios constructores en sus catálogos pero también la observación directa, puesto que esobligado decir que a causa de que la fabricación manufacturada de instrumentos goza de un prestigio infinitamente superior al de los otros tipos, la máxima cautela se impone a la hora de admitir el término manufactura cuando se encuentra en un catálogo de fabricante. Es frecuente, por ejemplo, que las grandes fábricas de flautas de pico aludan a lo artesanal y fiel a las técnicas centenarias de la lutería de sus talleres en sus folletos publicitarios, siendo en realidad imposible identificar esa artesanía o manufacturación con la definición de ese término suministrada en este artículo.
1.- Industrial: canal de aire con los bordes paralelos y sin curva en el techo del mismo, bloque fabricado con algún sustituto económico del Juniperus Phoenicea (cedro rojo aromático, cuya mayor virtud es que absorbe convenientemente la humedad) y centrado con respecto al bisel, y techo del canal de aire muy alto, por lo que no es necesaria intervención manual alguna y disminuyen las posibilidades de pérdida de sonido. Se utilizan maquinas muy poderosas y rápidas que hacen gran parte del trabajo. Se considerará siempre fabricación industrial la que se sigue para realizar flautas de plastico y resina ABS mediante moldes, esto es, sin tornear.
2.- Semi-industrial: diseño simple pero refinado del canal de aire: el bloque está más alto con respecto al bisel y los chaflanes son pulcros y calculados. La mayor diferencia con las flautas industriales es el contacto directo del instrumento con las manos del constructor en la etapa final de ajuste del sonido y afinación.
3.- Manufactura: cuidado en la selección y secado
de las maderas; fabricación curva del canal de aire, lo que garantiza
la distancia constante entre el techo del mismo y el centro del taladro
interior, conicidad horizontal del bloque, interdependencia en la alteración
de todos los elementos del voicing; agujeros de los dedos en forma de chimenea;
el fabricante cuida individualmente cada instrumento durante todo el largo
proceso de elaboración. El constructor ha de fabricarse sus herramientas
que difieren en muy poco de las que pudiera poseer un artesano durante
el periodo barroco (cf. el grabado sobre el taller de lutería que
aparece en la Encyclopédie de Diderot). Todas estas características
producen como resultado una enorme singularidad en cada instrumento fabricado.
Las maderas consideradas de mejor calidad para la construcción
de flautas son las más duras, entre las que destaca el boj por haber
sido la más utilizada por los fabricantes entre los siglos xvi al
xviii y de la que se conservan más ejemplares históricos,
aunque también son utilizadas actualmente otras más o menos
exóticas como el palo santo, granadilla, palo de rosa, ébano,
cocobolo, jacarandá, bubinga y olivo, que se usaban menos en el
pasado por ser de muy difícil obtención en el norte de Europa,
patria de la mayoría de los constructores. Entre las maderas de
calidad inferior se encuentran las menos densas como el arce, sicomoro,
peral, ciruelo, cerezo, y otros árboles frutales, que son también
muy utilizadas, especialmente para flautas industriales de los distintos
modelos y renacentistas manufacturadas. Ofrecen estas maderas un sonido
más suave, pero el voicing es menos preciso y se desgastan antes
por el uso. Para paliar este problema a menudo se tratan éstas con
celulosa o son impregnadas con parafina; se consigue así que las
flautas sean más estables y el taladro interior más uniforme.
La calidad del sonido de las flautas fabricadas en estas maderas es buena,
pero "... aquéllas fabricadas de maderas más preciosasposeen
un timbre mucho más característico."
Hildemarie Peter, hace un estudio comparativo de los diferentes
materiales empleados en la fabricación de flautas (Fig. 1).
Constructores, intérpretes y físicos acústicos
poseen muy diversas opiniones sobre la influencia del material en el sonido
de la flauta o sobre la posibilidad de que con cada madera se obtenga una
cualidad tonal característica.
En el pasado el marfil era también utilizado en la construcción
de flautas, tanto para su decoración como para el instrumento completo.
Actualmente ha disminuido su uso, especialmente por razones morales y legales.
Ofrece un sonido muy especial, potente y claro, además de permitir
la realización de mayores diferencias dinámicas que la madera.
Recientemente se han comenzado a fabricar en serie flautas en
diferentes materiales sintéticos (plástico, resina ABS, acrílico,
metacrilato, cerámica, metal, etc.), dando como resultado instrumentos
muy robustos y duraderos, y también muy estables con respecto a
los cambios de temperatura. "Si son fabricadas con cuidado pueden incluso
responder mejor que muchas flautas de madera.(...) Sin embargo, tal y como
están las cosas en el presente, la calidad tonal de las flautas
fabricadas en materiales naturales es generalmente preferible."
Es tradicional considerar las flautas manufacturadas de calidad
superior a los otros dos tipos, siendo, en cualquier caso, de precio mucho
más elevado. El precio medio, en pesetas de 1997, de una flauta
contralto de modelo barroco oscila entre las 5.000 de una de plástico
(industrial), las 25.000 de un modelo industrial (escolar), las 55.000
de un modelo semi-industrial, las 150.000 de una flauta manufacturada hasta
llegar al extremo de las 250.000 de los instrumentos fabricados por los
constructores más prestigiosos. Estos precios aumentan considerablemente
en las flautas de mayor tamaño, pudiendo alcanzar las 500.000 de
una sub-bajo renacentista. Algunos fabricantes, además de los modelos
que aparecen en sus catálogos, pueden aceptar encargos de modelos,
decoración o materiales especiales con un coste superior al habitual.
Algunos instrumentos sólo pueden ser obtenidos a través de
tiendas especializadas, y en ocasiones la adquisición por este sistema
de instrumentos que también se pueden obtener directamente del fabricante
resulta más económica por razones mercantiles.
El plazo de entrega de los instrumentos oscila entre la inmediatez
de las flautas industriales, que pueden ser adquiridas en comercios especializados,
y los veinte (sic!) años de algunos de los más prestigiosos
fabricantes. Las diferencias se explican básicamente por la diferente
velocidad de producción de los fabricantes según si trabajan
solos o en talleres con pocas personas o en grandes fábricas con
la producción totalmente en serie. En el primer caso el constructor
difícilmente podrá trabajar sobre más de una decena
de flautas de forma conjunta, que puede tardar una media de dos meses en
realizar, frente a la producción masiva de piezas que luego resultan
en flautas de las grandes fábricas o de los talleres más
poblados. Las diferencias en los plazos entre manufactureros, en ocasiones
muy notables, dependen más del tiempo que cada uno tarda en hacer
los últimos ajustes y retoques a cada instrumento, que en algunos
casos puede llegar a durar un año entero, que del tiempo que emplean
en tornear y realizar el instrumento. En la mayoría de casos, sin
embargo, el fabricante entrega enseguida el instrumento al cliente invitándolo
a que en el plazo de un año lo someta a un reajuste.
En muchos casos los fabricantes se reservan el derecho de incrementar los precios entre el momento del encargo y la entrega de acuerdo con la inflación. La casi totalidad de los fabricantes reseñados en la siguiente lista envían gratuitamente sus catálogos de modelos y precios, previa solicitud.