LA HISTORIA DE LA C.E.M.R.



La C.E.M.R. quedó constituida el día 21 de julio de 1908, mediante escritura pública establecida ante el Notario don Emilio Codecido Díaz. El capital fundacional fue de 6.000.000 de pesetas, siendo los componentes del primer Consejo de Administración:


Presidente: Excmo. señor don Manuel Villanueva y Gómez.

Vicepresidente: Excmo. señor Duque de las Torres.

Consejero Secretario: don Jerónimo Roiz de la Parra.

Vocales: don Clemente Fernández y González, don Enrique Mac Pherson y Ramírez, don Alfonso del Valle de Lersundi, Excmo. señor don José Antonio Güell, Conde de Santa Coloma de Cervelló.



Antecesor de la C.E.M. R. fue el Sindicato Español de Minas del Rif, fundado el 7 de junio de 1907 y del que fueron promotores: don Clemente Fernández y González, don Enrique Mac Pherson y Ramírez, don Alfonso del Valle de Lersundi y la firma "G. A. Figueroa".


(Foto: Juan Díez Sánchez)


Las compañías mineras, aparecen en Melilla desde 1905, aunque la noticia de la existencia de minerales de hierro en la zona puede remontarse a mediados del siglo XIX, produciéndose las primeras denuncias en Melilla en el año 1903.

Los franceses fueron los pioneros en la investigación minera de los yacimientos de Beni Bu Ifrur región de Kelaia),probablemente advertidos por Mr. Delbrel, "jefe de E.M." del Roghi, también llamado Bu Hamara. Pronto entró en competencia con ellos un importante grupo de la oligarquía peninsular, inicialmente encabezado por Clemente Fernández, quien entró en contacto con el Roghi a través del hebreo David Charvit, proveedor de aquél.


Lograron convencer al Sultán del territorio para que les concediera la explotación de las minas por un período de 99 años. La riqueza del mineral de hasta un 63% en hierro, 6% en silicio y 0,03% en fósforo era de una calidad excelente, comparándolo con las minas europeas, movió a la rápida formación de la Compañía Española de Minas del Rif quien comenzó las obras preliminares con urgencia. La construcción del ferrocarril minero fue el aparente motivo del comienzo de la campaña de 1.909. Terminada aquella la CEMR logro quedarse con los mejores criaderos (Uixan) compitiendo con la Compañía francesa del Norte Africano (CNA) que tomó la explotación de las minas del plomo de Afra y una participación del 15% en la de Uixan. En los años treinta, la CEMR. aborda la idea de mejorar sus procesos de producción, adquiriendo métodos norteamericanos de explotación y construyendo edificios auxiliares.

Los primeros embarques de mineral se efectúan en 1914, después de la concesión definitiva por el superárbitro en el mismo año, siendo Inglaterra el principal cliente. En 1915 se extraen 70.000 Tm. En 1916 la compañía tenía una plantilla de 700 marroquíes trabajando a destajo. Se abonaba al Gobierno marroqui el 3% del producido, calculándose en ese año que el criadero tenía unos 10.000.000 de toneladas.

El embarque se hacia desde el muelle de Becerra a base de barcazas cargadas y descargadas a brazo. En 1924 se inaugura el cargadero de mineral mecanizándose todas las operaciones. En 1927 se alcanzaba una exportación de 710.678 Tm. de mineral, pero con la crisis de 1929 la demanda disminuye hasta 146.500 Tm. En 1935 recupera la exportación hasta las 900.000 Tm., estimándose que la reserva de mineral llega a los 20.000.000 de toneladas.

El mineral de hierro se exportó a Europa, siendo durante la Primera Guerra Mundial la época en la que las compañías obtuvieron grandes beneficios. Posteriormente, en 1921 debido al desastre de Annual, la producción cayó en picado, pero recuperándose en los años siguientes debido a la necesidad de acero para la reconstrucción europea.

Otras compañías como Müller (1910), La Alicantina (1915), La Andaluza (1916) e Hispano-Africana(1927) tuvieron menor importancia en la zona de Melilla.


