III. APROVECHAMIENTO Y RECICLADO DE RESIDUOS AGRÍCOLAS

A. RECICLAJE DE PLÁSTICOS AGRÍCOLAS:

Una de las fórmulas de gestión adecuada de los residuos de los plásticos agrícolas es su valorización mediante un adecuado reciclaje. Sin embargo, para ello han de solventarse algunos aspectos técnicos del reciclado de plásticos agrícolas

En efecto, el reciclador de plásticos agrícolas, se encuentra principalmente con los siguientes problemas:

•  Grado de contaminación elevado: el uso en la agricultura, supone la inclusión de elementos distintos a los plásticos y especialmente en los acochados en el que podemos encontrar hasta un 80 % de tierra que pude convertirse en un gran obstáculo que impida su reciclaje.

•  Degradación del material: dado que se encuentran expuestos a la radiación UV precedente del sol, los plásticos se degradan seriamente.

Estos inconvenientes, requieren tomar precauciones en la recogida y disposición de los plásticos.

Una ventaja importante que apoya el reciclado de plásticos, es la expansión de mercado, en el que el plástico agrícola reciclado se emplea de nuevo para aplicaciones agrícolas o la elaboración de otros materiales novedosos como por ejemplo para la construcción.

Los llamados materiales plásticos corresponden en realidad a un gran número de productos muy diferentes, tanto por sus materias primas como por sus procesos de fabricación y usos. Por ello, para facilitar la identificación de cada polímero, y también para ayudar a su clasificación para poder implementar sistemas de reciclado, se ha instituido el Código Internacional SPI, que permite identificar con facilidad de que material específicamente esta fabricado un objeto de plástico. El Proceso de reciclado y el producto que se obtenga dependerá del tipo de plástico que se recicle.

Código

Siglas

Nombre

PET

Tereftalato de Polietileno

PEAD (HDPE)

Polietileno de alta densidad

PVC

Policloruro de vinilo

PEBD (LDPE)

Polietileno de baja densidad

PP

Polipropileno

PS

poliestireno

Otros

Resinas epoxídicas
Resinas Fenólicas
Resinas Amídicas
Poliuretano

Los principales sistemas mediante los que puede producirse el reciclaje de los plásticos agrícolas serían:

•  Reciclaje mecánico: Este proceso de reciclaje consiste en primero la recepción y almacenaje, triturado en fragmentos de 20 a 30 mm de diámetro, decantación de partículas ajenas al plástico en balsas de agua, obtención de la granza por medio de extrusión acompañada de calor y homogeneización de los lotes. Este tipo reciclaje es el que se realiza en España

•  Reciclaje químico: son una serie de procesos mediante los cuales las moléculas de polímero que constituyen los materiales plásticos se rompen en moléculas más pequeñas. Éstas pueden ser o bien monómeros que pueden utilizarse directamente para producir nuevos polímeros o bien otras sustancias que pueden ser utilizadas en otro lugar como materiales de partida en procesos de la industria química básica.

•  Aprovechamiento energético a partir de residuos plásticos agrícolas: los plásticos sometidos a las radiaciones solares como son las cubiertas de invernaderos, pueden sufrir degradaciones que resulte finalmente un impedimento para el reciclaje mecánico.

A pesar de ello se hace preferible una valorización de éste por medio de un aprovechamiento energético que llevarlo al vertedero. Así por ejemplo PET, el cual es un polímero formado por átomos de Hidrógeno y Carbono, se pude quemar produciendo dióxido de carbono y agua, desprendiendo de este proceso energía casi comparable al del carbón.

