OJOS FELINOS (1995)
Pensamiento obeso de lágrima huida de risa de miel y ojos
felinos, cántale una balada al viento color de espera y una
ventana de amanecer a los cabellos viejos.
Gruta al mar nocturno de Aquiles de una marioneta empapada de humor
escondido de torbellinos de angustias punzando un despertar, luna de
los lobos cuando tienen sueño.
Taza de olvido por placeres vencidos Recordando escrituras con tinta
del sol fresa encantada, hundida en los andes de los riscos mezquinos
de una decepción no quedes despierta si el lobo ahora duerme si
la luna de almíbar se va como siempre, volando tras la noche.
Foto de incertidumbre, de papeles viejos sobre la frente de
quejas acordonadas con plumas fuentes de tanto abolengo y migajas de pan.
Cuando una llama se enciende en la noche en la luna escondida de lobo
dormido un calor de frescos, de lienzos de piedra se cala escondiendo
una pluma de ganso. ... y escribe dormida la verdad en tijeras
cortando el desvelo.
DISTANCIA DE GOZO Y HUMO (1996). (A Sonia Arévalo)
La décima nota en este concierto de fin de siglo descompresa
ideas. Me vierte de tarde la lluvia, la huerta hundida en tu fugaz
figura.
Torpe estallido de párpados que se frotan visibles frunciendo
una espiga. Esa gastada fuerza de seguirte viviendo entre espejos de
noche y migajas de pan.
Acordono paciente la pobreza vertida, la llovizna de hoy, la de ayer,
la de mí. Descompongo en limo el agua dormida para colorearte
en sombra un vestido nuevo.
Me cuestas la noche. Me dueles el aura, le pintas deseos a una
distancia igual. Te fumas mi nombre. Lo humeas despacio, dentro de la
silente búsqueda en otra piel.
Supe la aurora, la aurana, la aún, la ausencia, la autarcía,
la audacia. Me adivino pensante, incoloro. Me asumo instrumento de
nota, de escribo, de sal; para aumentarte la sombra dentro de la mía.
¿Recuerdas, un día salimos a bordear la imaginación?.
Palmas animadas con diminuta voz de vuelo lento... con palabras de niño
jugando a otro mundo.
Tal amaranto amarrado a lo etéreo es la que esconde tu nombre
y lo perfuma de ti. Aunque...
tus cenizas ardan en vino.
RASTRO (1996) (A Ana Gabriela Turner "Gaby")
Un río de luna que se va por los caminos del mundo que se
lleva un gigante con cola de humo al más quizá. No
quiero jugar a versos sino a palabras de carne y hueso. No suena la música
de mis manos ni la voz se queda apoyada en la rendija, ni tampoco los
centinelas duermen debajo, ni apronto una mirada tuya sin imagen siguiera.
No rinde una gastada frase ni palabras medio dichas después de la
cena, ni monedas de mar, ni de sol ni de aguaceros turbios faltándoles
gotas. No me basta ensemillarme de palabras jugar espejos, jugar
mordiscos no me sobran los movimientos al menos, ... ni siquiera los
puestos en duda. No me basta el credo leído y guardado ni el
agua negra vital, ni anteojos de noche escudriñando tiempos, sólo
basta un abismo; incomibles trazos, de achantada, de fluir, de flujo,
de vértigo, de vela, de ver, de verga, de envergadura. No me
alcanza la vista a ver dónde vas, no me llega la merecida a la montaña,
no me planta la bocanada, la hierva suelta la atragantada de versos con
guarapita. La que sabe a botella sola, la que me basta, la que me
sobra, la que me niega. La que me endulza la letra siguiéndola de
cerca la que se derrama al sentimiento ajeno, la que se marcha, que
decomisa, la que concierne, la envergadura, la verga, la ilusión,
la misma de ayer.
... Y EL FUEGO (1997)
I
Abro el balcón de las asanas y me detengo a intuirte natural
para inventar el saludo, expandiéndome en la luz que me toca;
siendo, sólo siendo, el calor... los rayos vitales.
II
Las paredes simbólicas eran sólo montañas
inventando tu existencia en toda altura, levantando esferas circulando en
saeta, y encontrada en la solapa parpadeando. Sólo así,
conoceré lo sin límite llenándome de lo absoluto,
invadiendo el aire para vivir de frecuencia al regodear un encantamiento al
sol.
III
Por ser contrario, nunca me obligué a tí, pero ahora, sé
que me debo a lo indomable, con presencia de humo danzante regalado a
la suerte cósmica.
IV
La existente forma fundiendo roca ladrido de esquivos, reverente
al agua tropezaste el sismo y sumida a lo viviente... despiertas la
profecía como ofrenda al alba, flameando vistas a la nueva
conciencia.
V
Ahora, ya no reflejas fronteras, ascendiendo pensamientos donde en la
nada, en la creación total de los mundos, una semilla de sudor
que lanzas va corriendo cuesta adentro de la ungida; bailando en
madero seco al son de la luciérnaga.
VI
Cantas con grupo, con toques de vuelo encendidos al salpicar las
continuaciones. El hemisferio entero de la cualidad aérea lo
guardaste en la creación, en un choque de arqueros que te dieron la
causa.
VII
La vida dentro de lo rojo; La ardiente sentida oculta en azul,
la humareda desnudando olores tuyos para no sepultar mis manos en la
inercia y descubrir que la vida y la muerte son sólo la
existencia.
VIII
Luz de luces, de la llama, de la luz a la esfera, de la ronda a la
manada y del todo a ti.
IX
Arda la emoción, quema la pasión, desmonta la humedad y
arrópalo en tu velo, dorando de incienso la escamada verdad.
X
Vigor, de acero en doblez y de candela pura sucesión
estrepitosa puesta en la fogata en rojo y azul, piel y psiquis, ambas
libres de la religión junto a la esfera, baila el madero.
aún.
PLUMA GASTADA (1996)
En la solapa de la noche, cuando bohemia pinta sus labios de luz,
tu plaza nocturna, de aullar de lluvia de luna de noche, de simples almas
descalzas de la vida, de la patria de la infancia, de garganta,
de capital, de migaja de pasión y abandono la infancia dentro
de un frasco viscoso en unión virginal y piadosa.
Almas sin roca dentro corazones de huellas rotas esclavos de la
lluvia de una estrella en canto joven.
Alma sin estructura bocetos quebrados de ayer calles y plumas de
tinta gastada esperando escampar... para penar mañana.
|