Hay quien se llena de orgullo para decir: ¡puedo!, ¡pude! o ¡podría!;
pero ¿De qué sirve, en realidad, poder hacer algo que no hacemos?.
El poder o el conocimiento, sin voluntad de trabajo,
son elementos estériles; árboles que nunca darán fruto.
-"Réflex y Onando"-
jldasilva@arrakis.es

Alí Primera

Este es mi pequeño homenaje al cantor venezolano (fallecido en la carretera el 16 de Febrero de 1985). Yo más que oir y cantar sus canciones, las leí y recité. En mi apreciación personal, discútalo quien quiera hacerlo, más que un cantor fue un poeta aunque su obra no forme parte de los listados bibliográficos de ninguna editorial. (1997)


Cuando esta página apareció en internet, Alí Primera estaba muerto y enterrado muy, muy hondo. Tan hondo que poco se hablaba del cantor y, su familia (entiéndase: esposa e hijos), no tenían fácil la supervivencia - de esto, recién me entero a través de un programa de televisión en el que entrevistan a su viuda Sol Musset. En aquel entonces, quería yo -que estaba en España y sabemos que la lejanía amplifica las nostálgias- hacer algo más grande y más notorio que esto que terminé haciendo y, para ello, me di a la tarea de buscar otras páginas que tuvieran información sobre el cantor. Eran los comienzos de la internet en Venezuela y apenas un par de empresas prestaban el servicio de conexión; sin embargo, ya algunas publicaciones periódicas y revistas asomaban su presencia en la red. Alí no tenía presencia en la red. Después de mucho buscar, pude encontrar una página en geocities, llamada "capitolhill", en la que aparecía una muy breve biografía, Algunos títulos de sus canciones y una que otra letra. Se trataba de una página hecha por chilenos con los que jamás pude contactar porque no respondieron ni uno solo de mis mensajes.

Después de que Hugo Chávez Frías llegó a la presindencia de Venezuela y expresó de infinidad de maneras su aprecio por él, Alí Primera volvió a la vida en las calles: hoy no decimos que está enterrado sino que "fue sembrado" y está más vivo que nunca -más aún que cuando estaba vivo- en el sentir del pueblo y en las vibraciones del aire cada vez que suena su música.

¡Alí Primera vive! ¡Que viva Alí Primera! Pero no es precisamente en el corazón de tanta y tanta gente que hoy corea sus canciones porque creen que de esa manera adulan al presidente Hugo Chávez, en donde vive Alí Primera. Alí Primera vive donde siempre vivió: en el corazón de quien nunca dejó de tararear sus canciones mientras subía los escalones que separan su casa de la superficie plana de la ciudad; y en el de todos aquellos que, de una u otra manera, tienen retrato en sus letras. Alí estuvo siempre vivo en la misma gente a la que siempre cantó.

Caracas, 16 de febrero de 2009, a 24 años de su desaparición física.

Recordando a Alí Primera
por José L. Dasilva

(1997)

Donde quiera que te encuentres, te saludo, Alí Primera.
Hay quien dice que tu vida pasó sin pena ni gloria.
Hay quien dice que de ti nada contará la historia.
Hay quien dice que no fuiste más que un cantor de cartón
Hay... Hay...
¡Ay de aquel que menosprecie el poder de una canción!
¡Ay de aquel que no comprenda
que tras la calma de un pueblo
descansa oculto un ciclón!.
Polen es el pensamiento que en alas de la palabra
viaja a través del viento al encuentro de una flor...
Muchos pudieron decir lo mismo que tu dijiste...
¡muchos habrán podido!, pero fuiste tú quien se atrevió.

I

Alí Primera, poeta.
Soñador, ¿idealista?.
Romántico, costumbrista
Escritor de pluma inquieta.

Alí Primera, atrevido
intérprete de esperanzas.
Cantor de canciones mansas
en bravo pueblo nacido.

Por tierras de Venezuela
(aquel rico y fértil suelo
que para dar luz al cielo
sobre el mejor de sus lienzos
dibujara El Creador)
le hiciste guerra al silencio
cabalgando sobre el viento
con balas de pensamiento
en el fusil de tu voz.

II

La muerte callada acecha
a quien canta por la vida.
Y un día, ya enfurecida
para silenciar el grito
de tu cantar, peregrino,
te esperó en aquel camino
entre el asfalto escondida.

