IRAK
 
Para poder entender mejor lo que es Irak y su influencia en el mundo actual haría falta hacer un largo repaso a la historia de la antigua Babilonia, así como a la de toda la zona de Oriente Medio llamada antiguamente Mesopotamia.
Por esas tierras pasaron desde la antigüedad, en una sucesión de conquistas e invasiones, culturas tales como los Sumerios, los Acadios, los Amoritas, los Casitas, los Asirios, los Caldeos, los Macedonios, los Partos, los Romanos, los Persas Sasánida, los Árabes musulmanes, los Abásides, los Mongoles, los Otomanos, los Británicos, los Árabes del sur y finalmente los EEUU.
 
El causante de todo este continuo flujo de historia bélica en la zona y de grandes adelantos culturales en la historia de la humanidad, lo podríamos resumir en dos palabras: agua (el control de los ríos Tígris y Eúfrates, en la antigüedad) y petróleo (el control de las reservas de crudo de la zona, en los tiempos modernos).
 
Así pues, para entender los motivos de la actual invasión del Irak de Sadam Hussein por parte de la coalición militar de Británicos y EEUU, a pesar de toda la literatura humanista que la justifica, el motivo final no es otro que el petróleo, que ya no el agua, aunque como veremos también ésta es motivo de disputa.
 
El sionismo y el islamismo entran en escena solo en segundo plano como factor "publicitario", como suele ocurrir siempre que se utilizan excusas religiosas o ético-morales para perseguir otros intereses.
En la actualidad, hablar de guerras religiosas en un mundo donde el principal motor que mueve las civilizaciones es el dinero, es poco más o menos lo mismo que hablar de países como si realmente fueran entidades culturales. Sólo son falacias.
 
No hay que olvidar que la geopolítica de Oriente Medio estuvo determinada durante décadas por la guerra fría. Algunos países de la zona son aliados de Estados Unidos, como Israel, Jordania, Arabia Saudita y los Emiratos del Árabes. Otros, como Egipto, Siria e Irak mismo asumieron posiciones distintas durante ese período respecto al bloque comunista.
 
Panorama político entre los EEUU e Irak y el papel de Israel
Este último conflicto armado entre la mayor potencia económica y armamentística mundial contra uno de los más importantes productores de petróleo del mundo, no es un problema nuevo, sino que trae cola desde hace ya mucho tiempo. Desde la Primera Guerra Mundial, en la invasión Británica al sur de Irak en manos del Imperio Otomano, pasando por la independencia del país, hasta la Primera Guerra del Golfo, la historia moderna de este territorio rico y árido a la vez, está plagada de intereses económicos y geopolíticos.
Hay que tener en cuenta también que el destino actual de Irak está también ligado a los intereses de Israel en la zona desde mediados del siglo XX cuando se le adjudicaron el 55% de los territorios palestinos. El problema palestino-israelí a menudo también sirve para desviar la atención de los problemas internos en todos los países árabes, los cuales tienen muchas divergencias entre ellos y en su mismo interior, aunque muchas veces la política estadounidense se ve influida fuertemente por intereses semitas.
 
El Holocausto ocurrido en la Segunda Guerra Mundial en Europa, perpetrado a distintas etnias residentes en todo el territorio europeo bajo el dominio del nacional-socialismo Nazi y llevado a cabo por fascistas alemanes, tubo un trasfondo puramente económico y solo secundariamente ideológico, como ocurrió en el resto de conflictos que sufrió occidente ese mismo siglo.
 
