ESTELA COMO UN FARO
Porque aquí conterrado Dormido, mutilado, Ciego al
devenir del tiempo Y de las aguas, Lejos de los Elementos Que
conturban mi vuelo Hacia lo Alto, Sin esperar, sin ilusiones vanas
Que solo la impotencia Pone al hombre Como zancos para Para medir
caminos, Quieto, quieto, quietísimo, Inmóvil, yerto,
Tal una "espuerta de Cal ya prevenida", Sólo miro a
Lisboa, Sus colores, su pasado Nostálgico, su pasión
De memoria y allí, Entre frondas umbrías Y avenidas
pobladas De Fantasmas, Veo Una Estrella, veo el Portal Que
conduce al Empíreo, Y allí en lo alto, el fuego Del
talento, la llama áurea De Estela Guedes encendida Como un
Eterno faro Que en los Riscos, iluminando, Salva almas, desentierra
Tesoros y funda tierra nueva, Para empezar de nuevo.
(Enero, 2006)
NÉMESIS (A Leonor Calvera y Beatriz Schaeffer Peña)
Ya me voy, ya me estoy yendo, Cumplida mi vida está,
Corre el agua bajo el Saúco Y el acorde acaba ya.
Preguntas, adivinanzas, Más allá el bien y el mal,
He de descansar de todo, Por eso me iré de acá.
Quien me comprenda algún día, Flauta mágica y
coral, Mis cenizas en el agua Mi nombre en el viento angá.*
No hay azares ni diseños, Que Némesis no teja allá,
Ya me voy, ya me estoy yendo, Cumplida mi vida está.
(Enero 2006. Ctes- Argentina)
"angá" ( pobrecito en idioma guaraní)
LA PALOMA (A Raul Diaz)
La paloma en la cimbra, Sin olivo en su pico, Y ya el Sol en
cuadrante, Preciso sobre esperas, Revelando el enigma, De celada
y de muerte.
(Enero 10 de 2006)
HORROR VACUÍ (a Luis Arias Manzo)
Aunque tu verano, tiñas con tus olores y tus lluvias, Lenguas
de fuego, océanos de sueños, retornos de aleluyas, Deseos y
osadías de ser más, siempre más que la nada Que diluye
en trivial hastío las formas de existir, los ditirambos, Los sonidos
y rizas de una vacía juventud profana, Viene hacia todo aquello que
aparece, el horror de la nada, El vacuo resplandor de las delicias, y la caída,
y la torpe en el Abismo de los años que pasan junto a ti, como el río,
que llevas En el alma y no repite sino el nunca más, la no
revocatoria, La libertad y el mal que se agazapan, para mostrarnos sus
feroces zarpas. No hay poseía acá, ni música salvífica,
ni órganos que rasguen La aleta del abismo locuaz, con que la nada
oculta sus designios : Horror vacuí, trivial desierto que crece en
nuestras bocas, Ya llenas de cenizas como cantos, de sirenas, tritones y de
endriagos, Aquellos mismos que un día no lejano, serán
nuestras mortajas, Sin que nada, pueda evitarlo nunca, la paz, la paz,
anterior a la huella, Y a toda violencia que lo trivial incuba y lo vacuo
en arena de desierto Convierte sin que nunca huella alguna, hable de la
presencia de un pasado.
(Corrientes- Argentina Enero 2006)
TANGO Y OTROS POEMAS
TANGO
Veintitantos de Soledad en los Senderos, Silicio,
nieve y noria Entre los surcos, Densos manteles blancos sobre el
cuerpo Y el viento de canícula impasible, Tras el sueño
y la báscula Que Oscila, más acá de la Vida y de la
Muerte.
¡Ay, junto al denso monte de espinillos * Una triste cabaña
en soledades Y junto a las cenizas que las llamas Dejaran como marcas
de otredades, La danza de algún tango que los años
Grabaron sobre el alma con las gubias, De dos solos muñones
desastados!
Más debajo de almendros Florecidos, una tumba que espera.
La pregunta.
* "espinillo": árbol de la zona (Enero 20006)
DEJAME
¡Vive tú y Déjame en la Muerte, Florecer
Como Arroyo En la Campiña!
(ENERO 26, 2006)
ESO
Yo soy Mortal Humano es Otra cosa, A Veces estoy prójimo
a los Otros, Otras no.
