El SIDA. Qué es y cómo se previene
El SIDA es una enfermedad reciente cuya historia se desarrolla bajo nuestra mirada. Hace
su aparición en los años 80 y los primeros casos son descritos en homosexuales. Es un
fenómeno no explicado por completo y su origen apunta a diversos interrogantes. Con el
paso de los años se ha ido convirtiendo en una de las enfermedades más preocupantes y
más objeto de estudio e investigación.
SIDA significa SÍNDROME DE INMUNO DEFICIENCIA ADQUIRIDA y es una
enfermedad que causa un progresivo debilitamiento del sistema inmunitario encargado de
defender al organismo de posibles secreciones con su consiguiente destrucción. Todo esto
va a ocurrir gracias a un virus denominado VIH (Virus de inmuno deficiencia humana) que
se encuentra en las secreciones sexuales y en la sangre.
Una vez que el virus entra en la circulación sanguínea se introduce en el sistema
inmunitario y puede evolucionar de dos formas:
- Quedándose "dormido", sin que el infectado presente síntomas.
- Activándose, reproduciéndose y destruyendo, así, el sistema inmunitario.
En ambos casos, las personas infectadas por el virus pueden transmitirlo a otras personas,
formando así una cadena interminable.
Actualmente los sistemas de transmisión predominantes son las relaciones sexuales, tanto
homosexuales como heterosexuales, y el uso compartido de agujas y jeringuillas
contaminadas, pero también es posible la infección mediante transfusión sanguínea y a
través de madre infectada a su feto.
La evolución de la infección sigue siendo muy grave puesto que no se dispone, por el
momento, de tratamiento curativo. No obstante, hay medios que permiten tratar algunas
de las manifestaciones relacionadas con el SIDA y mejorar la calidad de vida de los
enfermos, así como su supervivencia.
Hoy por hoy, el único medio de lucha contra el contagio es la prevención, basada en la
información:
- Si tienes relaciones sexuales con penetración (vaginal, oral o anal), utiliza siempre
preservativo. Las relaciones con penetración anal son las de más riesgo, al igual
que la presencia de otras ETS que producen lesiones genitales pueden favorecer la
transmisión, es importante utilizar SIEMPRE preservativo, femenino o masculino
(Consulta nuestra página sobre Uso correcto del preservativo)
- Si consumes productos inyectables, no compartas jeringuillas ni agujas; utiliza
siempre material desechable o correctamente esterilizado.
- No compartas instrumentos de aseo cortantes, de acupuntura o para realizar
tatuajes, a no ser que hayan sido correctamente esterilizados.
- Si eres mujer seropositiva, recuerda que puedes transmitir el V.I.H. a tu hijo
durante el embarazo, el parto o la lactancia.
El SIDA es una enfermedad ligada al comportamiento, y un cambio de
comportamiento puede protegernos. Las persona infectadas por el virus deben evitar
contagiar a otros por medio de su conducta. También a los "otros" les corresponde tomar
medidas para evitar contagiarse, ya que el principal riesgo proviene, sobre todo, de
personas infectadas de las que uno no sospecha, y que, en la mayor parte de los casos,
ellas mismas desconocen su condición.
Y sobre todo recuerda que lo más importante no es lo que se hace, sino el CÓMO se hace.
Si quieres saber cuánto sabes sobre el SIDA, visita nuestra página ¿Cuánto sabes del SIDA?
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