ALGUNA VEZ
Quién alguna vez, no se ha sentido
vulnerable reforzando las debilidades detrás de nuestro fuerte
pensamos que nada podía quitarnos la intimidad hasta alguna ocasión
en que quedamos desprotegidos. Sin advertirlo, una profunda sensación
que nos desviste, nos arrebata sorpresivamente aquello que nos protege
Quién alguna vez, no experimentó sus inseguridades
conociendo mas a sí mismo, las situaciones que conllevan, tejiendo
en nuestra mente lo que el corazón no se atreve con el juicio
desvalido para discernir entre la verdad y la ilusión en un terreno
irregular donde la debilidad se adueña de nosotros
Quién alguna vez, no ha vivido fuertes emociones situaciones
que sabíamos conocidas, pero que ahora nos derrotan esa condición
que se renueva dejando vacíos y baches llenando algunos viejos, con
ansiedades nuevas restando ladrillos en la pared en que confiamos nos
resguarde
Quién alguna vez, no se hizo preso de sus temores con culpas
cargadas pero ajenas a nosotros se adhieren a nuestro ser, adoptándonos
como su dueño luchando por aceptar que tenemos que vivir con ella,
sin merecer la pena que lleva a cuestas, y que nos pesa
Quién alguna vez, no quiso dejarlo todo y empezar de nuevo
una oportunidad para construir otro castillo menos vulnerable la medida
equilibrada de esa nuestra casa, en la que habitáramos, la cuota
justa de elementos que nos libre de pesares y fantasmas. Alguna vez lo he
pensado, el castillo de hoy es lo que cuenta el otro, sería una
foto de nuestro pasado.
El ABISMO
Allí,
en lo profundo, un abismo, un camino. Caída, Silencio, un vacío,
anudar las penas, un concierto de recuerdos fugaces, la estación del
olvido. Soledad que avanza acompañada en suspiros, lejano aquel
lugar donde laten los corazones, se oye un cantar, como un descuido, tus
palpitaciones. Cercana oscuridad y el hastío, cobardía de
aferrarse a las esperanzas, sintiendo la culpa de no poder detenerse, no
hay fronteras, sólo tus sentidos. Sentidos que se duermen, emociones que se
escapan, despojando lo vivido. Voces a lo lejos, aguardan, agitando tus
miedos, quizás el último recorrido. Se siente tranquilo,
distante, el deseo fuerte de entregarme a un encuentro, aquel fantasma,
de todas las respuestas, de todos los misterios. Aquel que invita a la caída
infinita, con el eco de un grito silencioso. Ese que pensamos puede
salvarnos y reconfortar lo que sentimos. Las paredes imponentes llenan de
temor tus decisiones, el encierro, tu testigo. El tiempo se detiene
clamando su existencia, tu tiempo corre y te desgarras, ese querer y no
poder con nada, solo, precipitarte al interior, lo desconocido. Un deseo,
encontrar allí un amigo, sin pensar que hace tiempo, has caído.
El abismo se torna frágil, cuando encuentras tus pesares, la
realidad te golpea, encuentras el coraje, conoces tu fantasma, iluminas su
imagen, desvistiendo su fachada, ya no es como pensabas. La caída
no es profunda, tu fantasma se ha marchado, la luz sigue allí,
pronta a tu mirada, enfrentas tus temores, quieres volver, el retorno
parece claro. El abismo se disipa, dejas atrás tus miedos,
recordando tu caída, sabiendo donde está, sus límites,
su eterno deseo de arrastrarte, mostrando tus defectos, salpicándote
de dudas, realzando debilidades. Cerrar la puerta de entrada, ese gran
misterio, vive en nosotros, uno debe decidir la manera.