... y así te fuiste, poeta
en busca del infinito.
... y se quedó en el tintero
tu mejor composición
la que apenas germinaba
la que aún no habías escrito.

III

Pequeña gigante
que va siempre hacia delante
parasitando neuronas
sin hacer caso de idiomas
de razas o de fronteras
y que, oculta en la memoria
con invisible ropaje
a caballo del lenguaje
igual expresa quimeras
leyendas, sueños o historia.

Fruto de idea
gérmen de idea.

Portadora de simiente
deja oir un primer grito
verbalmente o por escrito
cuando alcanza su destino
después se abre camino
a la flor del inconsciente
y allí descansa, paciente.
Hace nido y luego calla.

Y para librar batalla
llegado el tiempo de estío
cual bomba de tiempo estalla
sagaz, hiriente, oportuna.
La palabra es mar bravío
aunque parezca laguna.

La muerte podrá callar
lo que no ha dicho la vida
mas la idea ya esparcida
puede, sin miedo, volar.
¿Acaso puede la muerte
también al viento frenar?

IV

Tú te fuiste. Allí quedaron
el muchachito desnudo
y las casas de cartón.

Y el obrero cerro abajo
arrastrando su miseria
por entre la periferia
escalón por escalón.

Y el aragüaney florido.
Y el apamate vestido
de muerte y resurrección.

Y el que hablando nada dice
-y con su obrar se desdice-.
Y el político que engaña.

Y alguna que otra piraña
blandiendo sus dientes de oro
por tierras americanas.

Y Venezuela: tesoro
que -para propios orgullo
y para ajenos tristeza-
dejó Dios en la cabeza
de la America del Sur.

Tú te fuiste, allí quedaron
el dólar imperialista
el yanqui siempre arrivista
y el bolívar dictador.
No el Bolívar a caballo:
No el Bolívar Don Simón.
No el que tuvo para América
un sueño de paz y unión
sino aquel otro, acuñado
-que lleva nombre en su honor-
hecho con sudor de cerro
y ambición de explotador.

V

De tu trova, engalanada
con flores de corazón
saltó la preocupación
un día, por la tonada:

"¿Qué sería de la tonada
                            -dijiste-
si no existiera Simón?"

pero nunca preguntaste
¡nunca nadie preguntó!
quién cantaría a tu gente
quién cantaría a tu pueblo
si levantaras el vuelo
si tú te fueras, cantor.

Alí Primera, poeta
Alí Primera, ¡pintor!

El pincel de tu garganta
con acuarela de letras
sobre una tela de viento
dió color al sentimiento.
Tu sentir fue la paleta
y tu voz fue el bastidor.

Alí Primera, poeta
Alí Primera, cantor

VI

Te fuiste, amigo Primera
por la misma carretera
que ya en su tiempo siguiera
algún otro a quien cantaste
con tu voz clara y serena
y con tu marcha dejaste
junto al recuerdo la pena
de un vacío que no llena
ni llenará otro cantor
¿No fuiste acaso el primero?
¿No fuiste acaso el mejor?

VII

Allí quedó el bravo pueblo
tu fuente de inspiración
la tierra que tanto amaste
la gente a la que entregaste
tu sentir hecho canción.

Allí quedó el galerón
el polo, la malagueña
y alguna nota risueña
caminando hacia el Tocuyo
para llevar, con orgullo,
siguiendo la tradición,
homenaje a San Antonio
a ritmo de tamunangue
en tiempo de procesión

... y los muchachos, nacidos
con tu sol a medio cielo,
como turpiales al vuelo
bajo tu misma bandera

... y aquel tambor de madera
que ya suena junto al río

y, aunque parezca vacío,
lleno de tinta el tintero
sobre una mesa quedó
porque alzó vuelo el jilguero
y la pluma enmudeció.

Donde quiera que te encuentres
yo te recuerdo, poeta
yo te saludo, cantor.