En España se han realizado las siguientes experiencias de valoración energética:

•  Co-Combustión en Central Térmica de carbono Pulverizado: En el sur de España se carecen de Incineradoras para quemar los residuos, por lo que se destinan a vertederos. La finalidad era usar los filmes de polietileno de la cubierta de invernaderos como combustible auxiliar en las centrales térmicas de carbón pulverizado. Se diseñó una prueba en una central de ENDESA en Carboneras, para ver los efectos de la combustión de plásticos a un caudal de 3 Tn/h disminuyendo la alimentación equivalente en carbón al poder calorífico de los plásticos. Tres aspectos explican el éxito de la experiencia: Económicamente se ve que el polietileno tiene la misma eficiencia térmica que el carbón, reduciendo el consumo de este importado; El polietileno, debido a su naturaleza libre de impurezas, no origina cambio en las emisiones; El funcionamiento de la planta transcurrió con toda normalidad durante todo el proceso

•  Combustibles derivados de plásticos: se han realizado experiencias en plantas cementeras y térmicas, en las que se usan los plásticos como combustible, observándose la igualación o incluso reducción de emisiones de SO 2 y CO 2. El resultado llevado a cabo en una cemetentera arrojó una viabilidad técnica acompañado de una buena calidad del producto, emisión nula que hace posible pensar en el reemplazo del combustible tradicional.

•  Proyecto de Gasificación: se han impulsado las primeras plantas que en Castellón y Huelva que permitirá la conversión de los residuos plásticos en electricidad.

•  Proyecto de Gasificación y pirolisis: la pirolisis es un proceso   que consiste en el calentamiento del material en ausencia de oxígeno, descomponiéndose la parte orgánica del material generando líquidos y gases que pueden ser usados como combustible y/o fuentes de materias primas, quedando como residuo sólido los componentes no volátiles con posibilidad de reciclaje. Este proceso permite el reciclaje de todo tipo de plásticos.

•  Descripción genérica del proceso de recuperación de plásticos por medio del reciclaje mecánico:

Una vez que se encuentren los materiales en recepción, se pasa a realizar en primer término la selección de éstos. Ciertos plásticos poseen valor tal y como se encuentran en cuanto a su forma y estado actual, como pueden ser cajas de transporte, bidones, etc. Una vez lavados, reparados y acondicionados, estarán dispuestos a ser reutilizados. Todos aquellos plásticos que puedan ser Reutilizados, pasarán a la siguiente fase de reciclado:

Para reciclar lo primero que se hace proceder al lavado y a continuación el proceso puede tomar dos vías distintas. Si interesa dar un mayor valor al producto, se separan los plásticos por calidades, encontrando hasta 5 categorías:

•  PVC

•  PET

•  PE

•  ABS

•  Poliuretanos, poliestireno, poliéster, poliamidas,)

Una vez separados ya podemos proceder a su triturado y fundido para la producción de granzas que posteriormente serán homogeneizadas por medio de la extrusión. Este sistema consiste en la transformación continua de un estado sólido a un estado de fusión, de manera que este material fundido es luego trasportado y presionado a alta presión a través de una matriz, cuya forma corresponde a la del producto a ser fabricado.

Otras de las opciones presentes sería no proceder a separar los materiales y realizar un reciclaje conjunto de todos los plásticos recogidos, que tendrán finalmente diversas aplicaciones.

Después de un triturado previo, se le puede añadir un colorante para conseguir el color deseado. Estos plásticos coloreados pueden usarse, por ejemplo, para la creación de perfiles. En el momento en el que salen los perfiles de la extrusora, se depositan en una cinta transportadora para permitir su enfriamiento y realizar el corte a longitudes que varían de 0,5 a 6 metros

En algunos casos, se realiza el reciclaje conjunto de plásticos agrícolas y de los denominados plásticos de postconsumo de forma que, mediante un proceso de troceado, lavado y fundido posterior, se obtiene una graniza que es utilizada para la elaboración de materiales de construcción, que comienza a tener gran consideración en los mercados.

B. RECICLAJE DE SUSTRATOS HIDROPÓNICOS:

Tradicionalmente los residuos de los sustratos hidropónicos se destinaban a los vertederos, por lo que se reservaba   para ello grandes superficies.

