Ella es la fuente de frío
Que los científicos no encuentran
Y la humillan diciendo
Que es ausencia de calor
Hasta que les pasa la mano por la espalda
Desde que tengo memoria
Está a mi lado
A veces me hunde
en un letargo liviano
donde el tiempo
deja de correr
y camina callado
saboreando los minutos
como si fueran manjares.
Es el paño frío en la frente
Cuando la vida arde
blanca, fría
sola, profunda.
Como un témpano.
está quieta
y el tiempo no la toca.
Me eternizo
Y todas las difuntas que soy
le dan forma y contenido
a este híbrido que represento.
Mientras vivo y voy muriendo.
Tocar y oler dan el mismo placer
O la misma repugnancia.
Los dos cuajan las emociones
Con la misma fuerza en mis entrañas
Los olores guardan un dialecto mítico
Que prescindió de señas y palabras
mensaje directo que toca el centro mismo
del animal que sigo siendo.
La respuesta que doy me precede
De tan lejos, aún mas allá de Eva
Es el hilo que me ata a todos los centros
Es el único instinto que me queda.
IDENTIDAD
No me di cuenta y los años me afinaron los párpados,
los tengo transparentes como un pez. Estoy obligada a ver sin descansar,
sin dormir, sin soñar...
El universo está frío y limitado como mis ojos,
me cansé de andar por el mundo para ver por doquier las mismas
cosas.
Y todas mis cosas son así parecidas a la nada, nunca se
mezclan conmigo son solo un séquito necesario que me recuerda
mi pertenencia.
A mi, solo me tengo sospechada apenas veo unas partes que voy
armando con los reflejos de los ojos de los otros y son tantos...
que no puedo soportar la inmensidad.
ESPACIOS
No son míos por derecho lo sé cuando el vacío
me amenaza con quitármelos. Y tengo que volver a
conquistarlos.
Algunos son amplios y están iluminados, son los que perfumo
cada día de mis años y los habito con el amor que sale
de mis ojos, mis manos y mis labios.
Otros son aburridos pero necesarios con ventanales grandes que abro
en las mañanas para que de día estén iluminados.
Ahí, mi voluntad trabaja a destajo.
Varios son pequeños y oscuros pero algunas veces se hacen
inmensos y grises manchados por el moho de lágrimas que no secan.
Ahí, vive mi dolor. A veces conmigo.
A otros, el vacío se los fue tragando.
ENVIDIA
No puedo evitar el gozo Cuando se deshoja una rosa humillada en
un florero hecha símbolo barato de alabanza
Tampoco cuando la veo acompañar a la muerte. Y hasta me
da algo de gusto verla pudriéndose después en el olvido.
No puedo soportar su sentido Su perfección efímera
Su muerte plena de apogeo Todos sus recuerdos, ni los míos.
Son tan bellas que los ojos se me parten de tristeza en el espejo
¿por qué no soy tan suave? ¿por qué no soy tan
bella?
DESAMPARO
Dormido a la intemperie el frío heló su piel hasta
escarcharle la humedad El calor de mi cuerpo no alcanzó ni el
de mi humanidad.
Y yo que no tengo lazos ni de sangre ni de amor, me desangro
a sus pies y se me oxida el alma. Cada vez que llega el invierno
hay tantos ¨ él ¨ en todas partes que las calles
se hacen tristes.
No tengo lazos de sangre, ni de amor sólo lazos de vida y
semejanza es que ¨ él ¨ se parece tanto a mis hijos
que a veces siento que la vida me engaña ¿Y si lo fuera? ¿Por
qué lo estoy desamparando?
Tristeza
De niña tenía el poder mas grande del mundo podía
dormir, sabía soñar tenía el don de la inocencia.
Pero se va desgranando la vida y los poderes se empiezan a ir
como el agua de un río y el surco queda seco pidiéndole
clemencia a la lluvia que no llega.
Apenas por la noche cuando cae el rocío, me siento
capaz, sólo capaz de algunas cosas e incapaz de tantas.
La voluntad sola sin disfraces, sin mas promesa que el resultado
matemático de mis actos. Así, casi cruel.
