AMOR A LA DISTANCIA
Brilla sobre el velador la luz tenue y constante de la espera
allí aguarda sobre una mesa de madera aquel teléfono que tu
voz alberga
¿Es acaso mi imaginación el creer que estoy contigo?
o es tal vez la desesperación de no tenerte aquí conmigo
Son estados de conciencia de una infeliz mujer que aunque alegría
su estado aparenta su alma muere por volverlo a ver siente que ha
vivido veinticinco eras y solo sopla veinticinco velas
Su amado la perturba sin darse cuenta cada vez que se deja oír
ella lo secunda porque necesita un amor que, aunque a distancia, la haga
vivir
Esa voz que la embriaga de alegría es la chispa que la motiva
y la lleva lejos esa espera que caduca cada día es la
penitencia de pecados viejos
¡Quiera Dios!, -dice ella- en su infinita gloria acabar con esta
triste bruma mas yo acepto la condena obligatoria de un romance
distante, que es mi fortuna
Si es la voluntad del que nos manda No soy más que una sierva
obediente Pero imploro de rodillas e inclinada Que este cáliz
no sea tan doliente
Es el tiempo que es tan inclemente El que apaga mi esperanza en
ocasiones No obstante tu voz aún me hace valiente Cuando la
gracia de Dios las torna en oraciones
Mas el velo impenetrable de mis lágrimas Lloran por tu
ausencia y lejanía Y si pudiera decirte algo de mis congojas
Esto te diría:
Lloran por dentro mío mi alma y mi alegría Y sin
embargo sonríe un labio Mientras que el otro se enfría
Cada noche yo te espero Bajo el terrible frío Nunca
duermo sin haberte oído antes, pero Cuando el destino se opone, te
escribo
Tengo mis líneas guardadas en un cajón, Pues mi corazón
no te ha olvidado Muchas cartas de amor y de ilusión Que
guardan entre versos mi pasado
Mas prefiero el placer de tu voz en mis oídos para llenarme de
ti, amor mío que quietud y calma inventados detrás de
las líneas de un papel vacío
Ya no soy la mujer fuerte de aquellos tiempos idos Estoy más débil
e indefensa, mas cercana de la muerte Lo peor es que te pierdo como agua
entre mis dedos Y no se como cuidarte, y no se como retenerte
La vida se me va como un lamento mis pesares han cavado muy hondo mi
corazón de cristal pero antes de entregarme a mi tormento
quiero decirte que te amé y te fui leal
Esto es todo cuanto debo decir El resto a Dios se lo entrego
Ahora necesito vivir Olvidarte será mi sosiego.
AL AMANTE (carta de una mujer enamorada)
Pedirme que te olvide es como tratar de olvidar al sol
Pedirme que te olvide es como tratar de olvidar el aire es como
tratar de olvidar que estoy viva
Pedirme que te olvide no solo detendría mi corazón
acabaría conmigo. se apagaría la ternura de la mirada
que tu lograste
Pedirme que te olvide convertiría en un despojo, aquella
ilusión que tu forjaste
Fueron tantas madrugadas que te vi partir fueron tantas veces
las que palpitaron tu corazón sobre el mío fueron muchas
veces las que sentí tu fuerza y tu dolor que pareciese ayer
cuando te vi por vez primera cuando toque tu cabello cuando sentí
tus manos cuando respiraste en mi rostro
Pedirme que te olvide me transporta a la tristeza llorar por dentro
con un dolor tan grande como la penumbra que hay en mi mirada
Pensar que ya no estas imaginar que ya no volverás no
sentir nunca más tu calor en mi lecho ni tu aliento en mi
garganta no verte de cerca no poder tocarte más
Pedirme que te olvide es lo mas sensato que has hecho en muchos años
aunque para mi es demasiado tarde vivo a través de ti respiro,
lloro, gimo, grito, río, siento, vivo y muero a través de ti
Pedirme que te olvide es comenzar a pensar en ti. Empieza a
vivir amor mío mira de frente lleva a tus hijos con orgullo
y a tu esposa del brazo sonríe con alegría y tranquilidad
no quiero verte más oculto y temeroso triste o meditabundo
quiero verte con la frente limpia y en alto
Al pedirme que te olvide yo te pido perdón por el dolor y
la culpa que plasmé en ti Yo te digo hasta siempre Y adiós.