OTREDADES
¿Y las Campanas Que en los días grisáceos
sonaban En la Iglesiuca de mi pueblo, Llamando a reunión de
vivos-muertos?
¿Y la Mantilla negra Que mi Madre bajo el cielo invernal
Llevaba puesta, Hasta el Atrio Del templo solitario, Rezando ya
por mi orfandad temprana Y mi sin fin deriva al infinito?
EN EL CAMINO (a Juan Pomponio)
Demasiado tiempo Huyendo de mi mismo, Demasiada sombra sobre mí,
Demasiada sed y polvo Del camino y los años, Los impiadosos años,
Las traiciones, la estulticia Del alma, el puñal En la frente y
este cansancio Que ya no me abandona, Saber que la intemperie es
Infinita y los que amo Son solo imágenes De sombras en el
espejo.
(enero 2006 Ctes. Argentina)
Muerte y amor,
Ven a mí ahora, así se hará justicia, Pues si
antes de tiempo te nombré, Y respiré tu aire en la amapola y
en Muslos más blancos del deseo, ahora Solo en sueños
tomas mi voz y hablas, Dices, dictas los latidos del corazón
Cansado, arrebujado en tu memoria Y me sostienes con tus suaves belfos,
Con el viento de los bufidos que penetra Hasta el vientre del sexo, junco
Arremejido por la tempestad del tiempo, Yo entregado a ti y las impunes
Redomas del placer que así se pagan, Con soledad y llanto, con vacío
Y triste orfandad del alma, que ya no Tiene otra morada que mirarte a los
Ojos y saber que en esos calmos lagos Ya vacíos, están mis
muertos, Las llagas que ningún Dios puso en mí, Sino el
ansia de ICARO, de ser más, Aún más y contenerlo todo.
Así fue por instantes, los espejismos Bebidos lo confirman y
penetran En mí como cuchillas y el agua dulce Se torna opaca y
rancia entre mis labios, Yo poseído por el amor que mata, Por
la muerte que ama en mí Mas que la Nada pues es preferible A no
querer, "querer la Nada", la ciega Muerte que ríe entre
los órganos enfermos Y entre los cuerpos que entrelazados
Formaban la Eternidad de un tiempo Que se deslíe tempranamente
ahora, Que ya no espero, que ya no espero Los Milagros de la Suerte
que son Solo palmeras sin dátiles ni hojas, deste Desierto
ensombrecido ya, Cuando aún mi sombra se proyecta En el otro y
busca amparo en unas dulces Manos que solo son prisiones, sombras Del
pasajero de la nada, proyecciones Del pájaro de la Ausencia que aún
Canta en los sueños, que aún dice en Los sueños, amor
que matas, Culmínate en mis horas, haz de mí Tu renuncia
y renuncia a mi, como en la Cruz Renunciaste a ese Otro que soy también
En medio de tinieblas, ahora, ahora, mientras Canta en el cielo el astro
que la noche luce y Santifica con las dulces esperas y bellos
Aromas el alma condenada : Está es la hora, cumplamos el destino
Que la palabra anuncia.
(Corrientes 13 de marzo del 2006)
"Speculum": Visiones (a mi amigo Murilo Cardozo de
Castro)
Una vez más confundes la soledad con el amor. "Speculum",
espejismos del alma errante Y sin morada para la cual no ha amanecido
Aún sobre la tierra, pues que "nacimos demasiado Tarde para los
Dioses y temprano para el ser"... Ni cielo o tierra contendrán
las grafías que los "Espejos" guardan para si " :
solo el viento, El viento, el viento se llevará consigo, nuestras
Saladas lágrimas y el áureo sueño de aún estar aquí.
(Marzo del 2006)
Tríptico: "Credos"
Alma
Alma mía que estás en la tierra
Iluminada sea tu "casa": Vénganos los misterios y acéptese
Todo destino: el don tuyo de cada Instante arrópalo del cierzo,
Y condona tus duelos, así como los Astros dan su luz a otros
mundos: "purifícate del maligno" y aléjate del
Peligroso "abismo" liberando las Culpas de todo exilio impuro: ¡Amen!