LO MAS DIFICIL
Cada persona es un mundo, que juega su
propia vida, dejando historias, escribiendo leyendas. Como la propia,
que nos identifica, nos revela a lo largo de los años, lo que
hemos realizado y lo que somos. Nuestras huellas pueden ser carriles,
para nuestros hijos, para otras personas. Los carriles de fantasía
no abordados aún, las ilusiones inconclusas que aguardan ser
recorridas. Sufrimos, reímos, lloramos, todo en este tren de la
vida, Tenemos penas y heridas que no cierran. Desilusiones, grandes
logros, que recuerdan aquellos momentos de éxito, con
felicidad, con su plenitud. El dolor transitado en nuestro tren, con
el deseo de ser olvidado, es lo más difícil, el olvido, lo más
difícil. Podemos perdonar cualquier cosa, es lo más
simple, el olvido no lo es. El olvido se guarda en nuestra intimidad,
casi siempre nos dice que está allí, en los instantes
cruciales, acechando, remordiendo, rencor profundo, del cual no podemos
escapar. Desearía poder simplemente olvidar, liberar ese espacio,
Llenándolo con la inocencia de no haberlo vivido. Sé que es lo más
difícil. Olvidar para siempre esos malos ratos, sería casi un
logro, privándonos, de reconocer, en contraste, todo lo bueno
que tenemos. Debemos aprender a convivir con ese recuerdo, surgiendo
una y otra vez, a sabiendas que olvidar es difícil. No tratemos de
evadirlo, solo ocupemos su espacio, en nuestro último vagón,
aquel donde guardamos nuestro dolor. Sigamos remolcándolo por
nuestros carriles Viendo el paso de los años, como experiencia de
una huella más.
UN DIA EN LA LLUVIA
Pronta mi mirada en el cielo gris que
amenazaba, caminando por las calles del barrio de mi infancia. Los
colores ya distintos, marcaban los años pasados, aquella casa
vieja, doña vecina, ya no estaba, tampoco mis amigos, que
despegaron sus sonidos, con el timón de los años, fueron en
busca de sus alas.
Las esquinas inmóviles me mostraban los recuerdos, juegos,
risas, gritos con que encontraba mis mañanas. Las huellas de mi
bicicleta ya no estaban marcadas, el señor cemento las tenía
bien guardadas. Quedaba en el aire aquel grito, de un ángel, mi
madre, que me dice, vamos a casa.
Un día frío corría por mi cara, Inundando mis
ojos con lágrimas ya pasadas. Los aromas ya disueltos de todas mis
diabluras, resurgían en mi como cuentos de lectura. El
mercadito, el diario y los mandados, el pan fresco con mi padre, su razón,
mi cultura. Todo pasó de repente, con pasión y
desenfreno, parece estar ahí, esa novia de mis sueños,
con besos, arrumacos en las noches de terciopelo. Las salidas, secundaria,
fines de año, mis anhelos. Mis abuelos, que cansados soportaron mis
desvelos. Todo quedó atrás, como imaginario, pero certero
La llovizna comenzó, agitando, aquel mi pueblo, lavando las épocas,
con el rímel de su asiento. Crecí con aquella plaza, con sus
verdes, en su añejo. Ese banco sigue inmóvil resguardando mi
pasado, melodías viejas y sonidos adornados, el concierto de
sus árboles, en la sombra, mi sendero.
Todavía estoy sentado, esperando aquel retorno, a mis días
cristalinos, mis amigos, mis caminos. Como un día más, con mi alma,
en la lluvia, sigo soñando mis raíces, deteniendo el tiempo,
lo aprendido. Como un día más en la lluvia, escucho aquel
susurro, que llora, lo vivido.
MI SOMBRA
Errante en las sombras va mi silueta, Oscura,
calmada, segura. En un atardecer que comienza, mi sombra late, en el
suelo, acortando su camino, buscando un destino, saliendo a su paso.
Ese, mi destino, en el que no creo, la identidad del final ya previsto.
Sigo mi sombra y me propongo un desvío, el más riesgoso,
seguir mi sombra, un desafío. Retando al destino, sorprendiendo su
juego, me ayuda el saber que en ella confío. Como réplica
se esmera, presurosa en que la siga, Siempre, delante de mí, mi
silencio lleva consigo. Incondicional se aventura, su andar, no se detiene,
me pregunto dónde irá tan firme, tan segura. Crece mi duda y
un temor de locura, siempre estuviste allí y ahora te persigo, ¿que
será de mí?, si continúo esta atadura. La noche cobra
su fuerza, sobria, solitaria, se confunde con mi sombra, esa guía,
su tersura. Te ruego, ¡ no dudes!, no me mires vacilante, mi
sombra se evapora, y con calma se atenúa. No te vayas todavía,
mi alma le murmura, la sombra no se mueve, y ha roto la atadura.