En la actualidad existen empresas que se dedican a su gestión. Básicamente se trata de separar el sustrato usado del residuo orgánico que contiene. Con el primero de ellos se realiza un proceso de lavado para estar en disposición de reutilizarlo posteriormente.

Al residuo orgánico extraído se le somete a sistemas de compostaje (punto tratado extensamente en otra parte de esta la unidad didáctica), para la obtención final de fertilizantes.

Todo esto queda esquematizado   de la siguiente manera:


Estos sustratos permiten el reciclaje total, eliminando los restos orgánicos depositados por cosechas anteriores.

La desinfección de los sustratos hidropónicos se consigue por medio de métodos físicos y químicos.

De los físicos destacaremos el tratamiento térmico por medio de vapor de agua a   altas temperaturas, realizándose de forma cuidadosa para no afectar a los materiales (depende de su porosidad.). Otro método térmico disponible es la calefacción en seco.

La pasteurización producida por el vapor, puede producir la eliminación de las bacterias nitrificantes respetando aquellas que transforman el nitrógeno orgánico en amoniacal.

La desinfección química esta basada en la aplicación de diversos productos. (Cloropicrina, vapam, etc...) que pueden tener toxicidad alta desde el punto de vista medioambiental.

Hay que tener en cuenta que el uso de productos químicos para la desinfección nos obliga a dejar un tiempo, más o menos prolongado, hasta su reutilización.

Estos tratamientos poseen también una eficacia reducida en condiciones de humedad elevada.

C. Compostaje de restos vegetales:

C.1 INTRODUCCIÓN

La palabra compost viene del latín componere, juntar. De forma tradicional, durante años, los agricultores han reunido los desperdicios orgánicos para transformarlos en abono para sus tierras. Compostar dichos restos no es más que imitar el proceso de fermentación que ocurre normalmente en un suelo de un bosque, pero acelerado y dirigido.

  Por lo tanto, el compost es la reunión de un conjunto de restos orgánicos que sufre un proceso de fermentación y da un producto de color marrón oscuro, en el cual el proceso de fermentación está esencialmente finalizado.

El abono resultante contiene materia orgánica así como nutrientes necesarios para la vida de las plantas (nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, calcio y hierro) y proporciona a las tierras a las que se aplica prácticamente los mismos efectos beneficiosos que el humus para una tierra natural.

La elaboración de compost está indicada en los casos en que la transformación de restos de cosechas en el mismo lugar es complicada por.

-. Existir una cantidad muy abundante de restos de la cosecha anterior, que dificultan la implantación del cultivo siguiente.

.- Tratarse a veces de residuos muy celulósicos, con una relación Carbono/Nitróegeno (relación C/N) alta, lo que haría previsible un bloqueo provisional del nitrógeno del suelo, sobre todo en suelos cuyo contenido en dicho nutriente sea escaso (bajo contenido en humus).

.- Tratarse de suelos con escasa actividad biológica y en los que el proceso de humificación va a resultar lento, o bien de zonas con facilidad para la mineralización directa (calor, suelos arenosos, falta de humedad), en las que la eficiencia de transformación en humus va a ser menor.

Además de la transformación de los restos de cosecha, la elaboración del compost permite la obtención de humus y el reciclaje de materiales orgánicos ajenos a la propia parcela como podrían ser restos de industrias alimentarias, desechos de cocinas, matorral, restos de poda, restos de serrerías, etc.

  C.2 PROPIEDADES DEL COMPOST

 

•  Mejora las propiedades físicas del suelo. La materia orgánica favorece la estabilidad de la estructura de los agregados del suelo agrícola, reduce la densidad aparente, aumenta la porosidad y permeabilidad, y aumenta su capacidad de retención de agua en el suelo. Se obtienen suelos más esponjosos y con mayor retención de agua.

•  Mejora las propiedades químicas. Aumenta el contenido en macronutrientes N, P, K, y micronutrientes, la capacidad de intercambio catiónico (C.I.C.) o capacidad de retención de elementos fertilizantes en el suelo y es fuente y almacén de nutrientes para los cultivos.