Tras el Holocausto Alemán, solo a una de las etnias perseguidas y masacradas, los judíos, se los quiso "indemnizar" desde las organizaciones internacionales recientemente creadas, desde la ONU, adjudicándoles unos territorios ubicados en Oriente Medio, bajo pretexto de haberles pertenecido históricamente pero de los cuales fueron expulsados muchos siglos atrás.
Pareció que poco importaba que otras etnias hubieran sido igualmente exterminadas dentro del nazismo Germánico de mediados del siglo XX. Solo fueron los judíos, quizás el colectivo más numeroso de los que sufrieron la furia racista de los extremistas arios, los que fueron directamente retribuidos.
Muchos de los judíos que había en Europa en el momento de desatarse la Segunda Guerra Mundial, sobretodo los de mayor posición social, pudieron huir a tiempo hacia el continente americano. Todos ellos se establecieron en el continente americano, sobretodo en los EEUU.
 
En los años posteriores a ese particular conflicto bélico a escala mundial, la economía de los EEUU (a la par que la hegemonía militar) siguió creciendo a un ritmo prodigioso. El "capital" fue agrupándose en distintos grandes grupos económicos, alcanzando así algunos de ellos grandes cuotas de poder representado por los llamados lobbies.
 
Los lobbies son un fenómeno social de élite donde se mezclan la política y el dinero hasta cuotas tan insospechadas como para llegar a influir incluso en estrategias militares. Desde luego el conocimiento de su dimensión y alcance está vetado a la mayoría de todos nosotros.
Estos lobbies son una especie de agrupaciones económicamente muy poderosas e influyentes que tienen como intereses comunes las de presionar, mediante la macro economía, la vida política de los países (sobretodo en los EEUU por pertenecer legalmente al engranaje político) hasta el punto de que ya no se pueden hacer las antiguas distinciones entre lo que eran intereses políticos y económicos.
De este hecho es de donde parte la actual concepción de que los gobiernos no son los que mandan sino que lo hacen los grandes intereses económicos comúnmente conocidos por la plebe como multinacionales.
 
En el caso que nos ocupa, en lo que se refiere al conflicto entre los EEUU e Irak, uno de los mayores lobbies del momento, probablemente el más influyente en los Estados Unidos, tiene raíces semitas. Eso quiere decir que todas las resoluciones que toma el gobierno más influyente a nivel global, los EEUU, tiene como común denominador dos vertientes: la económica y la económica enmascarada de religión, pues esas son las dos características principales que definen al mundo de las élites judías de los Estados Unidos.
Así es como muchas veces, tras la premisa religiosa de que un pueblo fuera el elegido por Dios en un momento dado, se esconde un interés económico que intenta justificar sus actuaciones a sus propios miembros.
Para los demás, evidentemente, puede no quedar claro lo que justifica ser elegido de quién, cuándo y para qué, por muy buenas intenciones que tenga el pueblo elegido en cuestión, que por otro lado parecería, a juzgar por la actualidad política, tampoco es el caso.
 
LA Iª GUERRA DEL GOLFO
A principios de la década de los 90, en el siglo XX, estalló un conflicto entre los países de Arabia Saudita, Kuwait, Irak y los EEUU.
Aunque se vieron implicados cuatro países solo dos de ellos fueron los verdaderos gallos de batalla: el régimen de Sadam Hussein en Irak por un lado y el entonces gobierno republicano de George Bush padre de los EEUU por otro. 
Como ya nos podemos imaginar el móvil fue el petróleo, además de intervenir un determinado panorama sociopolítico y económico de fondo que fue el responsable del desencadenamiento de la guerra.
 
Arabia Saudita es un país musulmán dominado por una élite poderosa, propietaria de la extracción del abundante petróleo bajo excusa de pertenecer a la familia real.  Es el mayor país del mundo en reservas de crudo, a pesar de ser desde hace muchos años también el mayor productor (tiene el doble que Irak, que es el segundo país con más reservas).
Este país mantiene muy buenas relaciones con los EEUU desde hace más de medio siglo, pues hicieron un pacto en el que la primera potencia mundial les proporcionaría los medios materiales, económicos y técnicos para la extracción del preciado oro negro que esconden sus desiertos, si ellos se comprometían a suministrar todo el petróleo que Estados Unidos necesitara.
Hay que recordar el vínculo de amistad económica y otros intereses petroleros entre la familia real Saudita residente en EEUU, Osama ben Laden incluido, con los magnates Bush del petróleo tejano, George W. Bush incluido.
 
