| Algo he leido mas no sé lo que he leido. Algo escuché que me decían y no se bien ni qué ni quién ni donde. Algo vi y lo que vi va por mi mismo camino, acompañando mis pasos, en este fardo, escondido. |
| Cuando no puedes hablar abiertamente, cuando debes callar tu pensamiento, no hay más recurso que inventar otro ser como tú que vive dentro de ti y no es otra cosa más que tú mismo. |
José L. Dasilva N.
Si yo pudiera... Ah! si pudiera!
abriría la puerta que está a mis espaldas sin molestarme en cerrarla y correría hasta encontrar un lugar en esta costa soleada donde pudiera desprenderme (liberarme, más bien) de estas ropas que me amarran y nadar como un pez en medio de una fiesta de peces y gaviotas... y seguir nadando hasta que mis brazos dejaran de ser mis brazos y mis piernas no fueran ya más mis piernas y mi cuerpo no fuese más que agua dentro del agua, sol bajo el sol, brisa en el viento; dejando atrás odio, amor, sexo, guerra, paz para resumir cada uno y todos los sentimientos en una sóla sensación: SER. Pero no existe tal lugar a lo largo de esta costa que estuvo soleada ayer pero no lo está hoy; no puedo nadar como un pez (me hundiría facilmente) y no puedo escapar de estas paredes... Es necesario aprender a balancear el peso de lo que tenemos y de lo que queremos tener, de lo que somos y lo que queremos ser, distribuyéndolo entre ambas manos... digo, para no caminar inclinados hacia un costado.
N
O
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E
C
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S
I
T
A
M
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SLa paz de las armas es una guerra que duerme...
No hay guerra que traiga paz.
No hay paz que de una guerra se obtenga.
Las armas no cambian situaciones. Sólo sirven para determinar quien ejerce el control y mientras haya un sólo individuo que pretenda controlar la paz, cualquier apariencia de paz no será más que eso, una apariencia temporal.
Las palabras, sin embargo, van más allá; promueven cambios de actitud. Ciertamente los resultados son muy lentos pero lo logrado con palabras, mucho o poco (que algo siempre se logra), es real y permanente.
Un sólo inocente que caiga basta para invalidar la mejor de las intenciones
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| JOsé L. DAsilva N. (E-mail: jldasilva@arrakis.es) | ![]() Abril 1998 ... | INDICE |
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