José L. Dasilva

 



"Yo amarré los recuerdos al árbol de la noche, y fui en busca del sol, y todavía me acuerdo de la primera vez que hice el amor; me acuerdo de mi gente gastando madrugadas por una lata de agua. Me acuerdo cuando llegué tercero en una carrera de bicicletas, y me dejaron fuera de la lista de los premios, por culpa de un gallito pintado en mi franela. Me acuerdo de mi primer par de zapatos, ganado en un concurso de poemas. Me acuerdo de mi cajón de limpia botas. 'Hoy no fío, mañana sí' pintado en mala letra. Lo conserva una familia amiga de Las Piedras. Me acuerdo del obrero que me dijo 'no vendas tu canto, que si lo vendes me vendes, que si lo vendes, te vendes'. Y cómo no acordarme compañeros... si me da por cantar cada vez que me acuerdo"...

Alí Primera


La piel de mi niña

La piel de mi niña huele a caramelo
y al mango dulcito que se da mi pueblo.

La piel de mi niña es mi propia piel
sólo que en la mía hay sudores viejos
mi piel chamuscada, ardida en deseos
y la piel de mi niña huele a caramelo.

Si hay que hacer la guerra la guerra se hará
para ver los niños felices jugar
y a la gente vieja hablar de la paz
que después la guerra estará de más.

La piel de mi niña es piel de mi pueblo
es mi propia piel y del pueblo vengo
con sus niños viejos, sus niños obreros
sin un solo mango, sin un caramelo.

Alí Primera


Cuando llueve llora el sol

Ayer me encontré
con la sonrisa de un pequeño.
Le pregunté
¿Cuál es la causa de la lluvia?
Y el mocoso contestó
que cuando lo tapa una nube
se pone a llorar el sol...

Yo iba caminando a solas
conversando con mi sombra.

Vacías están mis manos.

Estas son las mismas manos
que en aquella despedida
conversaron con tus manos
abrigando algún regreso.

Yo cada día te canto
y despeino tus cabellos.

No es mi culpa la distancia
y que pienses que es la brisa
quien ha besado tus sueños.

Hoy hace un año
de no vernos,
de no hablarnos
y sin embargo te quiero
y sigo pensando en sueños
que aún me sigues queriendo
que no hay distancia ni tiempo
cuando el amor es sincero

Yo te dejé mi guitarra
y me traje tu sonrisa
para aliviarme este frío
del tiempo que nos separa.

Me sigue cantando el alma
porque se quedó en mis ojos
tu figurita morena
y navegando en mis labios
el sabor de esa tu boca
que no lo borra otra boca
que no lo borran mil bocas.

No me digas que estoy loco
si mis labios entreabiertos
siguen nombrando tu nombre
si tengo pequeño el pecho
de tanto amor que te tengo.

Yo aún te sigo queriendo
aunque llore con el sol
si en tu ausencia está lloviendo.

Ayer soñé en el regreso.
Es más corta la distancia.
Yo ya te veo descalza
caminando hasta la cama
y te hago un vestido de besos.

Vida mía
¡cuánto te sigo queriendo!
que no hay distancia ni tiempo
cuando el amor es sincero.

Vestida vas con la brisa
que llega de la sabana
eres mujer de mi tierra
y mi canción clandestina.
Madera de mi guitarra
que sin tu voz se me calla.

Agua fresca de tinaja
tus labios siempre me dieron
y cuando tenía sed
te besaba desde lejos
que no hay distancia ni tiempo
cuando el amor es sincero.

Alí Primera


Con el sol a medio cielo

Con el sol a medio cielo
me di cuenta que la vida
le daba la bienvenida
y un abrazo al compromiso

Con el sol a medio cielo
y teniendo el cuerpo preso
sentí cabalgar el canto
profundo en el sentimiento.

Y he seguido en la pelea
aligerado de peso
siempre volará la idea
aunque se pudran mis huesos

Y por eso canto, hermano.
y canto por eso.

Se dan cuenta que un velero
es un punto en el azul
pero es un velero.?
Mientras no se vaya a pique
él siempre será visible
en el mar inmenso.

Velero será siempre el hombre.
El mar es la vida intensa
y el hombre navegando en ella
naufraga y se pierde si no tiene impulso.

Con el sol a medio cielo
me nacieron seis muchachos
que se hicieron compañeros
militantes de mi canto

Y por ellos canto, hermano
y canto por ellos.

Alí Primera


Los que mueren por la vida
no pueden llamarse muertos

y a partir de este momento
es prohibido llorarlos.
Que se callen los redobles
en todos los campanarios.
¡Vamos, cumpa! ¡carajo!
que para amanecer no hacen falta gallinas
sino cantar de gallo.