Kuwait es un pequeño país encajonado entre Arabia Saudita e Irak. Aunque su superficie en mucho menor que la des sus vecinos, su producción petrolera es muy importante dada su proximidad a Arabia Saudita y a las bolsas de petróleo de sus pozos. Por lo tanto, si este nuevo país abusara en su extracción estaría "robando" parte de un petróleo que no le pertenecía legalmente.
Hasta el final del siglo XIX estuvo bajo poder del Imperio Otomano (o mal llamado Imperio Turco), pero pidió la protección británica para contrarrestar las presiones otomanas y alemanas. En las mismas fechas que ocurrió la I Guerra Mundial, Gran Bretaña reconoció a Kuwait como estado independiente de Irak.
Después de décadas de conflictos debido a sus fronteras y a alianzas entre distintos intereses occidentales, Kuwait con la ayuda de Irak se acerca al bloque comunista, China y otros países socialistas. Finalmente debido también a intereses económicos de las compañías petroleras Británicas, Gran Bretaña reconoce a Kuwait su plena independencia arrancándolo del sur de Irak.
Finalmente, tras luchas intestinas, Sadam Hussein toma el poder en Irak y decide anexionar nuevamente Kuwait.
 
Irak en la década de los 90 era un país integrista musulmán que tenia también buenas relaciones con los EEUU (y por lo tanto con Gran Bretaña), pero éstas eran de otra índole.
El líder de Irak, Sadam Hussein, era un tipo con ansias de poder al que le convenía mucho que los EEUU le vendiesen cierto tipo de armamento de última generación para llevar a cabo la perpetua guerra con su sempiterno vecino persa de Irán, enemigo ancestral y actualmente también poderoso económicamente debido al petróleo. Uno de los hechos más problemáticos dentro de la política iraquí del momento era (y aún sigue siendo a pesar de todo) que una minoría sunita gobernaba a la mayoría chiíta (dos ramas distintas del Islam) así como a las étnias kurdas del norte (el mayor de los grupos minoritarios de religión también sunita). Esto se veía agravado por el hecho de que el país vecino de Irán también poseía una mayoría chiíta, pero a diferencia de Irak que englobaba solo el 65% de la población, ahí constituían más del 90% y tomaban parte de la totalidad de la política del país con la consecuente presión social que eso ejercía en la política interna y externa de Irak.
 
Los EEUU, así pues, mantenía buenas relaciones tanto con Irak (por el comercio de armas para la desestabilización de la zona) como con Arabia Saudita (su mayor proveedor de crudo y aliado árabe). Estas eran las dos partes implicadas dentro de la disputa de unos territorios ricos en petróleo, que legalmente pertenecían a un tercer país suficientemente pequeño como para ser presa fácil de alguno de sus dos poderosos vecinos, Kuwait. Los EEUU, como es habitual en su política internacional, debería sacar partido de este litigio, como todo buen abogado sabe sacar partido de la crispación de un tercero.
 