(Marzo 2006)
Padres
Padres míos que moráis en el Éter en estaciones
claras y colores de otoño- séanme propicias vuestras
presencias y acéptese todo destino, los dones que me disteis,
los que robé a los Dioses y quemé en las hogueras de vuestro
inmenso amor y no me abandonéis al maligno que espera: Purificadme
de toda tentación y libradme de todo mal: ¡Amen!
(marzo 2006)
Patria
Patria mía que estás siniestrada, Abandonada y sola de
los ángeles tuyos: Devuélvete la gloria, levántate del
polvo Y arrebuja tus penas en las sublimes glorias De los santos y mártires
que sufrieron Contigo y perdona traiciones, humillaciones, penas, Así
que "otros" te perdonen las deudas Perdona ya las de tus verdugos
Y no mires el vértigo de pasado falaz, Mas líbrate de todo
mal: ¡Amen!
(Marzo 2006)
Pesadumbre
Un cansancio remoto me sobrevuela el alma. ¿De qué
arcanos, de qué cielos o eras Viene hacia mí la hidra
Que corrompe y que mata?
Es lejano y en sueños Me dicta letanías: yo las
pronuncio, Lanzo dados verbales y dormido pronuncio Los nombres de la
suerte.
¡Y es que se escapa y es que se está escapando, El soplo
de la vida!
¡Ay , que distancia de todo, Que cansancio de siglos aposentado
Como sudario en hombros agobiados!
No me despido ahora, es el instante exacto De descansar, de penas ya
cumplidas.
¿Si fui fiel con el hado, que más puede pedir La muerte y
que exigirle yo?
(marzo acabado del 2006)
CONSTRUCCIÓN
Sobre túmulos y lápidas
de abandonados cementerios,
sobre lo sepultado y lo insepulto,
sobre el horror visible e invisible,
edificamos, construimos:
sobre las cicatrices y los duelos,
gritos de ayer y ayes del mañana,
perceptibles aún para el alma
mortal, Construimos, Es la lactancia
de los lutos que se irán
con nosotros a los mares,
y que ninguna bendición divina
salvará del invierno y de los
hielos que apagará la vida
Entre sus témpanos: las estériles
lápidas, la historia,
bajo el hielo inmortal y sin memoria.
¡Este es el Eclipse ya anunciado!
A fin de cuentas construir moradas
sobre tierra de muertos
que aén derivan es construir ficción
en tierra extraña.
(Fin de marzo de 2006)
El Desierto
(a Graciela Maturo
La primera que miró "el abismo")
Tu alma es el Abismo. Imposible
reconocerlo como tal. Tan sin medidas
sus fundamentos. Sólo el desierto oculto
a las visiones tan sin márgenes, tan espectral
y tan sangral como los sueños, podría nombrarlo
y descifrar enigmas. ¿Tú comprendes ahora?
Desierto es el abismo donde sólo el espíritu sonámbulo
vaga desnudo sin brújulas ni estrellas.
No hay pastores ni cabras, no hay huríes ni dátiles
Ni espejismos de Oasis, en esta pesadilla que me asfixia
y que turba mis sueños con horrorosas voces
sonando en el Vacío. No soy
o estoy acá, pertenezco al ayer
Y camino en la luz sin que me vea nadie. Nadie. Nadie.
Inconmensurable mi sed, látigo que el desierto abate
sobre mi boca abierta, cenizas de los muertos
y un ardiente silicio. Nada más. Grafías. Yo no soy esto.
No me conformo. Y si lo que nos espera es el "vacío"
hagamos de ello una injusticia de la implacable Moira
con que un hado siniestro guió nuestro viaje.
(Oscar Portela. 20 de junio del 2006)
El largo atardecer del caminante
(por Oscar Portela)
Es de noche. Ventisca helada
y sueños arden ahora
justo a orillas del Volga.
Es un vivaque ardido en el desierto
donde lo abierto se deshoja
en el blanco infinito
de un árido camino. Larga es la
noche, larga. Y el hombre
que está solo y espera
piensa en la pampa, piensa en
los gauchos de un incierto
paraje y su osadía se refleja
en sombras que las llamas arrojan
sobre el hielo. En su exilio
interior de caminante
es el mundo su patria. Pero su
corazón que sangra
deja las huellas sobre
la hermosura transfigurada
en hielo. Vuelve el hombre
aterido por tanto sueño
vano a su manso refugio.