Ellos nos serán bandera
para abrazarnos con ella
y el que no la pueda alzar
que abandone la pelea.
No es tiempo de recular
ni de vivir de leyendas.

Canta, canta compañero
que tu voz sea disparo
que con las manos del pueblo
no habrá canto desarmado.
Canta, canta compañero.
Canta, canta compañero.

Canta, canta compañero
que no calle tu canción.
Si te falta bastimento
tienes ese corazón:
que tiene latir de bongó
color de vino ancestral
viene tu cuenca de lucha
jineteando un viento austral

Canta, canta compañero.
Canta, canta compañero.

Los que mueren por la vida
no pueden llamarse muertos

Canta, canta compañero.
Canta, canta compañero.

Alí Primera


fragmento de Casas de Cartón

Que triste suena la lluvia
en los techos de cartón.
Que triste vive mi gente
en las casas de cartón

Viene bajando el obrero
casi arrastrando sus pasos
por el peso del sufrir.
Mira que mucho ha sufrido!
Mira que pesa el sufrir!

Arriba deja a la mujer, preñada.
Abajo está la ciudad
y se pierde en su maraña.
Hoy es lo mismo que ayer
en su mundo sin mañana

Alí Primera


Quisiera besar tu cuerpo

Quisiera besar tu cuerpo
y estar cerca del riachuelo
y calmar en tu agua fresca
mi locura de sediento.

Porque anduve mil caminos
siempre en busca del amor
como las aves que vuelan al sur
y siempre con alma de un sembrador.

Pero te encontré una noche
entre cantos y luceros
y me sentí marinero
cantando en un viejo puerto
una canción por la novia
que se me clavó en los huesos
y quise besar tu cuerpo
y estar cerca del riachuelo.

Y quise darte la flor
que dentro del pecho llevo
pero al mirarme en tus manos
tan vacías de mis sueños
me dí cuenta que tu risa
tenía alas de otro tiempo
y sentí miedo.

A las uvas de tus labios
quise morder con un beso
para calmarme la sed
de tanto andar en desierto
y quise besar tus ojos
para adueñarme del cielo.

Así como el pichón olvida el nido
para ensayar su primer vuelo
así quiero olvidarme de mi angustia
y decir: ¡quiero!

Aunque la sangre se me vuelva loca
y quiera salirse de mis venas
aunque después muera de pena
yo quiero besar tu cuerpo
y estar cerca del riachuelo.

Quisiera besar tu cuerpo
y estar cerca del riachuelo.

Alí Primera



RUPERTO

Ruperto vivía en su campo
su mujer y tres muchachos
la hierba su medicina
y el brujo Antonio su médico

Y un día miró a Caracas
en la pulpería del pueblo
en un almanaque de esos
de la Creole Petroleum Corporation

Quiso venir a Caracas
vino a Caracas Ruperto
lo ayudó el capitalismo
lo ayudó a construir su rancho
con latas vacías de Pepsi-Cola
con latas vacías de Mobil Esso
y le puso como techo
un afiche de la Ford Company
"Es fácil tener un Mustang"

Se le enfermó su muchacho
el más pequeño de ellos
y el más grande de sus sueños

bajó a la ciudad Ruperto
a buscarle algún remedio
y se le murió en la cola
se le murieron sus sueños

No tenía pa' enterrarlo
el desempleado Ruperto
y buscó robar Ruperto
pa' llevarlo al cementerio

apresaron a Ruperto
la policía siempre es eficiente
cuando se trata de los pobres

Vinieron los curiosos
y gritó uno de ellos
"policía deje ese hombre"
¿no lo ves que está llorando?
¿no lo ves que quiere irse
con su muchachito muerto?
¿no lo ves que quiere irse
corriendo tras de sus sueños?

Hace tiempo no lo veo
pero mi pana me dijo
que lo vió buscando tablas
no pa' enterrar a un pequeño
sino pa' enterrar un viejo

pa' enterrar al capitalismo
el causante de los males
que está sufriendo mi pueblo
pa' llevarlo al cementerio
que construyen los obreros.

Alí Primera


Alfredo Arvelo Larriva Andrés Eloy Blanco Cruz Salmerón Acosta

E-mail: jldasilva@arrakis.es Regresar al índice de PoeSite

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