Así pues, ¿qué pasó? Evidentemente jugaron distintos intereses...
Por un lado, a Arabia Saudita le interesaba controlar los pozos de petróleo de Kuwait para así proteger sus propias reservas de crudo.
Por otro lado, a Irak le interesaba aquel pequeño país vecino para hacerse más poderoso controlando mayor porción de crudo, para así poder competir mejor en la compra de armamento a los EEUU mientras que Irán lo llevaba a cabo con los Rusos. Las excusas que esgrimió Irak fueron las de que históricamente Kuwait le había pertenecido, aunque la razón real era de que la gran producción petrolera Kuwaití le suponía una competencia que consideraba desleal al mantener el precio del barril por debajo de lo que a Sadam Hussein le hubiera gustado su propio petróleo.
A Kuwait no le quedaban muchas opciones, o dejaba que Arabia Saudita le "protegiera", o sería Irak quien lo engullera.
En cuanto a los EEUU, el hecho de que Kuwait pudiera caer en manos de Irak no le hacia mucha gracia, pues aunque mantenían buenas relaciones comerciales y estratégicas en la guerra fría, sabia perfectamente que estaba tratando con un régimen totalitario que a la larga le podía traer serios problemas. Además, desde el interior de los EEUU, los Lobbies judíos tenían un expreso interés en que Irak no consiguiera más poder, pues era ya una amenaza suficientemente importante en la zona de Oriente Medio para sus propios intereses políticos y militares en la expansión territorial de Israel. Irak podía ser un obstáculo enormemente importante al tener como aliados a Sirios y Libaneses, objetivos futuros del gobierno de Israel. Un enemigo demasiado poderoso en la zona amenazaba seriamente el futuro de Israel al quedar a tiro de los misiles Iraquíes.
 
Así, el escenario de la I Guerra del Golfo estaba servido, solo hacía falta que empezase la función. Y eso es lo que ocurrió:
Irak fue el primero en mover pieza al sondear a los EEUU sobre su posible postura ante la invasión de Kuwait. Los EEUU le dieron carta verde, eso sí, en privado.
En aquellos momentos en EEUU gobernaba George Bush padre, además de la misma plana mayor de los Halcones del ejercito, Cheney y Cia.
Las relaciones sobre los intereses comunes entre los Ben Laden saudíes y los Bush eran prácticamente los mismos que en la actualidad. La idea de dar la custodia de Kuwait a Arabia Saudita formaba parte de la visión de ambos. Los lobbies judíos también estaban de acuerdo.
Así, con Arabia Saudita lamiéndose los bigotes, Irak engañado, entró en Kuwait.
Una vez las tropas Iraquíes hubieron invadido fácilmente los territorios Kuwaitíes, una fuerza multinacional bajo los auspicios de la ONU (principalmente de Estados Unidos, Arabia Saudita, Gran Bretaña, Egipto, Siria y Francia, con el apoyo indirecto de otros muchos países) cayeron como moscas sobre ellos, siempre en nombre de la libertad, poniendo al ejército de Sadam Hussein marcando el paso hacia la tumba. En una guerra relámpago y televisada como un videojuego, los EEUU y aliados arrancaron Kuwait de las garras del sediento dictador Iraquí poniéndolo seguidamente en manos de los sauditas en régimen de protectorado.
La guerra fría estaba en sus últimos días, así que Irak ya no les interesaba ya demasiado. Al vencido Irak se le pusieron duras sanciones además de haber sido destrozado a golpes de misiles con uranio empobrecido, suficiente para acabar con su agricultura durante al menos 500 años. Se le impuso un embargo en el cual no se le permitía otra cosa que cambiar petróleo por alimentos y artículos de primer uso.
Esa guerra a Irak le costó la imposición de una especie de libertad condicional, la destrucción de su ejército, así como centenares de miles de bajas civiles, de las cuales se calcula que medio millón de ellas fueron niños y niñas muertas en los años posteriores a la guerra debido a la desnutrición, en el mejor de los casos, o por envenenamiento químico según algunos observadores internacionales al deducir el tipo de armamento utilizado en aquella guerra, el mismo que se utilizó en Kosovo cuando el desmembramiento de la antigua Yugoslavia.
Mientras tanto el vecino Israel sonreía ligeramente por debajo del bigote.
 