La C.E.M.R., se dedicaba básicamente al transporte de pirita desde el yacimiento de San Juan de las Minas hacia el Atalayón, en la cercanías de Nador, donde se encontraba el lavadero del mineral y, después, hacia el depósito de minerales de Melilla.(foto: Juan Díez Sánchez)


Aunque, también, realizó transporte de pasaje en sus primeros años. Éste fue de gran importancia cuando se produjeron los tristes acontecimientos de 1.921, momento de la sublevación de las tribus rifeñas encabezadas por Abdelkrim, poniendo en jaque a las tropas españolas acantonadas en las poblaciones colindantes con Melilla. Se utilizó para salvar a los civiles y para llevar tropas hasta el frente. (Foto: Juan Díez Sánchez)


Se establecieron lineas de pasajeros entre Melilla-Nador-Zeluan y San Juan de las Minas, que eran muy utilizadas en su época debido al auge de negocios que existían en la zona, sobre todo tras la visita de Su Majestad el rey D. Alfonso XIII, que apoyó las inversiones en Melilla, construcción del puerto y sus aledaños, expansión de la ciudad sobre el valle que rodea a Melilla "la vieja", desviación del rio, etc.. (Foto: Juan Díez Sánchez)


"En el año 1931 entró en funcionamiento la Nueva Planta de Quebrantado, Estrío y Concentración en el Uixan con capacidad de tratamiento de 750 toneladas/hora. Obra importante de ingeniería construida en la ladera Este del Monte Uixan, entre las cotas de nivel, 316 y 220 metros y en la que se empleó una gran cantidad de hormigón armado.


La entrada en servicio de la nueva planta hizo posible una mayor recuperación del mineral, al mismo tiempo que permitía obtener los calibres que el mercado exigía. Durante el mismo período de tiempo, años veinte al treinta, se construyeron o se perfeccionaron otras instalaciones auxiliares tales como Hornos de Desulfuración para la eliminación del azufre por tostación y un lavadero de minerales en el Atalayón para el desenlodado de los minerales llamados "chirteras".(Foto: Juan Díez Sánchez)


La modernización de la explotación minera había precedido a todo lo enunciado, formando parte del plan de conjunto elaborado muchos años antes. Los frentes de cantera se establecieron entre 20 y 30 metros de altura y se incorporaron máquinas barrenadoras eléctricas para la perforación de grandes barrenos (20 a 35 metros de profundidad y diámetro de 200 mm.) para el arranque por "grandes voladuras". Algunas llegaron a las 350.000 toneladas de arranque con una carga de 30.000 kilos de explosivos, si bien, las más frecuentes fueron entre 80.000 y 160.000 toneladas. Una quebrantadora "Traylor" de trompo vertical con entrada de cuarenta y dos pulgadas, accionada por un motor de 300 HP., era el elemento principal de la Nueva Planta; por el que se hacía posible la descarga de los grandes bloques (hasta una yarda cúbica) de mineral procedente de las "voladuras".


Período de prueba para la C.E.M.R. fueron los años 1931 a 1933 en los que la profunda crisis de mercado coincidió con los grandes desembolsos que había venido efectuando la empresa desde hacía varios años. Las ventas quedaron reducidas a 488.205, 142.307 y 389.613 toneladas/año, respectivamente. Aquella crisis obligó a reducir drásticamente los gastos, originando el despido masivo del personal; de todo lo cual se derivaron grandes problemas.(Foto: Juan Díez Sánchez)


Terminado el Protectorado y restablecida la Soberanía de Marruecos, en cumplimiento del acuerdo concertado entre el Gobierno de Marruecos y la Compañía Española de Minas del Rif, según el Protocolo firmado por las dos partes el 15 de abril de 1959 y acuerdo de la Junta General de Accionistas celebrada el 20 de junio del mismo año, la C.E.M.R. concedió una participación al Estado de Marruecos de 31.381.800 pesetas, cantidad que sumada al capital social de entonces, que era de 86.300.000 pesetas, pasó a ser 117.681.800 pesetas lo que supuso una participación porcentual del Estado marroquí en la C.E.M.R. equivalente al 26,67% del nuevo capital social. Desde 1959 a 1967, previa creación de un Departamento Geológico y una Oficina de Estudios, la C.E.M.R. (por sí sola o con la colaboración del B.R.P.M.) llevó a cabo una exhaustiva campaña de investigación en todos los Permisos Mineros de los que era titular (e incluso sobre otros muchos terrenos) y muy especialmente sobre las Concesiones números 154, 155 y 156 (esta última correspondiente a S.A.M.S.).


Se hicieron amplios y detallados estudios geológicos seguidos de una costosa campaña de sondeos, en cuyos trabajos participaron, además de los propios geólogos e ingenieros de la C.E.M.R. y S.A.M.S., el B.R.P.M. y alguna otra empresa especializada contratada para tal fin, entre ellas la "Compañía de Prospección Geofisica, S.A." (GEOPROSCO) a la que se le encargó la prospección geofísica de todos los terrenos que en opinión de los geólogos pudieran parecer interesantes. Resultado de la investigación realizada fue la localización de nuevas masas de mineral y un mejor conocimiento del conjunto de las reservas, tanto en cantidad como en calidad. Con todo ello se hizo evidente que los minerales en otro tiempo explotados en los criaderos de Beni-bu-Ifrur, de excelente calidad y situados entre los más cotizados del mercado, habían experimentado un empobrecimiento progresivo, precisamente en un momento en que en el mercado se exigían minerales más puros, así, pronto se comprendió que la posibilidad de comerciar dichos minerales precisaba de un cambio radical en la forma de explotar el yacimiento y fundamentalmen te en los tratamientos a que debían ser sometidos. Las reservas estaban constituidas por los restos, no oxidados, de los criadores de Uixan, Axara y SETOLAZAR, por la masa de Imnassen, descubierta en las campañas de investigación a una profundidad aproximada de 100 metros.