Amanece en mi, el deseo de encontrarte, preso soy de mi propio desafío,
mi guía ya no estaba, en la noche, se ha sumergido. Cautivo, en esta
extraña paradoja, me detengo, ¿Dónde voy?, ¿Dónde
estoy?, ¿Cómo terminará?, como sigo. Las contradicciones
estaban en mi, solamente, confiado de mi sombra, terminé en una
plaza. Bajo la luz de la luna una respuesta floreció. Si pude
burlar al destino, deshacerme de su carga, llegaré a lugares
impensados, sin esperar su decisión, tan solo la mía,
asumiendo los riesgos en el camino, seré el dueño de mis
noches, mis mañanas, mi corazón, con la ilusión de
despertar, sin preguntarme lo que hoy, el destino tiene para mí.
LA GUERRA Y LA MEMORIA
Un temblor estridente, la máquina profana
con fulguras de acero
retoña el firmamento
..........El rosal suelta sus espinos
..............como dagas de fuego
..............Encendido bálsamo en las retinas
En volcanes de flama, un suelo herido
Con cultivos de hierro
sufre el orbe sereno
..........La grava pare su fruto
..............como arqueando un castigo
..............Desnudando sus grietas, veneno incisivo
Legiones de sangre, la savia guardiana
derrotero desierto
en claro silencio
..........La luz de un jilguero, fundido a lo lejos
..............monumento ácido
..............sospecha una nube, resplandeciente sin vuelo
....Sed eterna
..........Inmortal
..........entraña tierra
..............sólo arena, sólo cal
....sola quedas, sola estás
..........un vestigio te acompaña
..............la memoria por a la paz.
UN AMIGO
Un amigo es un tesoro ,difícil de encontrar, con el cual
compartir nuestras cosas, los deseos más íntimos, los actos
mas sentidos. Es difícil cuando no podemos reconciliarnos, ni
entendernos, como somos y lo que sentimos. Cuanto más claros y
simples somos, más fácil tener un amigo, sin litigios, sin
enfrentamientos y rivalidades, un mismo idioma. Un amigo no puede entrar a
nuestra vida, sí cerramos las puertas. No puede dialogar y dar
consejos si no escuchamos, nos consuela, poco tiempo, y al minuto, lo
hemos olvidado. Una amistad se forja con la transparencia de compartir
nuestra vida, aún, en los sitios más recónditos y
mejor guardados secretamente. La amistad no muere por inconvenientes, esas
situaciones se aíslan, se toleran, se conversan, se sinceran, se
perdonan. Ser amigo, es ser uno mismo, ver reflejado nuestro pasar, en el
otro. Tomar su hombro para el descanso de los propios, llorar
nuestras lágrimas, en el descanso de otros ojos. Encontrar una
nueva amistad es toda una habilidad, que comparta nuestros momentos, como
propios, ría de alegría por nosotros y lloremos su
despedida, como la nuestra. Hoy en estos días se confunden muchas
cosas, hay conveniencias, falsedades ocultas vistiendo una mascara con cara
de "amistad". Acercamientos por una cuestión de comodidad,
para pasarla mejor, donde uno solo lleva la carga, y el otro, cuando puede
la evita. Es curioso notar estas cualidades entre personas que no
conocemos, pero se dificulta, cuando es nuestro entorno el involucrado.
Con el tiempo se aprende a reconocer a los amigos, y estos, a su vez que
reconozcan lo propio, con nosotros. Los momentos de dificultad marcan una
diferencia, y aquellos, nuestros amigos, aparecen sin que los llamen, y se
van si lo pedimos. Un amigo es difícil de encontrar, como dije al
principio, si lo hallamos, es muy difícil también que se
aleje.