LA IIª GUERRA DEL GOLFO
A los EEUU les hubiera gustado acabar entonces el trabajo empezado en la I Guerra del Golfo, pero intereses político-económicos internacionales no les permitieron hacer más de lo conseguido en los años 90. Les hubiera gustado conseguir lo que se consiguió tras la II Guerra del Golfo: hacer caer el régimen de Sadam Hussein y "democratizar" (sinónimo actual de someter un país y dominarlo mediante la instauración de un gobierno títere de las políticas Estadounidenses) un país gobernado por un régimen totalitario aunque soberano y, consecuentemente, independiente, libre de hacer de sus recursos lo que mejor le plazca.
Para poder invadir nuevamente a Irak, hubieron de inventarse otros pretextos que los utilizados cuando se esgrimió la bandera de la libertad y de la soberanía de un pequeño país indefenso como el Kuwait de entonces.
Esta vez la "excusas" utilizadas fueron las de acusar al despótico gobierno de Sadam Hussein de poseer armas de destrucción masiva y mantener vínculos con el terrorismo internacional de Al Qaeda. Ambas cosas nada más lejos de la realidad.
Según Mohamed al Alusi, uno de los dirigentes de la FCNI (Fundación Congreso Nacional Iraquí, formada por 15 partidos y organizaciones de todos los grupos étnicos y religiosos de Irak, que además cuenta con el apoyo del Comité de Ulemas, organismo que agrupa los líderes religiosos de toda la comunidad Suní, dijo: "Abú Musab al Zarqaui, supuesto líder de Al Qaeda en Irak, es posible que sea una creación de EEUU para justificar su presencia en Irak y distorsionar la imagen noble de la resistencia".
Se acusó a Irak de tenencia de armas químicas y nucleares. En cambio, los únicos productos químicos que se encontraron solo fueron algunos productos químicos utilizados en agricultura, y como armamento  nuclear solo se encontró un tipo de misiles permitidos por la ONU como armamento para la propia defensa nacional aunque sin ningún tipo de cabeza nuclear. Aunque si bien es cierto que fueron comprados a los rusos saltándose el embargo impuesto, su tenencia estaba permitida. Lo que debió molestar no fue tanto el tipo de armamento balístico encontrado, sino la manipulación a la que había estado sometido, permitiéndoles hacer impacto unos tantos kilómetros más allá de lo permitido, de manera que esos misiles eran capaces de alcanzar objetivos dentro de territorio israelita.
La acusación de que Irak poseía armas de destrucción masiva, no solo ha quedado completamente demostrado que no existía tal armamento, sino que el tiempo ha revelado que las pruebas a las que los EEUU se apoyó para la invasión fueron premeditadas y completamente falsas.
Se demostró, con el informe de los inspectores de la ONU, Blix-Elbaradei, que Irak no contaba ni con arsenales de armas de destrucción masiva, ni con un programa para su fabricación.
En cuanto a las acusaciones sobre los supuestos vínculos con Al Qaeda también son falsas, puesto que no se pudo comprobar sus supuestos vínculos. El supuesto líder de la ya famosa organización terrorista, Osama ben Laden, no solo es de nacionalidad saudita, enemigo acérrimo de Irak, sino que muchos de los atentados terroristas que fueron y son reivindicados por esta organización en el conflicto armado y durante la actual larga post guerra, no han sido precisamente objetivos que favorecieran al régimen político de Irak ni a su ejército. Tampoco sirven o han servido para la estabilización del país, sino mas bien para todo lo contrario, aunque muchos de los atentados hayan sido perpetrados contra objetivos occidentales.
En realidad, tales argumentos fueron inspirados por la doctrina de "guerras preventivas" diseñada por Paul Wolfowitz —segundo del Departamento de Defensa, después de Donald Rumsfeld, otra cabeza visible de los llamados gallinazos, junto con Dick Cheney, vicepresidente de EU— y por la derecha belicista de filiación semita que gobierna la Casa Blanca, heredera de la línea política del nazismo alemán.
 