EL SENDERO DE LA VIDA
Me encerré en la celda humana para ver a través del
cristal del inconsciente sumergí mi mirada amilanada y encontré,
no más que la nada.
Quise entrever entre las sombras de un pasado silencioso, olvidado
traté de escudriñar, arañando mis heridas mas no pude
hallar más, que aquellas ya curtidas.
El tiempo inexorable avanza hacia aquello que llamamos madurez
el pasado, hundido está y bajo tierra el futuro... es presente que
camina.
Mi padre me enseñó a no rendirme años después,
lo comprendí -un hijo nunca olvida- fui valiente, tal vez,
persistente y nunca, pero nunca, me rendí.
La vida es un barco cargado de gente en cada puerto, embarca alguien
diferente en cada ocaso, se nos van los ya conocidos; es el mar
cargado de peces esperando su aprisión.
Sólo los fuertes de corazón y espíritu tras
tocar la serenidad de su comportamiento conjugan mente y cuerpo y alzándolos
en su espiritualidad se vuelven íntegros, y así, perduran por
siempre.
AL PADRE ... AL AMIGO
Hombre colmado de virtudes y belleza interior sin igual. Hombre
azotado por la vida de un aguante sobrenatural.
Hombre dedicado y fortalecido entregado a su trabajo está.
Hombre abrumado de bemoles y no obstante, alegrías da.
Es mi padre, es mi amigo.
Su consejo es mi guía mi paz y tranquilidad su palabra
tiene resonancia en mi alma y en mi actuar.
Su amor es de aquellos que se entregan con lealtad su pasión
no tiene precio no tiene comienzo, ni final.
Siempre presto, siempre guía es sin duda su actitud nunca
frágil, nunca inerte,
Es mi padre, es mi amigo.
¿Quién pudiese ver entre su ceño, la riqueza de su
vasta experiencia? solo un sabio podría darse cuenta, de tan
grande inteligencia.
Un poeta que no encuentra las palabras, un espacio insuficiente,
un papel que no está hecho de azucenas, una tinta que no huele a
Chanti.
Es el padre el que antecede a una prole semejante, es a él
a quien se sigue, es con él que se comparte
Es mi padre, es mi amigo.
Tu voz retumba en mi garganta como estruendo, como eco, tu enseñanza
habita en mi como trono, como reino mas tu ejemplo es mi sangre,
es el aire que respiro, es la vida, es la cima, es el todo.
Gracias Padre, Gracias Amigo.
UNA CUARTA DIMENSION
Existe, entre el día y la noche una dimensión
inexplorada y no conocida ¿quién podría destruir ese
broche para empaparse el alma de algarabía?
Solo bajo su luz tenue y serena el débil humanoide, encausar
podría tanta alegría, frágil y tersa igual que la
piel de tus mejillas.
Nunca nadie inspiró mi pluma tan sutilmente como tu sonrisa
Nunca estuvo mas cercano el crepúsculo que al volver mi rostro y
apreciarte altiva.
Una vuelta, andaba por el pueblo por donde dicen te vieron muy
esquiva mas la noche presurosa asomó dejando tu recuerdo
mientras me iba.
Es preciso verte a los ojos Para hacer de esta una poesía
tu banal recuerdo se vuelve una lisonja mas tus cabellos son el bosque que
me da la vida.
No es la idea de verte desnuda la que me trastorna hasta la locura
es tu seno que albergar podría a un poeta que te adora hasta la
idolatría.
Es el ansia de un romántico el descanso del lamento mudo y
secreto que solo se convierte en risa al combinar tu alma con el alma
mía.
El lucero de la mañana destella en lo alto y en sutil encanto
se le admira mas lo afable de tu canto lo opaca tanto que hasta un
sordo en él se inspira.
Son interminables las palabras que definen tu figura y tu rostro de
percal mas no encuentro una sola que pueda pronunciar para detallar tu
sonrisa angelical.
Cada línea que te escribo lleva tu nombre a cuestas porque al
tenerte como musa la inspiración de mi cerebro se conjuga con el
viento y hacen volar mariposas que se vuelven...poesía.