EL JARDIN
Gusanillo!, gusanillo! que te meces, al compás del viento,
en los dedos verdes de ese vegetal añoso, no te caigas,....
retrocede. Es muy alto para ti sino conoces la caída. Aferrate
en tus pies, hasta que no sean necesarios Y te pongan alas, de la madre
naturaleza. Espera y aliméntate, en las manos que te sostienen,
sin digerir tu suelo, que por ahora te mantiene. No te aventures inseguro,
si quieres divertirte, te gustaría ese árbol, sus flores,
adornado, necesitarás ayuda, no brinques desenfrenado. No le
pidas a la avispa, es rencorosa y no le interesa, no le pidas a la abeja,
su trabajo es demasiado, tampoco a la luciérnaga, pequeña y
evidente, ni al intrépido colibrí, tu equilibrio es pobre.
Cuídate de esa grande de 8 patas, con ojos eficaces, no te fíes
de ella, te dormirá lentamente dando vueltas, serás cual
momia del jardín, sin importarle a nadie. El otoño esta
cerca, debes apresurarte, La hoja caerá junto contigo, iras a la
deriva con el viento que te arrulla. Busca algo firme, en los
tendones del jardín, que florecen todo el año. Viene un niño,
se acerca a ti, curiosas son sus manos, Interrogante su brillo,
te observa..., te mueves por su palma. No temas, ..........Detente,... muéstrale
tus colores ................quiere jugar, No temas, ..........también le faltan
alas, ..................no te dejará caer.
EL ESPEJO DE MIS SUEÑOS
Me vi viviendo cosas que nunca creí, mi cuerpo hablando,
sintiendo de manera exacta. En ese momento..., ..........¿Será
un sueño? ..........¿Otra realidad? ..........¿un
desenlace?, el futuro quizás..., no lo sé. En Ese momento...,
..........No es posible distinguir ..........la diferencia entre soñar
y pensar despierto. A menos que advierta la película
correr, la de mi propia vida, tu mente muestra otro mundo, no estas allí,
aunque hay decisiones, un llanto que te invade, con lágrimas que no
encuentras. Tu hija te habla y no entiendes, aunque siempre sabes lo que
dice, dibujos opacos, sin color, pero que matizan las figuras, sonidos
que vuelan, van y vienen, a veces tu música favorita. No hay
sombras, tampoco la mía. Noches con soles, mares que soplan,
frío y calor, la misma cosa. La calma sobreviene, a veces nunca
aparece. Te ves a ti mismo inmerso en otro ser, un espejo, te mira
con tu cara pero no estas allí, ¿qué busco?. ¡Ahora
Comprendo!... si, claro..., estoy soñando. Entras a una dimensión
dentro de los límites de tu cabeza, algo que sueñas sin
vivirlo, aunque lo respiras intensamente. Desafiante vas en la aventura
aunque no recuerdes el final. se repite mas de una vez, la misma historia,
al menos parece. Despertamos y quedamos amarrados a ese mundo,
buscando un final, le damos vueltas, alteramos las cosas. Hay preocupación
y duda por lo que sentimos o tal vez ocurra, o más aún, nos
parece familiar de haber estado allí. Ese espejo, que todo lo
contiene encierra un misterio, Ese, de vivir en dos mundos al cabo del día.
La contradicción de permanecer en él, estando ya en el otro,
el de todos los días, pero..., ¿cual de los dos?
EL VUELO
Eternidad inagotable, nunca termina de empezar, nunca comienza su
final.... Desde lo alto se ve..., nada y todo a la vez, ocupando el
mismo espacio...., desequilibrio natural, Lo relativo, lo pequeño
que el hombre se ve, En este..., mi universo celeste. Desde las nubes,
esperando, resistiendo, mi existencia en peligro. Puedes estar hoy,
dejarte mañana, arrojarte a lo profundo de lo que vendrá...,
si es que viene..., el desafío. Venir como un águila...