Aún así, los EEUU, saltándose buena parte de las resoluciones de la ONU en contra de la "invasión de Irak" (denominada por occidente durante mucho tiempo como "pacificación de Irak") y argumentando llevar acabo una guerra preventiva (suponemos que eso quiere decir "por si las moscas"), atacó un país soberano entrando con sus tropas, sometiéndolo, para finalmente no conseguir traer la paz al país, sino más bien todo lo contrario: llevarlo al borde de una guerra civil.
Seis meses antes de la invasión, una importante compañía privada de servicios ligada a Dick Cheney, Halliburton, mediante subcontratas como la empresa privada KBR, construyó en Kuwait una megabase que serviria para abastecer a las tropas Aliadas durante y después de la guerra. La invasión era un hecho mucho antes de las resoluciones finales que dictaminaron la invasión.
Hubo contratos masivos de ingeniería y de suministros (10 mil millones de dólares a Halliburton en Iraq y Afganistán solos)
 
Aunque en esta invasión por los EEUU, con la ayuda estelar de Gran Bretaña y otros países de menor importancia como España, Italia, Australia, Polonia, etc., hubo una gran movilización popular en contra de esa guerra, así como la oposición formal de los gobiernos de Francia, Alemania, Rusia y China, entre otros, así como de la ONU, la guerra se llevó irremediablemente a cabo.
Los intereses económicos de esta guerra quedaron fuertemente en evidencia, mientras los países contrarios a la ocupación perdían las ventajas comerciales de que gozaban con el régimen del depuesto Sadam Hussein, otros, los que formaron parte de la coalición invasora recibieron alguna que otra pequeña concesión petrolífera o de reconstrucción del país.
 
En mayo de 2003, el Consejo de Seguridad de la ONU emitió una resolución la cual ponía fin a las sanciones económicas que Irak sufría desde hacía 13 años (persistiendo el embargo de armas) y que confería plena autoridad en el país a los Estados Unidos y al Reino Unido hasta que Irak recuperase, después de crear "nuevas instituciones libres y democráticas", plena soberanía y capacidad de autogobierno.
 