Desflorada igual que las flores
Desflorada igual que flores Convertidas en perfume caro Dejé
la estela de un rastro Que no era mío
Me siguieron los que no me buscaban Y los que sí, nunca me
encontraron
Me perdí para siempre sin espejos Mi olfato acostumbrado a no
saber Cual era el olor simple de mi piel (Después de esta
lluvia de tristeza Que me lavó hasta los huesos) Ya no me
reconoce.
Tengo recuerdos que parecen no haber sido míos Y vacíos
que esculpieron abismos en mis ojos Hay tantas ausencias sin nombre
Que hoy la vida parece un duelo interminable.
El Dolor Humilla Mis Ojos
El dolor humilla mis ojos Que se resisten a llorar Mis labios
se contraen Hasta volverse mustios y rígidos
Este dolor envejece mi piel Y mis pasos se hacen lentos Quisiera
correr pero No puedo
Como si la maldición de Sísifo Tuviera embrujados mis
días Voy por las noches suplicando los brazos de Morfeo
que a veces me abandona entonces, me quedo cautiva en la vigilia
estoy conmigo como en manos enemigas y tengo miedo.
En Este Bosque de Emociones
En este bosque de emociones No veo luz, ni mapas estelares Sólo
sé que llega la noche Cuando el miedo me apoya su navaja en la garganta
y me quedo inmóvil Hasta que el sol lo espanta
Si no fuera por el miedo el tiempo no existiría y en tal
caso sería lo mismo estar muerta o viva.
A veces siento como si estuviera En el útero de la vida
Tengo que nacer Pero me da terror ser parida.
No tengo fuerza para sujetar huracanes
No tengo fuerza para sujetar huracanes Y quizá tampoco quiera
hacerlo Puedo vivir en el ojo de la tormenta Hasta que muera,
Ella o yo, la que sea.
Podría no saber nada del mundo Y vivir en este límite
Sin darme cuenta Y tapar mi angustia con mantas ajenas
También podría dejar que sus vientos Me arrojen por
violentas tempestades Sin ver el límite para caer En el dolor
de la inmensa libertad
Recuerdo que cuando el viento arrebata al mar Los granos de arena se
clavan en la piel Como agujas, muchas, todas juntas Y duele
Las ciudades se parecen tanto a las tormentas grises, rápidas,
húmedas, violentas le tengo miedo al frío de los ojos de la
gente
Difíciles Horas Del Desencanto
Difíciles horas del desencanto Que arremeten impiadosas de
ignorancia Los labios sellados de complacencias Que no justifican los
silencios La desdicha inclinada en la balanza Tan torpe haciendo
trampa en el espejo Pesando y plagiando las virtudes Asignándole
valor de mercado a los favores Como un intercambio obsceno de mentiras
No le alcanza el puñal para provocar la herida Además tiene
que desgarrar como mordida Ensañada en la ingrata sangre que se
marcha Que se lleva con ella dones, lágrimas y vida. No puedo
mas que anudar la garganta Para después llorar la angustia
malograda Quisiera poder cerrar los ojos y no verte Para no morir de
pena por tu alma.
ESTACIONES
Vi el otoño despedirse de tus ojos empujado con violencia por
el frío del invierno, ocres y amarillo sepultados por el blanco
que tantas veces se vuelve gris mojado.
El frío parece intimidante y soberbio legitimo guardador del
secreto de la muerte, pero si lo miro con la paciencia de tus ojos el
invierno se hace débil y se vuelve primavera. Si hay algo de
este ciclo que no entiendo, entonces como siempre recurro a tu mirada
que enciende la mía y la primavera no alcanza y todo arde hasta que
acaba el verano.
Las hojas empiezan a caer y despierta el viento, la lluvia cae igual
que el tiempo y refresca. Todo parece mas bello en otoño,
hasta tus ojos que se vuelven caramelo y perfuman mi paisaje.
RESIGNACION
Acaso lo sepas algún día que estas inalterable en mi
memoria siempre en aquel paisaje que el tiempo fue pintando de ocres.
Y la distancia que se escapa del espacio hace del estar cerca una
irrelevancia, atrincherada lejos en el tiempo se ha vuelto invencible
esa tirana.
Así como esperando sin esperar nada se me va durmiendo la
mirada y esta espera mía coagulada ha desprestigiado la
esperanza.
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