De los cuadernos de un soñador (Abril 1998 ...)
| A veces me siento tan solo que ni mi sombra quiere
hacerme compañía... tras una ventana saludo a la noche que llega y tras la misma ventana me encuentra el día. |
José L. Dasilva N.
Atrás a Sept. 1996 ...
| Había
una fuente ¡Sé que la había! A orillas de aquel camino yo sé que había una fuente -¡Sé que la había!- donde brotaba agua clara ¡yo, en esa fuente, bebía! |
A miña naiAmor dalgún intre alen do tempo Amor de amores que se hai festa ríe Amor que dende o amor no ceo escribe Amor que nada pide Amor de
nai, amor de amores. Nas mans clavéis, nos beizos rosas. Así es nai ti que nun sorriso | ....... | ![]() A mi madreAmor de un instante más allá del tiempo Amor
de amores que si hay fiesta ríe Amor que, desde el amor, en el cielo escribe Amor
que nada pide Amor de madre, amor de amores. En las manos
claveles, en los labios rosas. Así eres tú, madre, que en una sonrisa |
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En el nombre del Pueblo;
de los tres Pueblos en un sólo Pueblo verdadero: del Pueblo Padre, del Pueblo Hijo y del Pueblo Espíritu. La Soberana Trinidad del Pueblo. ¿Cuál es el misterio? ¿No es Pueblo, el padre? ¿El hijo, no es Pueblo? y ¡mira si será Santo el Espíritu del Pueblo! que, a pesar de todo, sigue lleno de buenas intenciones y sobrevive, a base de hacer milagros, soportando humillaciones; poniendo la otra mejilla al agresor, al delincuente, al asesino que, por asesino justamente, es premiado con honores. ¡Todo en el nombre del pueblo y su Santa Trinidad! porque ¡Sí que es Santo el Pueblo!. (abr. 1998) |
En unos papeles sueltos, entre notas que escribiera durante el desarrollo de algún sistema informático, diagramas de flujo, procedimientos, etc., encontré lo que sigue. Lo transcribo para que no se vuelva a perder.
¡Cuánta atrocidad en nombre de Dios!
¡Cuánto crimen en nombre del pueblo!; en nombre del "bien colectivo".
A quien le sobran razones, entre seres razonables, no le hacen falta las armas para imponer su criterio (el criterio que por la razón se impone, en tanto es compartido, no puede llamarse impuesto); mas cuando razones faltan pero sobran ambiciones de poder y privilegios, quien tiene fuerza la aplica, ya sea en "nombre de Dios", ya sea "en nombre del pueblo", haciendo para un lado a Dios y caso omiso del pueblo:
se engrandece en su cinismo
se autoproclama Dios
se llama pueblo a sí mismo
y así, Todopoderoso y Soberano,
en nombre del bien común
justifica cualquier acto
de tiranía el tirano.¡Ay de tí que te aprovechas de la necesidad del pueblo y la canalizas hacia tu propio beneficio!. Tal vez escapes al juicio del presente; puede ser que también, incluso, al juicio del historiador y de la historia escrita; pero el pueblo nunca olvida. La memoria del pueblo es infinita; sobrevive por encima y más allá de su paciencia. Tal vez puedas convencer de tu inocencia ¡no lo dudo! a aquel que, de algún modo, tu legado beneficia y en él se regocija y, nuevamente, de la necesidad del pueblo se aprovecha. Cuando el pueblo calla, es porque aguarda en silencio. Sólo aguarda. ¡Nunca olvida!.
¡Ay de tí que te escudas tras la miseria de tu gente, tras su hambre de pan y de justicia y, envuelto en engaños y mentiras, alimentas su esperanza con la promesa de guiar sus pasos hacia un futuro mejor!. ¡Ay de tí si te conviertes luego en su opresor!. ¡Ay de tí!.
(como faltan notas acerca del sistema, me inclino a pensar que seguramente había escrito algo más)
| Pensamientos | Fragmentos de un diario | Entre tiempos |
... al finalizar el año
| Una docena de uvas entre doce campanadas
y un puņado de esperanzas hacia el futuro lanzadas. Amigo mío: en silencio,
Con mis mejores deseos
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| JOsé L. DAsilva N. (E-mail: jldasilva@arrakis.es) | ![]() Sept. 1996 ... | INDICE |
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