Y allí junto a todas las islas
voladas por el agua sueña que
sueña. Escribe, total el mundo
es solo sueño. Ni por mar ni tierra
llegarás al hiperbóreo
espejo que tú buscas.
El caminante tras su escritorio
piensa e inventa un mundo
donde todo cabe. El tal vez,
la fabula, el empezar de nuevo,
y mientras un sol pálido
cubre su frente pálida, regresa
al Otro sueño, al m&aacutte;s sueño
donde los infelices se atan a la luz
como a la salvación posible.
(Oscar Portela, 10 de noviembre de 2006)
Fragilidad
(dedicado a Sabine)
por Oscar Portela
Eres el Ángel. Estas aquí, encarnado.
Junto a mí. Eres mi abismo.
La frágil belleza que lo destruye
todo. Tus manos no son Manos.
Son las Ligeras Alas que el viento
agita sobre la tierra árida
desposada a mí llanto.
Si lo supieras, ese saber también podría
destruirme. Ni un instante siquiera
podría soportarlo. Es el ámbito
donde el abismo busca el Éter y ambos
Sellan un nuevo pacto.
Mi corazón estalla. ¿Cómo un mortal
podría soportarlo? Encegueciéndose.
Pero en tinieblas veo estremecerse
todo lo que a tu paso siente
la presencia del ángel.
Imposible fue y será soportar la
medida deste infinito que sopla aquí
A mi lado. Insomnio Eres Tú.
Deja que éste mortal consuma
Sus temores violáceos y vuelque sus
Cenizas en honor de tus Alas.
(Oscar Portela, noviembre 10 de 2006)
Ofertorio De Brumas
Porque Celebro el aroma y la epifanía de las Brumas
la muerte de Dios y de los Dioses-
el sacrificio del cabrito y el eclipse definitivo
que reina sobre el mundo, el vaciamiento de las aguas
y la podre del perfume de aquel simio
construido a imagen y semejanza de un Dios.
Porque celebro el reinado de las sombras
que ocultan al ranúnculo, la desaparición de las Estaciones
y el Tiempo Cósmico, pues Yo Celebro,
la Extinción de la procreación y el humo de todo lo real,
la inútil repetición del Círculo Vicioso.
El triunfo de las Hienas sobre el León, la fuga de todo soplo
que anime los cadáveres en sus sepulcros,
las cenizas, el Silicio y la Hiel. Celebro el Cierzo
que ha venido para quedarse - el nombre y los
funerales del nombre - el reinado del Horror y el Caos,
la coronación de los polichinelas, los bufones y los
hombres pequeños semejantes a topos,
la ceguera de la Imagen y la sordera de la acústica,
las multitudes solitarias y la Estación Terminal de las Comunicaciones
o la risa de los nietos de Frog convertidos en Hackers,
la inteligencia de las máquinas y los túneles de las
termitas, las Señales Borradas, la Desaparición de los Estados
y el Estertor de los Pueblos sobre la Tierra.
Pues Yo Celebro la plaga de langostas, el agua transfigurada en sangre,
los tábanos en la Carne del Cordero,
las pompas del "axis mundis"
e invoco las Horas de una noche sin términos.
Silencioso será el estertor e inadvertido. Estamos
E Ignoramos si las plegarias devolverán El mar al Mar.
El Horizonte al Horizonte y el Hombre a su morada
De Barro y Lodo. Baldía está la tierra.
Cae el telón rasgado y el homúnculo vistiendo de disimulo y de mentiras.
Tras la puesta en escena, oigo la risa del bufón.
Su carcajada.
(12 de Febrero de 2007
Santa Lucía- Corrientes.)
El Corazón (a los que fueron y son ya para
siempre)
Escucha el corazón de la piedra. La estalactita Escucha.
Escucha los lamentos del viento. El corazón de Nada escucha. Escucha
ese corazón. Y vértigo. El pino en las alturas mira el abismo
Sin temer lo oscuro. Escucha. El corazón escucha.
A sí mismo se ausculta el corazón y advierte La
intemperie. La incuria. La soledad que espanta. El incubo que nace. La
muerte que despierta. La soledad que asfixia las cometas de un cuerpo
Que fue consagración de primavera. Y escucha corazón Las plañideras
flechas del deseo.