 

•  Mejora la actividad biológica del suelo. Actúa como soporte y alimento de los microorganismos ya que ellos viven a expensas del humus y contribuyen a su mineralización.

•  La población microbiana es un indicador de la fertilidad del suelo.

C.3 LAS MATERIAS PRIMAS DEL COMPOST.

Para la elaboración del compost se puede emplear cualquier materia orgánica, con la condición de que no se encuentre contaminada. Generalmente estas materias primas proceden de:

•  Restos de cosechas. Pueden emplearse para hacer compost o como acolchado. Los restos vegetales jóvenes como hojas, frutos, tubérculos, etc son ricos en nitrógeno y pobres en carbono. Los restos vegetales más adultos como troncos, ramas, tallos, etc son menos ricos en nitrógeno.

 

•  Abonos verdes, siegas de césped, malas hierbas, etc.

 

•  Las ramas de poda de los frutales. Es preciso triturarlas antes de su incorporación al compost, ya que con trozos grandes el tiempo de descomposición se alarga.

 

•  Hojas. Pueden tardar de 6 meses a dos años en descomponerse, por lo que se recomienda mezclarlas en pequeñas cantidades con otros materiales.

 

•  Restos urbanos. Se refiere a todos aquellos restos orgánicos procedentes de las cocinas como pueden ser restos de fruta y hortalizas, restos de animales de mataderos, etc.

 

•  Estiércol animal. Destaca el estiércol de vaca, aunque otros de gran interés son la gallinaza, conejina o sirle, estiércol de caballo, de oveja y los purines.

 

•  Complementos minerales. Son necesarios para corregir las carencias de ciertas tierras. Destacan las enmiendas calizas y magnésicas, los fosfatos naturales, las rocas ricas en potasio y oligoelementos y las rocas silíceas trituradas en polvo.

 

•  Plantas marinas. Anualmente se recogen en las playas grandes cantidades de fanerógamas marinas como Posidonia oceánica, que pueden emplearse como materia prima para la fabricación de compost ya que son compuestos ricos en N, P, C, oligoelementos y biocompuestos cuyo aprovechamiento en agricultura como fertilizante verde puede ser de gran interés.

 

•  Algas. También pueden emplearse numerosas especies de algas marinas, ricas en agentes antibacterianos y antifúngicos y fertilizantes para la fabricación de compost.

C.4 FACTORES QUE CONDICIONAN EL PROCESO DE COMPOSTAJE

Como se ha comentado, el proceso de compostaje se basa en la actividad de microorganismos que viven en el entorno, ya que son los responsables de la descomposición de la materia orgánica. Para que estos microorganismos puedan vivir y desarrollar la actividad descomponedora se necesitan unas condiciones óptimas de temperatura, humedad y oxigenación.

Son muchos y muy complejos los factores que intervienen en el proceso biológico del compostaje, estando a su vez influenciados por las condiciones ambientales, tipo de residuo a tratar y el tipo de técnica de compostaje empleada. Los factores más importantes son:

•  Tamaño de partícula: Determinante en el proceso, ya que de él dependen la superficie específica de exposición a la acción degradadora de los microorganismos y la facilidad de aireación del compost. Por lo tanto, tan poco conveniente son partículas excesivamente grandes, que supondrían aumento en el tiempo de duración del proceso, como pequeñas que dificulten la buena aireación del compost. El tamaño idóneo se sitúa entre 1-5 cm.

•  Temperatura . Se consideran óptimas las temperaturas del intervalo 35-55 ºC para conseguir la eliminación de patógenos, parásitos y semillas de malas hierbas. A temperaturas muy altas, muchos microorganismos interesantes para el proceso mueren y otros no actúan al estar esporados.

