LA RAQUETA DE BÁDMINTON.

La raqueta de bádminton es muy ligera (90-140 gramos). Esto es esencial, ya que el volante es tan ligero que hay que golpearle con una tensión y dirección que solo es posible imprimir utilizando casi únicamente la muñeca.

Las raquetas se fabrican en madera (las más antiguas), aluminio, grafito, y otros materiales mas modernos y ligeros.

El peso de la raqueta depende de las preferencias del jugador que la usa, y del dinero que emplee en ella, claro está.

 

La raqueta se divide en tres partes: cabeza, tronco ó varilla, y mango.

1.       Cabeza. Generalmente es de forma ovalada. Con esta parte es con la que se golpea el volante. Una varilla forma el contorno de la cabeza; sobre la misma se practican unos orificios para insertar y enlazar el cordaje. De esta manera la superficie de la cabeza de la raqueta queda como una red. A esta varilla se la llama habitualmente como marco de la raqueta. No existe diferencia entre las dos caras de la cabeza de la raqueta (como ocurre en el Tenis de Mesa).

2.       Varilla. Es la parte que conecta la cabeza con el mango. Mide aproximadamente 20 cm. Es extremadamente fina (en comparación con otro tipo de raquetas).

3.       Mango. Es la parte de la raqueta utilizada para agarrarla. Suele ser de madera recubierta por algún tipo de cinta de tela para no hacernos daño en la mano y que no se nos resbale la raqueta.

 

Las raquetas se diferencian por las maneras que existe de ensamblar estas tres partes:

1.       Raqueta de tres piezas : Si las tres partes son completamente independientes y han sido ensambladas mediante algún añadido. Este tipo de ensamblaje es el más antiguo y peor, ya que le resta mucha flexibilidad a la raqueta, además de añadirle peso extra.

2.       Raqueta de dos piezas:. Si el contorno de la cabeza y el tronco es una misma varilla. EL único añadido de ensamblaje es el que une el tronco con el mango. Esta raqueta es mas flexible que la de tres piezas pero más rígida que la de una.
La raqueta que sale al principio de esta página es de dos piezas.

3.       Raqueta de una pieza. No se ve aparentemente ningún añadido de ensamblaje. Da la impresión a simple vista que el contorno de la cabeza y el tronco es una única varilla, y ésta se ensancha hasta formar el mango. Es la raqueta mas flexible.

 

Nota: no se puede afirmar a priori qué raqueta es mejor, si la de una pieza o la de dos. Depende de las características y preferencias del jugador. Al igual que la composición o presión del cordaje, el peso de la raqueta, la tela del mango, la flexibilidad de la raqueta es a gusto del jugador. Tanto las raquetas de una como de dos piezas son ampliamente utilizadas por los jugadores profesionales.

Para mas detalles ver La Raqueta (Reglamento del Bádminton).

 

·  ENCORDAR UNA RAQUETA.

          Significado.

Encordar una raqueta es ponerle el cordaje, es decir, enlazar cordaje entre los agujeros de la varilla de la cabeza de la raqueta (marco de la raqueta) hasta formar una red tensa y homogénea.

Tipos de cordaje.

Hay muchos tipos de cordaje. No disponemos de información precisa sobre los materiales de que se componen.

Según mi experiencia diré lo siguiente: La mayoría de los cordajes llevan algún porcentaje de plástico. En mi opinión, cuanto más porcentaje de plástico tienen peores son. Para mí los mejores son los que dan sensación a simple vista de estar formados por un trenzado de fibras. Éstos parecen ser más resistentes y menos propensos a estirarse con el tiempo (no perdiendo así presión el cordaje).

Presión.

El cordaje de una raqueta suele tener una tensión de 7'5 a 9kg. De todas maneras, como decíamos con anterioridad, esto depende de las preferencias del jugador.

Hay que tener cuidado con la presión que se le pone a una raqueta, ya que la varilla del contorno de la cabeza de la raqueta puede no resistirla. Para ponerle 9kg de presión a una raqueta hay que tener mucha seguridad de su resistencia, ya que aunque no se rompa puede deformarse el óvalo que forma la cabeza, quedando esta inservible.

La presión normal estriba entre los 8 y 8'5kg.

Disposición en la raqueta.

Como ya hemos dicho, el cordaje se pasa entre los agujeros de la varilla que forma el contorno de la cabeza de la raqueta. Queda así una maya homogénea formada por cuerdas horizontales y verticales trenzadas. Generalmente se colocan en vertical 22 cuerdas y en horizontal 23.

Para que las cuerdas queden trenzadas, se ha de pasar cada una de ellas sucesivamente por encima y por debajo de las que se va encontrando perpendicularmente en su camino. De esta manera conseguimos una gran cohesión entre las cuerdas evitando que se desplacen de sitio durante el juego al golpear el volante.

Aparatos necesarios.

Se puede encordar una raqueta con máquinas especiales para ello (incluso con una máquina para raquetas de Tenis; con cuidado, eso sí.

Pero si queremos encordar a mano necesitaremos los siguientes aparatos:

Fijador o Punzón.

Se utilizan para mantener un conjunto de cuerdas tensas (con la presión adecuada) mientras estamos colocando (trenzando) una cuerda en particular (generalmente la siguiente a ese grupo).

