Escudo: Jaén
Jaén
En sus orígenes fue un núcleo fortificado cartaginés (Aurgi). Durante la segunda guerra púnica, la ciudad fue invadida por Lucio Escipión (207 a.J.C.), adoptando el nombre de Auringia o Auringis. Tras la invasión de España por los musulmanes en el siglo VIII, pasó a llamrse Jaiián o Geen.



foto: Vista de la catedral, Jaén

Jaén, capital

Capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Andalucía, entre La Campiña y Los Montes; 109.338 hab. Situada en la vega del Guadalbullón, al NE de la sierra de Jabalcuz. La catedral (ss. XV-XVI), erigida sobre lo que fue la mezquita musulmana, es obra de Andrés de Vandelvira (1548). En su interior cabe destacar: la sacristía, una de las obras más notorias de la arquitectura renacentista española; la sillería de coro (escuela de Berruguete, 1620); pinturas de Pedro Machuca (s. XVI) y el Sagrario (1764), según trazas de Ventura Rodríguez. Otras iglesias de interés son la de San Andrés (mudéjar, que alberga una reja del maestro de Bartolomé), la Magdalena (gótica), San Ildefonso (con portada plateresca de A. de Vandelvira). foto: Baños árabes, s.XI, palacio Villadompardo, Jáen. Se conservan además el arco de San Lorenzo (mediados del s.XV) y el monasterio de Santa Clara, con magnífico claustro. Entre los edificios civiles sobresalen el palacio de los Vilches (s. XVI), el palacio Episcopal y el Ayuntamiento, ambos del s. XVII. Son árabes los baños árabes (siglo XI), l castillo de Santa Catalina, reformado por Fernando III, que añadió la torre del Homenaje, y la capilla de Santa Catalina (s. XIII-XIV); de la antigua muralla se conservan algunos paños y puertas como la del Ángel. Ademas son lugares de interés el Museos de Artes y Costumbres Populares, Internacional de Arte Naïf, Catedralicio, y de Jaén.

El olivo, el aceite y la aceituna

foto: La aceituna
  • Jaén es el primer núcleo olivarero de España, así como un notable mercado cerealícola. El olivo, árbol muy longevo que se cultiva para obtener principalmente sus frutos, las aceitunas u olivas, desde hace tres mil años. Esta oleácea es una variedad de un arbusto silvestre, el acebuche, que se extiende por los países ribereños del Mediterráneo. El olivo se diferencia del acebuche en que es un árbol, de hasta 10 m de altura. Sus ramas no presentan espinas, y las hojas y los frutos tienen un tamaño mayor. Las aceitunas (olivas) antes de madurar son de color verde y de sabor amargo. Para consumirse deben ser lavadas varias veces con agua y sosa cáustica y después son aliñadas con salmuera o plantas aromáticas. Una vez maduras, las aceitunas negras se pueden consumir condimentadas, pero el uso principal que se les da es la obtención de aceite, que se extrae por presión. Este aceite, utilizado para cocinar o en farmacia, propició la propagación del olivo; se introdujo en México, Chile y Perú. La madera, dura, densa y vistosa es apreciada para hacer muebles y esculturas. El olivo pertenece a la familia de las Oleáceas (Oleaceae); está clasificado como Olea europaea; y el acebuche, Olea europaea variedad sylvestris.
  • El aceite, esta pieza básica en la dieta española es un producto completamente natural, cuyas propiedades dietéticas, fácilmente asimilables, son muy superiores a las de otros aceites. El aceite de oliva es altamente energético y digestivo, reduce la ácidez gástrica y ayuda a cicatrizar las úlceras, regula el tránsito intestinal reduciendo el estreñimiento y es bueno para el páncreas, el hígado y la vesícula. Reduce el colesterol en sangre y contiene factores antienvejecimiento en forma de vitaminas A, D, E y K. Fortalece, tonifica y embellece la piel, regula el metabolismo endocrino y al estimular la asimilación del calcio y la mineralización, estimula el crecimiento.
    foto: Pórtico barroco, iglesia de la Encarnación, Bailén
  • Las aceitunas, no sólo dan frutos de diferentes colores, algunas producen muy poco aceite, pero de muy buena calidad, otras son mucho más resistentes y productivas pero no tienen un sabor tan refinado. La legislación de la CEE ha establecido cuatro calidades: Aceite de oliva virgen extra, aceite de oliva virgen, aceite de oliva y aceite de orujo de oliva. El catador lo sabe. Al aceite hay que consumirlo durante el primer año. Joven es cuando se ofrece intacto en sus propiedades. Hay que empezar a tratarlo como al buen vino. Un néctar que sólo puede producirse en zonas templadas y dentro de ellas, en las de clima mediterráneo. Un fruto que exige un esmeroso cuidado en todo el proceso, recogida, transporte y obtención para desarrollarse un buen aceite.