•  Humedad. En el proceso de compostaje es importante que la humedad alcance unos niveles óptimos del 40-60 %. Si el contenido en humedad es mayor, el agua ocupará todos los poros y por lo tanto el proceso se volvería anaeróbico, es decir se produciría una putrefacción de la materia orgánica. Si la humedad es excesivamente baja se disminuye la actividad de los microorganismos y el proceso es más lento. El contenido de humedad dependerá de las materias primas empleadas. Para materiales fibrosos o residuos forestales gruesos la humedad máxima permisible es del 75-85 % mientras que para material vegetal fresco, ésta oscila entre 50-60%.

 

•  pH . Influye en el proceso debido a su acción sobre microorganismos. En general los hongos toleran un margen de pH entre 5-8, mientras que las bacterias tienen menor capacidad de tolerancia ( pH= 6-7,5 )

 

•  Oxígeno . El compostaje es un proceso aeróbico, por lo que la presencia de oxígeno es esencial. La concentración de oxígeno dependerá del tipo de material, textura, humedad, frecuencia de volteo y   de la presencia o ausencia de aireación forzada. La cantidad de O2   ha de ser superior al 15%, y nunca inferior al 5%. Optimo 20 %. Su presencia garantiza:

•  Rápida mineralización de la materia orgánica fácilmente degradable.

•  Elevada producción de compuestos húmicos a partir de la fracción de materia orgánica difícilmente degradable.

•  Relación C/N equilibrada. El carbono y el nitrógeno son los dos constituyentes básicos de la materia orgánica. Por ello para obtener un compost de buena calidad es importante que exista una relación equilibrada entre ambos elementos. Teóricamente una relación C/N de 25-35 es la adecuada, pero esta variará en función de las materias primas que conforman el   compost. Si la relación C/N es muy elevada, disminuye la actividad biológica. Una relación C/N muy baja no afecta al proceso de compostaje, perdiendo el exceso de nitrógeno en forma de amoniaco. Es importante realizar una mezcla adecuada de los distintos residuos con diferentes relaciones C/N para obtener un compost equilibrado. Los materiales orgánicos ricos en carbono y pobres en nitrógeno son la paja, el heno seco, las hojas, las ramas, la turba y el serrín. Los pobres en carbono y ricos en nitrógeno son los vegetales jóvenes, las deyecciones animales y los residuos de matadero.

.- C/N>35: El nitrógeno es limitante. Disminuye la velocidad de degradación de la materia orgánica, lo cual facilita el desarrollo de microorganismos fijadores de nitrógeno atmosférico. Para adecuar la relación C/N en el rango deseado, existen tres posibilidades: (1) Añadir residuos con alto contenido en nitrógeno (lodos de depuradora); (2) Disminuir la cantidad de celulosa de la mezcla; (3) Adicionar nitrato de cal.

.- C/N<25: Rápida mineralización del nitrógeno en exceso, acelerándose la producción de NH4, más aún a altos pH y temperatura. Para solucionar esta circunstancia se puede adicionar a la mezcla un material con alta relación C/N (paja).

•  Población microbiana . El compostaje es un proceso aeróbico de descomposición de la materia orgánica, llevado a cabo por una amplia gama de poblaciones de bacterias, hongos y actinomicetes.

  C.5 EL PROCESO DE COMPOSTAJE

El proceso de composting o compostaje puede dividirse en cuatro períodos, atendiendo a la evolución de la temperatura:

•  Mesolítico. La masa vegetal está a temperatura ambiente y los microorganismos mesófilos se multiplican rápidamente. Como consecuencia de la actividad metabólica la temperatura se eleva y se producen ácidos orgánicos que hacen bajar el pH.

 

•  Termofílico. Cuando se alcanza una temperatura de 40 ºC, los microorganismos termófilos actúan transformando el nitrógeno en amoníaco y el pH del medio se hace alcalino. A los 60 ºC estos hongos termófilos desaparecen y aparecen las bacterias esporígenas y actinomicetos. Estos microorganismos son los encargados de descomponer las ceras, proteínas y hemicelulosas.

