Tres siglos de poesía y música españolas

Que la música que se produjo en la Andalucía renacentista es una de las cimas de la música española de todos los tiempos y referente universal está fuera de toda duda. Sin embargo, junto a autores muy reconocidos como Francisco Guerrero, Cristóbal de Morales o el sevillano de adopción Juan Vázquez, hubo otros que aún siendo conocidos por los especialistas lo son menos por el público en general pese a su calidad indiscutible. Asimismo, lo son obras geniales de aquéllos más renombrados que al recogerse en publicaciones escritas en tablatura de vihuela son menos frecuentadas por músicos de nuestros días por la dificultad que entraña su lectura a los no especializados. Es por ello que el grupo LA CORRENTA incluye siempre en sus programas parte de esa música aún por redescubrir de autores tan afamados como Juan Vazquez del cual se conservan unos villancicos a tres voces escondidos en las cifras de una colección de música de vihuela publicada en Sevilla en 1554, la Orphenica Lyra de Miguel de Fuenllana, única fuente hoy día de alguna de estas músicas.

Los libros de música de vihuela esconden también otros tesoros aún por divulgar. El arte compositivo del sevillano Alonso Mudarra es comparable al de los grandes polifonistas coetáneos. Sus canciones con acompañamiento de vihuela pueden contarse entre las obras cumbres del arte del Renacimiento. LA CORRENTA las reinterpreta de manera que la polifonía se hace clara al oyente por la utilización de un instrumento por cada línea polifónica. De esta manera, imitaciones, cánones o fugados adquieren un relieve y una claridad que la sutil vihuela no es siempre capaz de exponer con la obviedad deseada por un oyente contemporáneo. De la vasta cultura humanista que poseía Mudarra nos da una muestra su elección de los textos para las canciones: poemas de Ovidio, Petrarca, Manrique, Boscán y Sannazaro fueron utilizados por el sevillano junto a villancicos y romances de la tradición popular.

 El granadino Luys de Narvaez, vihuelista y maestro de niños cantores en la corte de Felipe II, fue un excelente polifonista y uno de los más sobresalientes artistas en el campo de la improvisación. Sus varias series de "diferencias" -variaciones- sobre esquemas armónicos en voga -"vacas", "Conde Claros"- se cuentan entre las mejores de todos los tiempos.

 Otros autores menos frecuentados, como los sevillanos Francisco de la Torre y Juan de Triana -que florecieron en el siglo XV- están representados en los programas que LA CORRENTA interpreta.

 

La música barroca española tiene un estilo singular en el que el ritmo, casi siempre ternario, juega un papel de primer orden, y todo ello debido a la perfecta adecuación de la música al texto y un carácter no exento de cierto "casticismo". De nuevo observamos un gusto exquisito entre los compositores a la hora de elegir textos para la música, pero también nos encontramos con el caso contrario, es decir, poetas importantes (Calderón de la Barca, Vélez de Guevara, Lope de Vega) que eligen a compositores de primera línea -entre los que destaca con brillo propio Juan Hidalgo- para poner música a sus comedias o sus autos sacramentales.