Jaén (provincia)

foto: Palacio de Vázquez de Molina, Úbeda Provincia española, ubicada en la comunidad autónoma de Andalucía. Limita al norte con la provincia de Ciudad Real, al este con las de Albacete y Granada, con la que vuelve a hacerlo al sur, y al oeste con Córdoba.
La orografía provincial se caracteriza por constituir la parte meridional de la submeseta Sur, accidentada en el norte por la porción oriental de sierra Morena, penillanura que no ha experimentado grandes deformaciones, con un paisaje oscuro, monótono y pizarroso, roto por pasos como Despeñaperros (comunicación natural entre la Meseta y Andalucía, enclave de gran valor estratégico y militar); al este por las sierras de Cazorla, Segura y del Pozo (Cabañas, 2.030 m), al sur por las de Jabalcur, Mágina (2.166 m) y Lucena, quedando el centro de la provincia a una altitud con un promedio de 550 m, con un paisaje de lomas. El clima es templado-cálido mediterráneo, matizado por la altitud, con inviernos fríos (temperatura mínima de -9 ºC) y cálidos veranos (temperatura máxima de 41 ºC). Las precipitaciones anuales tienen un promedio de 650 mm, con una temperatura anual de 15,5 ºC. La hidrografía provincial está marcada por la cuenca del Guadalquivir, que nace en la sierra de Cazorla y atraviesa la provincia de este a oeste, con afluentes como Guadalén, Guadalmena, Guadil, Escobar, Jándula, Yeguas, Guadiana Menor y Guadalbullón; en ellos se ha construido una tupida red de embalses, punto de partida del denominado 'Plan Jaén', como el de Tranco de Beas, Valdearazo, Jándula, Encinarejo y Guadalén Bajo. foto: Portada gótica, iglesia de San Pablo, Úbeda. Junto a las tierras yermas de sierra Morena, en la provincia se ha desarrollado un paisaje de cereales, viñedos y, sobre todo, de olivares (hoy en retroceso por la emigración y la política agrícola de la Unión Europea); las áreas forestales -pinos, castaños y encinas- han quedado reducidas a las sierras de Segura, Cazorla y del Pozo. La densidad de población de la provincia es de 49 hab/km2, consecuencia de la emigración generada en la década de 1960. La economía se ha basado tradicionalmente en la agricultura (cereales, vino, legumbres, hortalizas y aceite, producto del que Jaén es el primer productor mundial), ganadería (vacuno, lanar, cabrío y de cerda) y la minería, actualmente en declive, ha sido muy importante en La Sierra: plomo (Linares-La Carolina), uranio (Andújar), sal común, hierro, desarrollándose en los últimos años algo la industria y el comercio. foto: Reloj lunar, ayuntamiento, Alcalá la Real. Sus comarcas son: la Sierra, con un paisaje desértico y desolado, y una población que se concentra en algunos núcleos como La Carolina -magnífico ejemplo de pueblo de nuevo trazado, mandado construir por Carlos III-, Linares, Andújar, Baños de la Encina y Vilches, centros mineros del plomo y del estaño; el Alto Guadalquivir, comarca limitada por las sierras de Cazorla, Segura y la Sagra, en la que los materiales calizos se alzan sobre uno de los nudos hidrográficos más importantes de la península Ibérica, área de gran valor botánico y cinegético; la población vive concentrada en núcleos como Cazorla, Villanueva del Arzobispo, Beas de Segura, La Iruela, Santiago de la Espada y Siles; la comarca de las Lomas, en la que destacan en particular las de Chiclana y Úbeda; esta última se configura sobre un paisaje de cerros cubiertos por olivares, en los que se asientan las renacentistas Úbeda -con su plaza de Santa María en la que se alza la iglesia del Salvador- y Baeza -que en tiempos fue pequeña urbe episcopal y universitaria-, dadas a conocer en los versos de San Juan de la Cruz y los poemas de Antonio Machado; y La Campiña, feudo del cultivo olivarero, sobre sus campos se intuye la huella musulmana y de la militar Orden de Calatrava; sus localidades más importantes son Arjona, Porcuna, Martos. En el paso de Despeñaperros y su área colindante han tenido lugar importantes batallas a lo largo de la historia, como las de Bécula (208 a.C.), Navas de Tolosa (1212) y Bailén (1808).

foto: Iglesia del Salvador, s.XVI, Úbeda.

Historia

Su historia se manifiestaentre las ruinas púnicas y romanas de Cástulo, cerca de Linares. La civilización islámica se muestra patente en el trazado de muchas poblaciones y en castillos, como el antiquísimo de Baños de la Encina, fundado por Alhakén II en el año 967. No olvidemos que Jáen fue frontera bélica con el Islam desde mediados del s.XIII hasta el s.XV. En 711 fue ocupada por los musulmanes (Daquen) y alcanzó su mayor apogeo en época del califa Al-Hakam II (961-976), cuando se levantaron en ella una serie de fortificaciones, mezquitas y palacios. Formó parte del reino taifa de Sevilla (1031), se independizó (reino Taifa de Jaén, 1148-1168) para entrar a formar parte, finalmente, del reino nazarí de Granada. Pero en 1246 fue cedida a Fernando III, convirtiéndose en punto estratégico para la ofensiva cristiana. Después de una etapa de prosperidad con el desarrollo de la industria sedera (s.XVI), en el s. XVII se inició una larga fase de decadencia, debida a una serie de contratiempos: peste de 1649; ocupaciones militares durante la guerra de la Independencia (1808, 1810), el Trienio Liberal (1820, 1823) y la guerra carlista (1836); epidemia de cólera de 1859. Todo ello fue un lastre para el desarrollo industrial moderno de la ciudad, inferior al de otros núcleos provinciales, de gran riqueza minera, como Linares y La Carolina.

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