Pronto se dedujo que, al ser minerales con un conjunto en azufre relativamente alto y ser el componente principal magnetita, el tratamiento lógico sería moler hasta liberar la parte más rica en azufre y concentrar después el producto... Así las cosas y considerando que la pureza del producto crecía en función del grado de mohenda, se llegó a la conclusión de la necesidad de peuctizar.


Según acuerdo adoptado por el Gobierno Marroquí en 31 de marzo de 1967, en relación con lo cual y para hacerse cargo de las explotaciones que tenía a su cargo la C.E.M.R. y la S.A.M.S., fue creada la "Societé d´exploitation des Mines du Rif" (SEFERIF), Sociedad que tomó a su cargo la explotación de las minas en 10 de febrero de 1968. Entre tanto, la C.E.M.R. en la Junta General Extraordinaria de Accionistas celebrada el 28 de junio de 1967 acordó liquidar la Sociedad, si bien y para facilitar los embarques de la SEFERIF, fue necesario crear una nueva Compañía que se encargaría del transporte hasta el Puerto de Melilla de los minerales de SEFERIF, para su embarque por el Cargadero de Minas del Rif. La nueva Sociedad se llamó "Embarques y Transportes del Rif, S. A." (E.T.S.A.) y quedó constituida con fecha 6 de julio de 1967, la cual tomó a su cargo las Concesiones Administrativas del Ministerio de Obras Públicas de España de las que era titular la C.E.M.R., aportando al mismo tiempo junto con las instalaciones y dependencias que poseía en Melilla, la parte de capital necesario para alcanzar el mismo Capital Social que tenía la C.E.M.R. al acordar su disolución (117.681.800 pesetas) que fue suscrito en su totalidad por los antiguos accionistas de la C.E.M.R., conservando el Estado Marroquí en la nueva Sociedad (E.T.S.A), la misma participación del 26,67% que tenía en la anterior.


El transporte de los minerales de SEFERIF con el ferrocarril de E.T.S.A. finalizó el 30 de agosto de 1972, habiéndose efectuado el último embarque de mineral por el Cargadero de Melilla, el día 3 de junio de 1980: 6.700 toneladas para "Phillips Brothers" (Inglaterra). Anulado en su día el ferrocarril de E.T.S.A. y suspendidos ya definitivamente los embarques de mineral de SEFERIF y sin otra posibilidad de utilizar el Cargadero por parte de E.T.S.A, nada le quedaba por hacer y menos aún, cuando, precisamente por dejar de utilizarse como tal, el Cargadero pasaba a ser propiedad del Estado español. Así las cosas, en sesión extraordinaria celebrada el 16 de octubre de 1984, la Junta General de Accionistas de E.T.S.A., acordó la liquidación de la Sociedad.


Con el citado acuerdo se ponía fin a una Empresa (la C.E.M.R) estrechamente vinculada a la Historia Moderna de Marruecos y de España y que (con abstracción de consideraciones de orden político que no es este el momento de comentar, etc.), es evidente que contribuyó en buena medida al desarrollo industrial y mercantil de Melilla en el siglo XX y también a la formación profesional y humana de muchos españoles y marroquíes. En la provincia de Nador la demanda de trabajo de las minas alcanzó cotas de empleo muy importantes y en Melilla, aunque en menor cuantía, el personal ocupado tuvo una gran incidencia en el ámbito laboral local, debido a la especialización y cualificación de la mano de obra que se precisaba para la atención y funcionamiento de las diferentes partes de la empresa."

El texto entrecomillado se ha sacado integramente de la revista Aldaba, nº5 de la U.N.E.D. de Melilla y que fue escrito por D. Ginés Sanmartín Solano, ingeniero técnico y hombre de confianza de la C.E. M.R.


Se construyó una pasarela para evitar el cruce de las vías, que comunicaba los barrios del Real y del Hipódromo, que estuvo en servicio hasta 1.969, en el cual se desmontó para construir dos viales de acceso, uno en cada sentido, para vehículos.(Foto: Juan Díez Sánchez)





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