como soy..., volar en los acantilados de las esperanzas... viendo los
espíritus humanos resurgir de entre las nubes..., despertando el
anuncio que están allí, tras el brillar de las estrellas,
dejando caer sus anhelos en la lluvia..., para estrellarse en la cara de un
niño..., otra oportunidad, nueva esperanza...., de
transformarse en realidad. Aquí estoy... volando... Sigo aquí...,
llenando mi cuerpo con el aire. Aterrizando en la soledad..., de un
pico inalcanzable, ese que busca el hombre que desea y escala por parecerse
a mí... El hombre, que puede volar y no lo sabe, que salta en
sus propios pesares..., oscuros..., se atrapa y trunca sus propias alas
remontando el vuelo, con sus ánimas insatisfechas. Ciertamente estoy
solo..., tranquilo, vivo, Aquí, en mis atardeceres...
escuchando el viento...
Ventana Rota
Desperté con el peso de las telas
abrigado, vacío
Tras la ventana y su imperfección
sobre la pared de mi resguardo
la luz curiosa calcaba otro día.
Lentamente mis ojos respiraban el alba
arruinando aquel sueño
de tus manos entre las mías.
Maldigo el día
tal vez
por existirte irremediablemente
y el sonido de la calle me dice
que no eres tú, tampoco yo
como no lo es
la quietud del tiempo
El aire rompe la espesa habitación
llevando consigo el aroma
que bajo tu cojín dormitaba.
Nada queda de la noche
Paso a paso la ventana se abre
con el dolor colgante en sus cortinas
se abre y muero con el sol
el calor arde en mi herida
Se cierra una lágrima en mis ojos
cae despacio
sobre el rastro de las otras
lánguida se va mi vida
en la paciencia del no retorno.
Nada hay detrás del muro
Sólo luz y no me alcanza
Seguiré estando contigo
en los confines de mi cama
hasta que llegue ese día
la ventana rota
su vidrio pálido
estallando en cristales
que me separan de ti
Hoy no encuentro palabras
Hoy inmóvil el silencio
sin el chispeo de la tinta
la pluma aguarda al poeta y su glosario
sangre azul que vierte en verso
hiriendo la blanca badana y su resina
en marchas repentinas de su pulgar compañero
Hoy no hay brillo en las palabras
recluidas invitan al descanso
sin aliento que las sople murmurando
cual eco tibio de la escritura ondulante
solas en las calles planas de su repertorio
aguardan el terremoto de la estrofa en cautiverio
Hoy extraño las rimas consonantes
y asonante voy persiguiendo mi desvelo
carente de emociones que estimulen mis confines
extraviado en la inercia y sus bemoles
receloso de la péndola sin empeño en dominarla
que vacía y desierta me denuncia atormentada
Hoy se esfumó el verbo componer
Ahogando el conjugo de las esencias
hoy no existen vocablos ni léxicos ni facundias
que nazcan del ayer del hoy del parecer
mis manos infecundas despojadas de creación
no hay resquicios ni préstamos de imaginación
Hoy sólo hay nada sin nada que esperar
Mañana no habrá nada si el todo ha de llegar
Si todo no es mucho pero al menos un poco
La pluma y el azul anhelo iniciará su despertar
La espada del silencio
La voz se quiebra a gritos
con la espada del silencio
sal quemando los surcos
manantiales tristes desbordan
ahogando la noche.
La cuesta del dolor resbaladiza
golpea los huesos crujientes
huellas profundas sin aliento
que en la cima hallan descanso
donde comienza el recuerdo.
El logro por vencer a la derrota
advierte coraje en las memorias
resta filo en venideras batallas
y los años y años obligan a debatir
junto a ella, la misma
la espada del silencio.
Los ojos inundados
cual manantiales
vertiendo en la noche
nuestro ahogo.
Soy
Como en la tinta
volátil
se trazan las palabras
en mi ánimo
escapan
como la raíz de un árbol
bajo tierra
desaparecen
Como la fragancia
céfiro
que rauda inunda
se va
deja el ansia de apresarla
como un rayo de luz
en tu mano
desvanece
Como la calma
furiosa
en el silencio se seca
explota en gritos
sin sonido
como decadencia de un astro
sin extrañeza
desgarrando la noche
Soy así
La tinta pura
tiñendo las raíces del árbol
marginando la calma
en una hoja
aspirando cada palabra
en mi mano
dejando desplomar el astro
en una noche
cualquiera
Detrás de un café
Termina otro capítulo del sol
vertiginoso, sediento
la calma luego,
resume lo creado
con un repaso en las estrellas
Sentimos los sabores
Los gustos de la calle
salsa de la vida.
condimentos encadenados
se adhieren a la piel
en un cóctel cotidiano
surtido de contemplaciones
y una pizca
en cada capítulo
de "no tomemos parte".