 

•  De enfriamiento. Cuando la temperatura es menor de 60 ºC, reaparecen los hongos termófilos que reinvaden el mantillo y descomponen la celulosa. Al bajar de 40 ºC los mesófilos también reinician su actividad y el pH del medio desciende ligeramente.

•  De maduración. Es un periodo que requiere meses a temperatura ambiente, durante los cuales se producen reacciones secundarias de condensación y polimerización del humus.

  C.6 FABRICACIÓN DE COMPOST.

 

1.Compostaje en montón.

Es la técnica más conocida y se basa en la construcción de un montón formado por las diferentes materias primas, y en el que es importante:

A) Realizar una mezcla correcta.

Los materiales deben estar bien mezclados y homogeneizados, por lo que se recomienda una trituración previa de los restos de cosecha leñosos, ya que la rapidez de formación del compost es inversamente proporcional al tamaño de los materiales.

Cuando los restos son demasiado grandes se corre el peligro de una aireación y desecación excesiva del montón lo que perjudica el proceso de compostaje

Es importante que la relación C/N esté equilibrada, ya que una relación elevada retrasa la velocidad de humificación y un exceso de N ocasiona fermentaciones no deseables. La mezcla debe ser rica en celulosa, lignina (restos de poda, pajas y hojas muertas) y en azúcares (hierba verde, restos de hortalizas y orujos de frutas). El nitrógeno será aportado por el estiércol, el purín, las leguminosas verdes y los restos de animales de mataderos. Mezclaremos de manera tan homogénea como sea posible materiales pobres y ricos en nitrógeno, y materiales secos y húmedos.

B) Formar el montón con las proporciones convenientes.

El montón debe tener el suficiente volumen para conseguir un adecuado equilibrio entre humedad y aireación y deber estar en contacto directo con el suelo. Para ello se intercalarán entre los materiales vegetales algunas capas de suelo fértil.

La ubicación del montón dependerá de las condiciones climáticas de cada lugar y del momento del año en que se elabore. En climas fríos y húmedos conviene situarlo al sol y al abrigo del viento, protegiéndolo de la lluvia con una lámina de plástico o similar que permita la oxigenación. En zonas más calurosas conviene situarlo a la sombra durante los meses de verano.

Se recomienda la construcción de montones alargados, de sección triangular o trapezoidal, con una altura de 1,5 metros, con una anchura de base no superior a su altura. Es importante intercalar cada 20-30 cm de altura una fina capa de de 2-3 cm de espesor de compost maduro o de estiércol para la facilitar la colonización del montón por parte de los microorganismos.


C) Manejo adecuado del montón.

Una vez formado el montón es importante realizar un manejo adecuado del mismo, ya que de él dependerá la calidad final del compost. El montón debe airearse frecuentemente para favorecer la actividad de la oxidasa por parte de los microorganismos descomponedores. El volteo de la pila es la forma más rápida y económica de garantizar la presencia de oxígeno en el proceso de compostaje, además de homogeneizar la mezcla e intentar que todas las zonas de la pila tengan una temperatura uniforme. La humedad debe mantenerse entre el 40 y 60%.

Si el montón está muy apelmazado, tiene demasiada agua o la mezcla no es la adecuada se pueden producir fermentaciones indeseables que dan lugar a sustancias tóxicas para las plantas. En general, un mantillo bien elaborado tiene un olor característico.

El manejo del montón dependerá de la estación del año, del clima y de las condiciones del lugar. Normalmente se voltea cuando han transcurrido entre 4 y 8 semanas, repitiendo la operación dos o tres veces cada 15 días. Así, transcurridos unos 2-3 meses obtendremos un compost joven pero que puede emplearse semienterrado.

2. Compostaje en silos.

 

Se emplea en la fabricación de compost poco voluminosos. Los materiales se introducen en un silo vertical de unos 2 o 3 metros de altura, redondo o cuadrado, cuyos lados están calados para permitir la aireación. El silo se carga por la parte superior y el compost ya elaborado de descarga por una abertura que existe debajo del silo. Si la cantidad de material es pequeña, el silo puede funcionar de forma continua: se retira el compost maduro a la vez que se recarga el silo por la parte superior.