El punzón, como su propia palabra indica, es un punzón. Es decir, un mango de madera sobre el que se inserta un alambre puntiagudo. Para fijar un grupo de cuerdas se introduce por el último de los agujeros por el que pasa la última cuerda para que no se deslice debido a la presión que soporta el grupo.

El fijador es un aparato mas sofisticado que agarra varias cuerdas del grupo fijándolas entre sí para que no se desplacen debido a la presión. Tiene la misma función que el punzón.

Tenaza

Es una simple tenaza que sirve para cortar el cordaje.

Tensor.

Es cualquier aparato que nos ayude a tensar una determinada cuerda; generalmente la que acabamos de trenzar.

El tensor mas simple es el mango de otra raqueta … vamos enrollando el extremo de la cuerda en el mango y le damos vuelta hasta que se alcance la presión deseada.

La presión al cordaje de una raqueta de bádminton se le puede dar a mano, ya que no es excesiva. Sin embargo hay que tener un poco de habilidad para dar justo la que deseamos en cada momento.

 

·  COLOCACIÓN DEL CORDAJE.

Situaciones en las que es necesario encordar.

Cuando se nos rompe o deteriora alguna de las cuerdas debemos poner nuevo cordaje. Podemos sustituir todo el cordaje, o sólo la cuerda o grupo de cuerdas en particular.

Obviamente cuando tenemos una raqueta sin cuerdas es necesario también encordar la raqueta completa.

Colocar todo el cordaje.

Lo sentimos, estamos trabajando en la redacción de este apartado…

Insertar solo algunas cuerdas.

En primer lugar retiramos las cuerdas dañadas. Para ello, o bien cortamos por la mitad la cuerda dañada o utilizamos el corte de la cuerda ya rota. Destrenzamos la cuerda dañada y la sacamos por ambos lados. Hay que intentar que nos sobren hacia fuera de los agujeros por donde sacamos ambos lados de la cuerda al menos 10 cm. Esto nos permitirá tener suficiente agarre para tensar las cuerdas. En el caso de que no tengamos ese espacio de cuerda lo mejor es quitar también alguna de las cuerdas contiguas a la recién destrenzada para conseguir el excedente de cuerda deseado.

Es este punto, debemos dar tensión a las cuerdas. Como podréis comprobar, las cuerdas que rodean a la recién destrenzada han perdido tensión. Para darles presión cogemos uno de los extremos de cuerda que nos han quedado sueltos y lo tensamos con el tensor hasta observar que las cuerdas de su entorno alcanzan una presión adecuada. Una vez que tenemos el grupo de cuerdas tensadas viene la hora del punzón. Este nos ayudará a que las cuerdas no se destensen al quitar el tensor. El punzón se coloca en el orificio por donde sale la cuerda que estamos tensando. Como veréis, al separar la cuerda del tensor el punzón evita que se afloje el grupo de cuerdas que acabamos de tensar.

Ahora debemos crear un nudo en el extremo recién tensado para que al quitar el punzón no se baje la presión. El nudo se realiza introduciendo el extremo recién tensado en algún orificio contiguo y anudándolo en la parte interior de la cara del marco de raqueta con la cuerda que pasa por dicho orificio. Es de señalar que el nudo debe quedar a la altura justa para que se mantenga la presión del grupo de cuerdas recién tensadas al quitar el punzón.

Una vez hecho el nudo, y si hemos hecho todo bien, al quitar el punzón el grupo de cuerdas contiguas a la cuerda quitada seguirá tenso, con la presión adecuada.

Ahora realizamos la misma operación con el otro extremo de la cuerda cortada.

Al final nos quedará el hueco de la/s cuerda/s que hemos quitado bordeado a cada lado por un conjunto de cuerdas con la presión adecuada y que finalizan en un nudo. Ahora solo nos queda volver a encordar el hueco que ha quedado vacío.

Nos hacemos con un trozo de cuerda de una longitud igual a la distancia a cubrir (cuerdas a suplantar) mas unos 10 centímetros. Introducimos uno de los extremos en alguno de los agujeros contiguos al hueco que vamos a ocupar y hacemos un nudo análogo al que hicimos con anterioridad (en la cara interior del marco).

Posteriormente comenzaremos a trenzar la cuerda sobre el hueco vacío … es fácil si nos fijamos en las restantes cuerdas de la raqueta para ver como están trenzadas y como se doblan sobre el marco de la raqueta.

Cuando lleguemos al final, pasamos el extremo por el último agujero del marco. Como podréis observar la cuerda que acabamos de colocar no tiene tensión. Para dársela haremos igual que al principio, cuando quitamos la cuerda rota. Tensamos la cuerda con el tensor, colocamos el punzón en el último hueco del marco por el que pasamos la cuerda, retiramos el tensor y ahora, libremente, introducimos el extremo de la cuerda en un agujero contiguo, lo anudamos a la otra cuerda que pasa por él, y retiramos el punzón.

 

Bueno, si todo ha ido bien, tendréis el cordaje como nuevo. La única diferencia es que ahora tenéis dos nudos más y unas cuerdas de color diferente al resto.