El cocinero sugiere en su menú
esa "pizca" que menos embargue
Lentes oscuros si hay mendigos
moneda vieja si nos ve el payaso
sonrisa para el loco arguyendo simpatía
quizás, silencio si tocan a la puerta
o la frase "el dueño no está."
Ojos cariñosos
para el niño del semáforo
engañando al empacho de indiferencia.
Así llega el postre
dulce y amargo, ambas cosas
la vergüenza, vergüenza
que no podemos ocultar
aún, detrás de un café.
La huella y la Máquina
El sol borra su huella
para muchos, todo empieza
cicatrizan miradas
en la noche
Casi todas.
Un niño jala
la oportunidad
en una bolsa,
adentro la luz
La fiesta, La música, La gula.
La sombra esconde figuras,
viejo corvo
trapos de oscura calle
sin garganta, desgarros de tela
descubren su piel
escultura viva del desamparo
adentro el deseo,
reclinado, acolchado
sin milagros
como siempre
La glorieta.
El sol borra su huella
paraíso de muchos
casa grande
como el hambre
habitando
Sin ser visto.
La huella no hiere,
La huella no duele,
La huella no siente,
solo un testigo
de los que no viven
En ella.
Cuando el sol borra su huella
no hay gente que señale
Avergüence,
Discrimine
tomando prisioneros
al viejo
al niño
tras las rejas
De algunos ojos.
El sol borra su huella
Allí,
rodeándote
Cerca,
huellas mudas, profundas
Creciendo y muriendo
Durando,
Esperando,
la máquina de la equidad
A plena luz del día.
En Equilibrio
Desperté inquieto,
en tus Ojos cansados,
cual estrellas opacas
escondidas en un Lirio,
y descubrí ese temor insensato,
Envejecer junto contigo.
Desperté mansamente,
en tus labios,
cual candiles ahogados
tus pétalos de Lirio,
y advertí esa fragancia noble
Sólido amor, en equilibrio.
Memoria en papel
- Y pensar que caíste un día en el exilio
que cuando la tinta vertieron en las fauces de la savia
la Pluma se supo mareada, sin donde comenzar.
Danza, espera, sin punto final, esmerada corsaria.
- Y a pesar mucho del hombre que te quema
que te calla, te estruja y desierta
siempre esa mano, el corazón abre en tu mitad
Devela en la oscuridad, el sigiloso secreto que estaba.
- Y sin querer en la memoria te salvas inmarcesible
que en sus propias lenguas a muchos derrotas
mostrando hirviente en silencio gritado
La injusticia tirana, sus palabras rotas.
Felipe
¿Al-guU-n o-neE-da?
Al-guU-a mo-neE-d
Las sílabas acechan el andén,
escurren entre las farolas
y rebotan en barrigas ricachonas
atacando el ruido en la multitud.
Pegajosas y en tono saltarín,
van tras la oreja apropiada
gustosa del buen acertijo
que emana de esa boca sin dientes.
Las palabras, al fin se ordenan,
mi mano contornea monedas
dentro del bolsillo.
Felipe muere deprisa
su bastón de artista tiembla
dibujando el piso para no caer.
Felipe desea cariño más que monedas
dirige sus ojos al piso, igual que la gente
al verlo, al escucharlo y olerlo
disimulando la vergüenza
que arranca un pedazo de su corazón.
Felipe me conoce,
cuenta su historia
muda de un personaje a otro
tiene el talento de cumplir años
Tren por medio, sin envejecer
por la esperanza de regalos,
un cielo u otro infierno.
