Un cuenco
Busqué un lugar donde vaciar mi soledad
de triste palma de llama ardiente
donde mi cuerpo se quema en la desolada región del tedio
y en la paz que nos ensalma
extraña soy en esta ciudad mía figura quijotesca
solitaria de la ausencia
tropecé con mi historia hilvanada bordada con cada
instante de presencia
y mi soledad se volcó en el cuenco del tiempo .
Enero 08 de 2006 (en la búsqueda, en el arañazo de la
vida)
Besarlo todo
El tiempo ha pasado, giro sobre mí buscando y sólo
encuentro soledades.
Mis labios se han sellado esquivos al beso, un sepulturero
gris lapidó mi boca.
Y quiero besar, besarlo todo, mis padres, hermanos,
amores idos, amor presente, al vecino de la cuadra y al de más
allá.
Quiero besar, a la brisa que pasa, al río que corre
raudo al pie de mi montaña, a las rosas que han nacido
en el jardín, a los árboles, a la sombra que me persigue,
al filósofo que pasa frente a mi casa y le gritan: ¡loco!
Quiero besarlo todo, a los amigos, enemigos, a los hombres sin
color de piel que griten raza, a los poetas, al bardo que deja en un
papel mugriento y estrujado su mejor poema recostado en la barra de
un bar cantando un bolero.
Quiero besar, a los mendigos que estiran sus manos
suplicantes, a los pecadores juzgados por los que se creen santos,
a los enfermos solitarios abandonados por los que se creen sanos.
¡Sí! quiero besarlo todo, convocar en mis labios a
un gran beso ecuménico y sin embargo... no puedo hacerlo,
sólo alcanzo a tocar con mi boca, a la inmensa lápida
que sella mis labios, desgarrados, rotos de intentos fallidos, y
obstinadamente enmudecidos.
Enero 04 de 2006 (al tratar de despegar mis labios secos de besos
huidos)
Luto en los ojos
tengo los ojos enlutados
mis manos se tornaron blancas yertos los dedos
fría la sangre
del viejo tronco de mi vida surge sumisa
la mueca de un gesto en la infatigable tristeza de un cayado
que ara
nostalgias anhelos sueños
y el surco de la melancolía
Enero 03 de 2006 (al mirar a través de mis ojos una historia
inconclusa)
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