
Los libros de música de vihuela esconden también otros tesoros
aún por divulgar. El arte compositivo del sevillano Alonso Mudarra
es comparable al de los grandes polifonistas coetáneos. Sus canciones
con acompañamiento de vihuela pueden contarse entre las obras cumbres
del arte del Renacimiento. LA CORRENTA
las reinterpreta de manera que la polifonía se hace clara
al oyente por la utilización de un instrumento por cada línea
polifónica. De esta manera, imitaciones, cánones o fugados
adquieren un relieve y una claridad que la sutil vihuela no es siempre
capaz de exponer con la obviedad deseada por un oyente contemporáneo.
De la vasta cultura humanista que poseía Mudarra nos da una muestra
su elección de los textos para las canciones: poemas de Ovidio,
Petrarca, Manrique, Boscán y Sannazaro fueron utilizados por el
sevillano junto a villancicos y romances de la tradición popular.
El granadino Luys de Narvaez, vihuelista y maestro de niños cantores en la corte de Felipe II, fue un excelente polifonista y uno de los más sobresalientes artistas en el campo de la improvisación. Sus varias series de "diferencias" -variaciones- sobre esquemas armónicos en voga -"vacas", "Conde Claros"- se cuentan entre las mejores de todos los tiempos.
Otros autores menos frecuentados, como los sevillanos Francisco de la Torre y Juan de Triana -que florecieron en el siglo XV- están representados en los programas que LA CORRENTA interpreta.

La música barroca española tiene un estilo singular en el que el ritmo, casi siempre ternario, juega un papel de primer orden, y todo ello debido a la perfecta adecuación de la música al texto y un carácter no exento de cierto "casticismo". De nuevo observamos un gusto exquisito entre los compositores a la hora de elegir textos para la música, pero también nos encontramos con el caso contrario, es decir, poetas importantes (Calderón de la Barca, Vélez de Guevara, Lope de Vega) que eligen a compositores de primera línea -entre los que destaca con brillo propio Juan Hidalgo- para poner música a sus comedias o sus autos sacramentales.