3. Compostaje en superficie.

Consiste en esparcir sobre el terreno una delgada capa de material orgánico finamente dividido, dejándolo descomponerse y penetrar poco a poco en el suelo. Este material sufre una descomposición aerobia y asegura la cobertura y protección del suelo, sin embargo las pérdidas de N son mayores, pero son compensadas por la fijación de nitrógeno atmosférico.

     

C.7 TIPOS DE COMPOST

El compost se clasifica atendiendo al origen de sus materias primas, así se distinguen los siguientes tipos:

•  De maleza. El material empleado es vegetación de sotobosque, arbustos, etc., excepto coníferas, zarzas, cardos y ortigas. El material obtenido se utiliza generalmente como cobertura sobre la superficie del suelo (acolchado o mulching).

•  De maleza y broza. Similar al anterior, pero al que se le añade broza (restos de vegetación muertos, evitando restos de especies resinosas). Es un compost de cobertura.

 

•  De material vegetal con estiércol. Procede de restos de vegetales, malezas, plantas aromáticas y estiércol de équidos o de pequeños rumiantes. Este tipo de compost se incorpora al suelo en barbecho, dejándolo madurar sobre el suelo durante varios días antes de incorporarlo mediante una labor.

 

•  Compost tipo Quick-Return. Está compuesto por restos vegetales, a los que se les ha añadido rocas en polvo, cuernos en polvo, algas calcáreas, activador Quick Return, paja y tierra.

 

•  Compost activado con levadura de cerveza. Es una mezcla de restos vegetales, levadura fresca de cerveza, tierra, agua tibia y azúcar.

C.8 APLICACIONES DEL COMPOST

Según la época en la que se aporta a la tierra y el cultivo, pueden encontrase dos tipos de compost:

•  Compost maduro. Es aquel que está muy descompuesto y puede utilizarse para cualquier tipo de cultivo pero para cantidades iguales tiene un valor fertilizante menos elevado que el compost joven. Se emplea en aquellos cultivos que no soportan materia orgánica fresca o poco descompuesta y como cobertura en los semilleros.

 

•  Compost joven. Está poco descompuesto y se emplea en el abonado de plantas que soportan bien este tipo de compost (patata, maíz, tomate, pepino o calabaza).

La elaboración de mantillo o compost está indicada en los casos en que la transformación de restos de cosechas en el mismo lugar es complicada, debido a que:

•  Existe una cantidad muy elevada de restos de la cosecha anterior, que dificultan la implantación del cultivo siguiente.

•  Se trata muchas veces de residuos muy celulósicos, con una relación C/N alta, lo que se traduce en un bloqueo provisional del nitrógeno del suelo.

•  Se trata de suelos con escasa actividad biológica y en los que el proceso de humificación va a resultar lento.

  

C.9 ERRORES MÁS FRECUENTES EN LA FABRICACIÓN DEL COMPOST Y COMO EVITARLOS

Al comienzo, la falta de experiencia puede hacer que los agricultores se enfrenten a alguno de los siguientes problemas:

•  El montón no se calienta:

El inicio de la descomposición se caracteriza por una elevación apreciable de la temperatura del montón. Si todavía no se ha calentado al cabo de unos días de su construcción, ello implica que el montón está mal construido y se ha cometido alguno de los siguientes errores:

•  La relación C/N es demasiado elevada por haberse utilizado un exceso de materiales ricos en carbono (paja, serrín, virutas de madera, etc.).

En este caso es necesario rehacer el montón mezclándolo con estiércol o restos de matadero que aportarán el nitrógeno que necesitan los microorganismos.

•  Se ha construido el montón con materiales demasiado secos. En este caso podemos regar el montón para humedecer los materiales, procurando dejar un intervalo de 12 horas entre cada riego para dar tiempo a que los materiales absorban el agua. El montón debe estar húmedo (como una esponja recién escurrida), no saturado de agua.