No es este el corazón que siente. Es grafía del cuerpo
y del espanto. Escucha Tierra el corazón que nace de tus
Propias entrañas y asciende hacia lo mudo. Hacia el azur profano. El
corazón que mira El cuerpo de Afrodita y se convierte en llanto.
Es este el corazón llagado. La lengua es su destino. Los
labios, las plegarias, las promesas. El proemio de una historia de amor y
de un Cuerpo sin penas. Escucha corazón. El corazón
Escucha. ¿Recuerdas las tardes del estío, El río que no
vuelve, las riberas, los árboles, La soledad sin fin y nosotros
apenas desnudos Y sin nombres para el libro que viene?.
Aquí estas corazón. Aquí tú escucha. Tu
final sin historias ni quejas ni llamados. Escucha corazón y dime
las plegarias De una pregunta apenas. El Adamita espera.
Desnudo corazón tú escucha y pena. El agua escucha.
Pasa y escucha las endechas del tiempo.
Las flechas con que Apolo hirió a Marcias y el canto Con que
florece el loto en las aguas del lago. Escucha corazón. Escucha. Y
dime todo. Todo.
Dame su joven cuerpo. Desnúdalo de nuevo y entrégalo A
mis cantos. A la oración primera. A las albas que Eros Vio nacer en
mi pecho. El corazón escucha. Escucha El corazón escucha y tañe
la amapola. El lirio y la azucena.
Yo torno -je tournat - a vigilar lo pleno. Construyo sobre escombros
como Abel Posse quisiera.
Y allá en la luz astral de otro sangral poniente Lisa sonríe
a solas ya para siempre.
Escucho corazón. Yo escucho. Soy tuyo aún. Aún
soy primavera. Escucha en la sonata de la luna Que llama a todos y aún
espera. Espera La vigilia de un hombre que está solo y espera.
Oscar Portela Corrientes- Argentina. May del 2007.
LOS ADAMITAS A Luisa Mercedes Levinson María
del Carmen Suárez Y Leonor Calvera.
Adán Desnudo. Desnudo el Mar retrocedido Ante tanta hermosura.
Medida es la belleza Mas tu hermosura es impiedad y es todo.
Los ojos del venado te contemplan Azorados. Tan pura es la visión
que el animal Y el ave, las aguas y los vientos, el cielo Donde reinas
se demoran contigo.
Tan pura es la virginidad del cuerpo Que rompes tú la aurora
cuando aquella despierta.
Abre tus verdes ojos como algas y mueve Tus ligeras pestañas
arqueadas como plumas Giralas hacia el cielo o entórnalas si
quieres.
Donde tu frente es amplia como verde pradera. Luce la otra estrella.
Tiemblan las fosas de tu nariz de ave levemente Aquilina. Y la
declinación De pómulos hacia entreabiertos labios Donde
el mundo y su gloria deponen su osadía.
La tarde avanza lenta hacia extrema barbilla. Y en la punta del
iceberg encuentra un sólo Artista la perfección eterna. La
visión Enloquece. Cuello de aéreo cisne Que baja hasta
los hombros Como los férreos arcos que sostienen la tierra.
La áurea espalda baja hasta cintura- junco Donde concentra el
todo su alimento terrestre.
Y el monte el monte el monte De tus dos nalgas prietas como
estremecimientos De Islas del Egeo.
Muslos que los delfines y orfebres Encontraran quiso emular el héroe.
Y tu tórax de acero que define Tu vientre de caderas Que
juegan las fugas de un concierto.
¡Adán, Adán desnudo en un día primero!
Ninguna desnudez tan desnuda como ésta.
Tu sexo de paloma erguido entre las piernas. Y tu reinado aquí
en éste mundo nuestro.
Este es el paraíso y ésta tu luz austera.
Oh palmera a la vera de una mar suntuosa. Este es el paraíso.
Y tu mano contiene los frutos Que aquel día tú comiste sin
vernos. Nosotros somos Frutos. Tu sed y tu hambre todo.
Nosotros poseídos de tu rayo celeste. Nosotros Adamitas
siempre te fuimos fieles.
Estas tú, rey de un orden de amores. Y nosotros tus siervos.
Solo tú desnudes vela la gracia eterna.
Danos tu cuerpo entonces. Poséenos postreros Que el grito de
un amante Es un hijo perfecto.