Algunos acontecimientos sospechosos ocurridos durante la Segunda Guerra del Golfo y en el periodo posterior a esta.
La segunda Guerra del Golfo se ha visto envuelta de muchos acontecimientos extraños (como la mayoría de las guerras ocurridas durante todo el siglo XX).
Ya se sabe que las traiciones y engaños son inherentes a todo conflicto armado, aunque esta de Irak ha estado particularmente plagada de muchos de estos. 
Haremos hincapié en alguno de ellos, como son los atentados y asesinatos contra periodistas y en particular el atentado contra la sede de la ONU en Irak, donde murió el representante especial de la ONU, el brasileño Segio Vieira de Mello, que debía informar al Consejo de Seguridad del proceso de reconstrucción del país.
LA muerte y secuestro de periodista supuestamente perpetrados por la organización terrorista internacional Al Qaeda ha servido, digamos, tanto para silenciar hechos que no "debían" saberse, como por ejemplo la denuncia de la utilización de uranio empobrecido), como otros hechos donde el móvil es provocar que la opinión pública de determinados países, entre ellos Japón y Australia, permitiesen inclinar a sus respectivos gobiernos hacia el lado de la balanza en pro de la causa yankee.
Si bien de todas esas muertes y secuestros se culpó a grupos integristas ligados a Al Qaeda, el beneficiario siempre ha resultado ser el mismo: el invasor.
En cuanto al atentado en coche bomba contra la sede de la ONU en Irak, en el que se asesinó a un numeroso grupo de periodistas juntamente con el enviado especial de la ONU en Irak, Sergio Vieira, hay que decir que el responsable último fue los EEUU aunque fuese sido reivindicado por un grupo terrorista de corte fundamentalista. Este atentado, así como probablemente muchos otros por el estilo, fueron hechos por encargo de los EEUU. ¿Cómo? Proveyendo de los efectivos materiales necesarios para perpetrar el atentado (explosivos) así como informando de horarios e intenciones de los reunidos en la sede de la ONU. Las circunstancias particulares en que se dio el atentado pueden demostrarlo (anulación de la cita del enviado especial a última hora, la concentración de determinados periodistas, etc.). El voluntario para inmolarse debería haber sido localizado y espoleado por la rama islámica de la CIA (es precisamente así donde precisamente confluyen los intereses y colaboraciones entre CIA y Al Qaeda).
Las razones para perpetrar ese atentado contra la Organización de las Naciones Unidas, tiene mucho que ver con las presiones que últimamente los EEUU estaba ejerciendo hacia este organismo internacional para que accediese a poner sus tropas bajo mando yankee, cosa que la ONU no solo negaba hacer, sino que hasta había decidido enviar a Irak un representante suyo, el brasileño, un peso pesado en cuestiones de diálogo, un profesional del trabajo de campo de probada experiencia y eficacia. Este experto negociador diplomático optó estratégicamente por no llevar con sigo ningún tipo de escolta, como tampoco meter en Irak ninguna otra fuerza militar ocupante más, como muestra de buena voluntad, pues sabia perfectamente que los Iraquíes valorarían mucho esta iniciativa de "no invasión" y serian más sensibles al diálogo. Esta estrategia diplomática, en cambio, dejaba vulnerable a la ONU frente a posibles ataques, cosa que fue utilizada por los EEUU para culminar su presión hacia el organismo en su conocido estilo cowboy, que no solo le caracteriza en sus películas del genero western, sino que además consiguió "cargarse" al diplomático y a todo el séquito de peligrosos periodistas que fueron allí para entrevistarse con él, en el preciso momento en que se reunieron con la intención de desvelar todo aquel enfermizo entresijo que tanto había costado organizar a los yankees. Los Estados Unidos pretendían desmembrar todo el país con la idea de expoliarlo de todas las riquezas posibles, petróleo incluido, como fueron, entre otras cosas, las obras de arte (cabe recordar que Irak es el gran heredero de las grandes culturas de la antigua mesopotamia) y mantener al país el mayor tiempo posible sumergido en el caos del desgobierno para disponer así del máximo margen de tiempo para sorberle todo el negro y preciado néctar.
La ONU, al sufrir este golpe y ver la jugada, decidió no acceder a poner sus tropas bajo las ordenes de los EEUU y se replegó saliendo del país con el rabo entre las piernas, para acabar dictando una resolución en la que otorgaba la custodia del país a los EEUU y Reino Unido hasta que el país pudiera gobernarse por si mismo. Esta resolución fue lo mismo que dar a los EEUU la tutela del país por el tiempo que éste creyera necesario. Solo seria necesario que el país no consiguiera establecer el orden interno poniendo a su 65% de chiítas en contra de los sunitas y viceversa, y conseguir que la población kurda tampoco aceptase el nuevo gobierno. Y eso es lo que hasta el momento, transcurridos cerca de tres años desde el final de la guerra, se ha conseguido en Irak: una especie de guerra civil bajo la mirada de las tropas estadounidenses.
Desde el atentado yankee a la sede de la ONU en Irak, este organismo internacional, que ya estaba en descrédito desde la segunda invasión de los EEUU a Irak, esta vez "sin su permiso" (violando impunemente sus resoluciones), que este organismo internacional ha entrado en la fase de mayor crisis desde su fundación a mediados del siglo XX, convirtiéndose así en una organización obsoleta incapaz de actuar bajo el poder imperial de la primera potencia armamentística mundial.
Poco después de este atentado y de la negativa de la ONU a poner en manos yankees las tropas internacionales, los EEUU reclutaron ejércitos mercenarios con la intención de que el número de bajas de sus propios ejércitos no le causasen la misma presión social que tuvieron que afrontar en la guerra del Vietnam. Para ello utilizaron la diplomacia Española, entre otras, para reclutar ejércitos mercenarios de Centroamérica para aligerar el peso del control del país.
Otra forma de reducir las bajas del propio ejército estadounidense fue contratar a empresas de seguridad privada del Reino Unido y EEUU, una forma moderna de mercenariado, las cuales son las que han soportado gran parte de las bajas por atentados en Irak, reduciendo así las presiones sociales de esa guerra, aunque su coste se haya disparado enormente debido a lo caro de este sevicio y de las irregularidades o fraudes por las exorbitadas facturas pagadas.
 