Me pregunto,
si donamos tantas cosas,
ayudamos en tantos sucesos infaustos
¿por qué en el Andén ..., en el Andén,
Felipe canta:
¿Al-guU-n o-neE-da?
Mirándote (cronología de un hombre anochecido)
Caí en el precipicio de tus ojos
y tus lágrimas descansaban
en serenos valles azulados.
Cuando el mar se agitaba
la sal prometía su espuma,
y el Iris formaba un arco,
un portal brillante de acuarelas
encendido de colores primarios
tan perfecto, que mi escape
fue imposible y seguirá siéndolo.
Mirándote.
Estalló mi pecho en tu presencia
cedí el corazón a una estrella,
que viajó tan lejos, tan distante,
donde el final del infinito comienza
y su pulso, incapaz de resistir
la cósmica aventura de enamorarse.
Mirándote.
Fallé al paso de la calle
errando de los pies a las pisadas
de los baches a la torpeza trastabillada
de un loco, de un ebrio
descarrilando la esquina.
Me miraste sorprendida
- y qué podía decir ...
era tarde ya,
la noche en mi asomaba
y tú apenas,
amaneciendo.
Muy Dentro
Es que soy un ser contraído
por fuerzas inmanejables
mi percepción se distrae,
el tiempo, corre desidioso
Aunque sin tormentos,
un engaño,
Evado sentidos que hacen daño,
uso sorpresas que descarrilan la realidad
Y la rutina muere al no viajar sola.
Puedo disfrutar momentos,
nunca a pleno, como un pastel enorme
Aunque de pocos ingredientes.
Continuar y escapar
es lo amargo de mi receta
y resta, sin duda, da negativo.
La música pesada se torna apacible
acallando el coro de voces
que se agita dentro, Muy dentro.
Simplemente
Si no pudiera disfrutar
concretar las cosas bellas,
o no tuviese razón de sonreír, de cantar
y conceder mi mano a otro.
Si no contara en la naturaleza
con la ley universal, su ejemplo
regalando savia sin tregua
hasta el centro, lo más hondo.
Si no viese en la crisálida, la mariposa
en la Rosa, el perfume
o de la primavera, el tibio Jazmín
sobre los Tilos, plácidos atardeceres
de las entrañas del Roble, el rey bosque
en la cuenca, la cristalina abundancia
por la nieve, el camino de la paz.
y en donde grita el sol
la vida, la tuya, la mía
Si no logrará escribir mi prosa
con el afán de transformar la piedra,
la grava herida, nuestra tierra
en un altar donde brille majestuosa,
simplemente
no valdría la pena.
El Punto es...
El punto es que estoy disconforme
la verja no cierra, como muchas cicatrices,
incluso se han esparcido en ranúnculos
arrasando el tierno trébol que mitigaba
mi mala fortuna.
Cruje el alma pisando las hojas,
el paso rompe un regalo en mi memoria
y un grillo brota de la tierra,
torturando mis noches.
Siquiera la soledad puede compartir
mi juego de Oráculo.
El jardín es una ruina,
debo cortar el césped
regarlo junto con las malezas y plagas
arrasarlas sería no dar cuenta de mi semblanza,
de fracasos, de intentos , de logros y sinsabores.
Los chirridos desvelan
La poca oscuridad noble librada a los pensamientos.
Es madrugada clara.
luz limpia que baña el traje de mi alma
reflotando la tonelada
que cargan mis barcazas,
dos dragas en un puerto
con pocas ilusiones amarradas.
El punto es
lo que es,
un punto se hace línea
luego curva y pronto grafismo de emociones
más otoñales que primaverales.
Disconforme o no,
es mi realidad
Es Otoño que no envejece
No se renueva y permanece.
Difícil de entender
El vientre y el tiempo
comparten un secreto
de observar la vida sin retenerla.
Me pregunto si la belleza,
Me pregunto si la Naturaleza,
su comprensión, da derecho
a manipularla para satisfacer
la que nunca será llenada,
bienvenida querida soberbia.
¿Será el sustento de nuestra vida
aquello que no se aferra
se conserva sólo en un instante
y así poder disfrutarlo
sin tenerlo todo?
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