Las amígdalas son un acumulo de
tejido linfático situado a ambos lados de la garganta. Se las puedes ver
fácilmente a tu hijo abriéndole la boca y mirando en ella con una luz. La
misión que juegan en el sistema inmune es un área que está en
investigación. Se cree que las amígdalas intervienen en la lucha contra la
enfermedad en etapas tempranas de la vida. No obstante, las amígdalas
pueden ser a su vez causa de enfermedad, infectarse crónicamente por virus
y bacterias y dejar de tener esta misión que se le atribuye. Se convierten
entonces en una fuente de problemas que pueden repercutir en todo el
organismo.
¿Qué síntomas
pueden aparecer en las infecciones de amígdalas o amigdalitis?
Si tu hijo padece una amigdalitis
puede tener cualquiera de los siguientes síntomas:
dolor de garganta
dolor o disconfort al tragar
fiebre
voz áspera
inflamación de ganglios en el
cuello
Sus amígdalas estarán rojas e
inflamadas o cubiertas de una capa blanca o amarillenta. No hagas
suposiciones sobre la salud de tu hijo, acude a un otorrinolaringólogo que
él hará el diagnóstico.
¿Cuál es el
tratamiento de la amigdalitis?
La mayoría de las infecciones de
amígdalas evolucionan favorablemente con el tratamiento medicamentoso
adecuado. Las infecciones por virus son tratadas con medicamentos que
alivien los síntomas, en las infecciones por bacterias se añaden además
antibióticos. Tu otorrinolaringólogo en infecciones recurrentes realizará
un frotis amigdalar para identificar el germen responsable de la
infección.
¿Cuando es
necesario el tratamiento quirúrgico en las amigdalitis?
La cirugía de las amígdalas es
necesaria cuando el tratamiento con medicamentos y otras medidas de
soporte no es efectivo. Se suele realizar junto con la adenoidectomía. Se
recurre a la cirugía en los siguientes casos:
Cuando el gran tamaño de las
amígdalas junto con el de las adenoides interfiere con la respiración
provocando pausas de
apnea durante el
sueño.
Cuando hay infecciones
recurrentes de garganta. Si tu hijo en un periodo de 2 años, ha tenido
de 3 a 5 brotes de amigdalitis anuales, debe ser operado.
Cuando con anterioridad se ha
tenido un absceso periamigdalar.
Cuando la amigdalitis es causa
de convulsiones febriles.
¿En qué consiste
la operación de las amígdalas?
La intervención de las amígdalas o
amigdalectomía es un procedimiento quirúrgico y como tal se realiza con
los máximos cuidados par minimizar los riesgos. Es necesario antes de la
intervención un estudio preoperatorio. Debes saber que :
Las ocho horas anteriores a la
intervención el niño debe permanecer en ayunas.
Tu hijo recibirá anestesia
general, lo que significa que la intervención será realizada en un
quirófano, con un anestesista que monitorizará en cada momento sus
constantes vitales.
Tu hijo permanecerá dormido,
bajo los efectos de la anestesia, alrededor de unos 20 minutos.
El cirujano extraerá las
amígdalas de tu niño a través de la boca, sin realizar incisiones en
la piel.
La operación se realizara con
instrumentos específicos, que disecan las amígdalas extrayéndolas del
lecho amigdalar. Tras esto generalmente es necesario la
electrocoagulación de pequeños vasos sanguíneos. El sitio de donde las
amígdalas han sido extraídas cicatriza por si mismo en 10-14 días.
Muchos estudios han demostrado
que la extirpación de las amígdalas no influye de forma negativa en la
respuesta inmune (defensas) del organismo. La función de las amígdalas
es suplida íntegramente por el resto de los tejidos linfáticos del
organismo.
En la mayoría de los casos el
tiempo de estancia en el hospital es de 5 a 10 horas. Niños menores de
3 años o con enfermedades crónicas permanecerán en el hospital al
menos 24 horas.
Al alta el otorrinolaringólogo
indicará tratamiento antibiótico y analgésico.
¿Cuales son los
riesgos de la amigdalectomía?
La amigdalectomía es realizada con
anestesia general y esto entraña un riesgo anestésico igual que cualquier
otra operación. Afortunadamente gracias a las medidas de control y los
nuevos fármacos anestésicos este riesgo es mínimo. Una complicación propia
de la amigdalectomía es el sangrado del lecho amigdalar que se puede
producir inmediatamente tras la intervención o alrededor del séptimo día
de la operación cuando la escara que cubre la zona operada se cae. Está
complicación puede minimizarse siguiendo las recomendaciones de su
otorrinolaringólogo para el postoperatorio. Cuando la hemorragia ocurre la
mayoría de las veces es escasa y cesa espontáneamente. En ocasiones, sin
embargo, es necesario el ingreso del niño en el hospital para coagulación,
bajo anestesia, del punto sangrante. Otra complicación de la intervención
puede ser el dolor intenso de garganta durante la deglución que en muchas
ocasiones se irradia a oídos. El médico te habrá prescrito tratamiento
analgésico que debes usar según sea necesario.
¿Qué cuidados
debemos tener tras la intervención?
Tras la operación de amígdalas se
crea en la zona de la intervención unas costras blanquecinas. Estas
costras ¡no son signo de infección! sino la evolución normal de la
cicatrización de la mucosa faríngea. Se debe tener preocupación en que
estas costras no se desprendan bruscamente para evitar el sangrado, para
ello es conveniente seguir los siguientes consejos:
Reposo relativo tras la
amigdalectomía, evitando los ejercicios bruscos.
Evitar las maniobras en la boca
que puedan llevar al desprendimiento de las costras (higiene dental
posterior, colutorios enérgicos etc.)
Seguir una dieta blanda fría
durante dos días, que luego se hará tibia hasta pasado el séptimo día
en que se comenzará con dieta normal.
Hay medicamentos como la
aspirina que interfieren con la coagulación, procura evitarlos antes y
despues de la intervención.
ADVERTENCIA: Estas notas
son puramente informativas y te ayudarán a conocer mejor el problema que
tiene tu hijo y como se resuelve, no pretenden ser sustituto de la visita
al médico. Es importante que ante cualquier problema acudas a la consulta
de tu
otorrinolaringólogo.