Una vez ganada la guerra y ya establecido el caos endémico en el país invadido, los EEUU empezaron a intimidar a Siria, país cercano a Irak en la causa contra Israel, arrancándole el Líbano de su influencia. Eso lo consiguieron manteniendo amenazada a Siria durante el proceso de unas nuevas elecciones avanzadas debidas al asesinato del entonces actual presidente Libanés pro Sirio.
Siria, que siempre había controlado la política del Líbano, vio como sin el apoyo del hasta entonces pujante Irak, en el país vecino fronterizo con Israel se instauraba un gobierno títere pro yankee.
 
Israel volvía a sonreír pomposamente por debajo del bigote, mientras durante todo el conflicto con Irak siguió ocupando impunemente más y más territorios palestinos. Y como si fuese un acto de buena voluntad, retiraron los colonos de los territorios ocupados en los asentamientos de la franja de Gaza, al sur de Palestina, para colocarlos en territorios del norte de Israel, más cercanos de las reservas de agua que tanto codician desde que se "inauguró" nuevamente el país semita.
 
La comunidad internacional de occidente, con su modesta opinión pública al frente, parece que yace exhausta por tanta manifestación inútil y cansada de gritar impotentemente frente al televisor y los telenoticias...
 
En cuanto a la evolución del predominio yankee en Oriente Medio parece indicar que próximamente le tocará el turno a Irán, aunque no solamente...
 
Las víctimas
¿Cuántas son las victimas? Ciento cincuenta mil?. La actual guerra de Iraq ha ocasionado más de 250.000 muertos según fuentes iraquíes actuales. Por si las fuentes iraquíes parecen poco fiables vale saber que un estudio científico occidental más serio elavorado por la John Hopkins Bloomberg School of Public Health y publicado en la prestigiosa revista médica financiada por las multinacionales The Lancet - ha dicho que esa es una subestimación, evalúa las muertes entre 100.000 - 194.000. Uno de los propios autores, el profesor Richard Garfield, ha dejado claro que esa es una subestimación.
Ya la anterior guerra causó directamente más de 100.000 muertos Pero hay algo mucho mas grave. El posterior embargo a ese país produjdo unos dos millones de muertes fundamentalmente de niños.

La violación de los pactos internacionales y el nuevo orden mundial
Tras todos estos acontecimientos queda más claro que nunca que no siempre las razones inmediatas y evidentes esgrimidas públicamente como causas que explican el estallido de una conflagración bélica son las ciertas.
No hay que olvidar que toda guerra, como solución extrema a las tensiones en materia de relaciones internacionales, es "la continuación de la política por otros medios", aunque los medios de comunicación intenten hacer ver las cosas como un baño de terrorismo internacional.
Según la ONU, "la guerra es el recurso extremo al que una nación apela para dirimir conflictos y sólo se justificará cuando ésta sea amenazada por fuerzas del exterior". Lo que ocurrió contra Irak, en cambio, no fue una guerra sino un acto unilateral de agresión, una mera invasión que además de no contar con el respaldo de la comunidad de naciones, violó el marco jurídico internacional.
 
También es preciso destacar que el orden internacional está roto por la decisión unilateral de Estados Unidos y sus aliados de llevar la muerte y la destrucción a suelo iraquí.
Parece claro que ahora cada país asumirá su propia defensa como pueda. Así pues no es de extrañar que países incluidos en el Eje del Mal anunciado por los Estados Unidos pretendan dominar el arma disuasoria por excelencia: la bomba nuclear. Y más tras las distintas experiencias que últimamente nos sugieren que está siendo utilizada por una de las potencias que promocionó precisamente el programa de no proliferación nuclear.
 
Una vieja amenaza vuelve a planear, ahora más que nunca, por encima de nuestra enferma civilización.

copyleft Enric Àngel

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