SI AQUEL SAUSE HABLARA
Allá en la distancia de mis recuerdos posan vagamente los de
un sauce abrigador descansan sobre él leyendas y mitos mas para
mi es tan sólo un sauce conmovedor
Recuerdo su imponente y brioso lino Como un gran padre que nos cuida
desde sus cimientos, cauteloso y fino siempre a la espera, jamás dio
una despedida
Es el sauce de aquellos floridos años Cuando jugaba por las
sendas del candor Sendas que quedaron cuando se fueron los niños
Con el sauce y sin candor
Este sauce es tan antiguo y perdurable como las estrellas en el cielo
y es la silla de mi abuela inseparable porque en su tronco lleva su
desconsuelo
Yace en él sentada la madre de mi madre ¡que cuadro
aquel! amor, bondad y costumbre. descansan en el sillón que
forjaron en él
Su rostro entristecido de dolor y angustia es tal vez reflejo de
penumbras fatigantes que labran el alma victimas de una soledad mustia
por las sendas vacías que dejaron amores gigantes
Aquella madre que abrió los ojos al caer las hojas Tenia el
alma vacía de desconsuelo ¡hijas! Gritó ¡son mis
hijas! Y juntando sus dos manitas dio gracias al cielo
Aquel brillo de su rostro lleno de emoción y el candor de sus
pupilas fueron letras que grabó con fuego en el corazón
de sus dos queridas hijas.
Por un momento pues las tres mujeres Se quedaron suspendidas en el
tiempo Madre, hija, hija, madre Sobre las sendas vacías que
dejaron los niños hace tiempo.
Se observaron una a otra, una vez y otra vez y en una fracción
de tiempo se regocijaron de aquel momento de esbeltez que juntas las
tres en su corazón dibujaron
EL PECADO ORIGINAL
Es acaso preciso el arrancar con saña, con maldad o necesidad
El fruto no formado e incapaz de preguntar el por qué tanta
crueldad?
Es acaso preciso e imperioso desprender de tu vientre Aquel
trozo indefenso de vida que un día te mirará de frente?
Es acaso preciso el venderse a lo más negro, a lo más
ruin o a lo más inmundo Como hienas hambrientas de sangre y muerte
que devoran a sus hijos con silencio mudo?
Es acaso preciso el despertar las ganas de matar a un indefenso
Como asesinos a sueldo capaces de inventar Un pecado absorto y denso?
Es acaso preciso el perturbar de su sueño al que no mira
como avispas merodeantes que al zumbar a coro atacan llenas de ira?
Es acaso preciso el quitar la vida a los niños indefensos que
no lloran todavía por ser presos obligados, por ser agua represada
y encerrada en una urna tibia?
Acaso somos dioses soberanos de los cuerpos que tenemos como
dueños monarcales de los feudos terrenales que heredamos?
Acaso somos juez y parte del pecado profanado que excusado por
amarte juntos hemos formado?
Acaso somos almas perdonadas por creer que fue el destino y no
lujuria lo que tu y yo entre carcajadas cada noche atábamos con
furia?
Acaso somos dos demonios tibetanos que se prenden como hiedra a su
razón que se culpan uno al otro y se ufanan de su triste
decisión?
Acaso no somos lívido deseo por la carne, por el sexo, y es
por eso que culpamos lo que hacemos, lo que hicimos con un beso?
Acaso no somos seres que lloramos por la muerte que enfrentamos
sin brindar opción alguna al bebe que ambos creamos?
Ya nuestra alma está perdida Por el cruel asesinato Que
un día abrió la herida Y arrancó aquel nonato
Somos dos seres inmundos Que extasiados de pasión Al
querer ser solo dos Al tercero pues cegamos con sutil indignación
Y es por eso es que abatidos por el miedo a abrir la herida
lloramos hacia dentro, callamos los pecados, vendimos nuestras almas y
seguimos nuestra vida.
Y es por esos apetitos que a pagado con su vida lo que hicieron
dos malditos por una pasión perdida
Es mentira lo que digo? yo me lavo aquí las manos alegrías
ya no tengo cual mendigo y Pilatos es testigo de mis delitos profanos
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