•  El montón está demasiado húmedo a causa de las lluvias. En este caso el volteo del montón y su mezcla con materiales secos activará la descomposición.

•  El montón es demasiado pequeño para poder calentarse. Normalmente es difícil conseguir una buena descomposición con montones de volumen inferior a los 4 metros cúbicos, por lo que es preferible fabricar el compost en cajoneras cuando se dispone de poco material.

•  Se ha construido el montón en invierno, con temperatura ambiente demasiado fría para permitir el calentamiento del montón. En este caso debe esperarse a la primavera y activar el montón volteándolo y añadiendo algunas capas de materiales frescos.

•  El montón se calienta pero tiene un fuerte olor a amoníaco:

El olor a amoníaco indica que se ha añadido demasiado nitrógeno (relación C/N demasiado baja). Esto no es necesario corregirlo, pero nos indica que debemos añadir algo menos de material nitrogenado en el próximo montón, si contiene materiales similares.

•  El montón huele a putrefacción y atrae numerosas moscas:

Los malos olores indican que hay poca aireación y los materiales está sufriendo una putrefacción anaerobia. Esto ocurre sobre todo cuando se construye el montón con capas demasiado gruesas de estiércol húmedo o hierbas verdes. En este caso conviene voltear el montón y mezclar las capas compactas con materia esponjosa y rica en carbono (paja, hierba seca, serrín, etc.). En el volteo, construir chimeneas de aireación agujereando el montón con una barra puntiaguda.

•  El montón se calienta excesivamente (más de 70ºC).

En algún caso, como cuando se construyen grandes montones con estiércoles calientes (caballo, oveja, conejo, aves), puede ocurrir que la temperatura del montón suba excesivamente. Esto se puede remediar disminuyendo la altura del montón y favoreciendo la aireación.

•  Al voltear el montón se observa:

.- La presencia de mohos blancos y los materiales poco descompuestos. Esto indica que el montón se ha secado excesivamente. Regar las capas del montón a medida que se va reconstruyendo y una vez acabado recubrirlo con una capa de 2 cm de tierra. Si el clima es muy cálido, puede ser incluso interesante sombrear el montón bajo un techo de cañizos o ramas.

.- El interior del montón está húmedo y compacto, con colores verde azulados y olor desagradable. Esto indica que ha habido una fermentación anaerobia por exceso de agua y una aireación insuficiente. En este caso desmenuzar y mezclar bien las capas húmedas con las exteriores más secas durante el volteo. Estos montones muy húmedos suelen necesitar un mayor número de volteos.

.- La presencia de abundantes lombrices e insectos detritívoros en el interior del montón. Esto indica que ya ha finalizado la etapa termófila de la descomposición y que ésta va por buen camino. A medida que vaya madurando el compost desaparecerán estos animales por no encontrar alimento adecuado en el montón.

C.10 OTRAS FORMAS DE REUTILIZACIÓN DE CIERTAS FIBRAS VEGETALES

Como subproducto de ciertos cultivos, se producen fibras vegetales que se pueden reutilizar de forma distinta al compostaje.

La aplicación principal a la que va destinado este tipo de fibras es la del control de la erosión en los taludes, en los que las lluvias torrenciales provoca escorrentías que pueden tener como resultado final el derrumbe.

  Para evitar el impacto de la lluvia y la pérdida de estructura del suelo se pretenderá establecer una cubierta vegetal con la ayuda de estas fibras vegetales, realizando siembras en estos lugares de pendiente elevada.

Estas fibras además de servir para contener taludes, se caracteriza que al ser restos vegetales se degradan de forma natural, incorporando tras dicho proceso, nutrientes al suelo.

Con la utilización de estos agrotextiles fabricados en fique y desechados en las plantaciones, podemos evitar en ocasiones obras civiles mucho más caras y que pueden suponer un impacto visual importante.

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