| Miércoles 13-8-97 |
| 8:00 |
Nos levantamos. |
| 8:30 |
Almorzamos en el Self
Service y nos vamos hacia el autobús. Dos chistes:
- La enfermedad de baeza: que tienes más pelos en los huevos que en
la cabeza.
- Avilismo: un huevo colgando y otro lo mismo.
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| 9:00 |
El autocar está
lleno. Tenemos que coger un taxi. El taxi nos cobra 5 LE por barba por ir a la ciudadela,
vamos 8 más el taxista. El taxista parece que se ha fumado 4 shishas, está más colgado
que un reloj de pared. |
| 10:30 |
Por fin hemos llegado. Alfredo y
Almudena se quedan fuera a esperar a Ana y Manolo porque ya la visitaron con la agencia
así que entramos nosotros cuatro, Javi y Vicky. Entramos por 10 LE cada uno (20 sin
carnet de estudiante) y comenzamos a ver mezquitas como la de Alabastro (de Mohamed Ali) y
la de Al Nasr Mohamad y también pasamos por el museo militar sin querer porque
buscábamos otra mezquita. 
El exterior es bello, pero el interior es
increible
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| 12:00 |
Salimos de la ciudadela y vamos a
buscar el resto que nos espera fuera. Después vamos hacia las Mezquitas del Sultán
Hassan y El Rifai (6 LE cada una con carnet de estudiante). Al salir, vamos en busca de la
Mezquita de Ibn Tulun pero no la encontramos, así que cogemos el metro (por cierto nos
timan 1 LE) y vamos a comer al Felfela, como no. En la zona se respira un cierto aire anti-turista y al Dani le
tiran una piedra que va a parar a la parte de atrás de sus partes nobles). 
Mezquitas de Hassan y El Rifai vistas
desde la Ciudadela
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| 16:40 |
Terminamos de comer y nosotros cuatro
cogemos el microbús hacia el hotel, a descansar un poco, el resto se queda por el centro. |
| 18:40 |
Nos reunimos en la
habitación de Jorge y Albert para hacer recuento de pelas y planificar lo que nos queda
de vacaciones: una noche y un día.
Tras descubrir que el Albert utiliza un metalenguaje al que los demás mortales no podemos
ni soñar alcanzar, decidimos que daremos una vuelta por la zona del hotel, a ver qué es
lo que hay. Al menos, eso creemos. |
| 23:45 |
Ya hemos descubierto qué es lo que
hay cerca del hotel: NADA. Bueno, mentira, hay más hoteles y un pequeño parque de
atracciones. Después de patear un rato, nos sentamos a tomar unas "copas" y el
Jorge nos pide una shisha, como empieza a ser costumbre. Como es normal, se ha vuelto a decir una
mentira, la shisha se ha pedido entre los cuatro, pero la única de mis compañeras que no
se ha meado en las braguitas del todo ha sido Dani.
Por si una shisha no fuera suficiente nos han puesto otra,
esta pica menos que la anterior, mis compañeras la prueban. |
| 00:09 |
Jorge, el que ha
estado escribiendo hasta ahora, ha sufrido una leve indisposición, quizás son los
efectos de sus "macherías". Una vez "repuesto",
taxi al hotel y a dormir. |