Oscar Portela 21 de abril del 2007 Corrientes. Argentina
LOS OJOS
(a Carlos Vitale)
Me miras. Y desde ti me veo. Soy yo otra vez.
En el azul profundo de mar de tu mirada caben
todos los cielos. Me miras. Estoy aquí. Soy un
viento. Soy índigo. Sólo para mi mismo esta fluyendo
mi vida como un río mirado y visto.
Soy esta apuesta. Y te contemplo. De lo contrario
¿Cómo me miraría yo en tus ojos?. ¡Helas!
No tienes tiempos. Y tiene el tiempo alas. El orden es.
Y responsable soy de ese llamado al que contesto
sin misterio ninguno. Vuelvo a ser yo y espero.
Somos hijos de Adán. Somos su sombra y su retorno todo.
¿Qué me lleva hacia ti sino el deseo? Sube desde tu boca
astral un tiempo que se abre como dulce durazno
Y sangra mi alma en tu nostalgia pura
de otra patria lejana.
¿Qué me dicen tus ojos, tu mirada?
¿De qué secretos sellos
demoníacos preservados por las semillas
De otras tierras me dictan estos arrobos y estas danzas?
Tu frente el mar, el mar sobre esos ojos sin olas y sereno.
Y en cuadratura exacta la barbilla de lo que fuera fauno
y es mortal ahora. Hijo de un ángel desamparado y triste.
Agrio sabor de un silbo vulnerado por la envidia de Apolo
Ya vencido por Marcias. Hay fuegos y lamentos en tus ojos.
El secreto sellado en una urna egea clama por ser colmado.
Y el eco de tu llamado vibra sobre tus puros pómulos.
Oratorio donde se deposita un beso.
Todo tu rostro es un llamado en sombras.
Y yo respondo con cánticos profanos.
Sólo tendrías que adelantar
la mano y el viento de ser en abundancia
Derramaría todo.
Me miras y devuelves a mí constantemente. A lo que fui
Y a lo que soy de nuevo.
Un mensajero solo. El servidor de un Dios ya desterrado
Que espera del mortal su guarida segura.
Su aposento y su cuna. El reposo final en esta tierra.
Mayo del 2007.
Corrientes. Argentina.
ES TAN BELLA
Es tan bella esta tarde de junio para morir. Escucha en mí
las voces del cielo. El cielo azul como el mar cálido se arremansa
en mis ojos y los colores son insinuaciones, apenas vislumbres
de una paz que llena todos los rincones del ama.
No es bueno, no, despedirse del mundo entre ciclones,
entre enardecidas colmenas y y tábanos,
entre oleajes de mares procelosos y una naturaleza rebelada
contra el mortal in-grato. In-habitud es el mundo y no hay refugio para
el alma condenada a vagar entre médanos traidores y faros-espejismos
que conducen a las rocas que provocan naufragios más hondos que el diabólico
soplo de una libertad "increada". ¿Pues por qué, estar siendo entonces?
No es más bello despedirse de los seres amados en una tarde clara donde
los ruiseñores callan ante tanta belleza incomprendida. No, no pido la ingle
de un ciervo herido para morir sobre él.
Sé de tanta belleza que se ignora a si misma en medio del horror y del caos.
He intentado recogerla en abandonadas playas, en poema de Edna,
en el viaje de Cabeza de Vaca, en los niños abandonados a la intemperie
de la calle, en el ceremonial de los cuerpos desnudos, sin pecados ninguno,
en la Lucha de Marcias contra Apolo, en la busqueda eterna de Perséfona,
y he fracasado en todo. ¿Por qué no renunciar ahora cuando el otoño se
adelanta
¿En este invierno de días cálidos, donde mi corazón revela sus misterios y
los amigos
aún están conmigo junto al fuego paterno? ¿Para que más? ¿Para que el
absoluto?
Es tan bella esta tarde para despedirse y dormir en calmos lagos.
Estoy siendo sí, querida Edna. Pero cansado de soledad y espantos.
El silencio de los corderos aturde a veces y nubla mi visión con espejismos
y con musgos ya secos como mi corazón. He desandado mi camino a solas.
Los que conmigo fueron mis tutelares hados ya se fueron aunque permenezcan
en perfumes de Opio. No me despido no. Sólo pregunto por qué permanecer
cuando las despedidas pueden aún ser bellas y sin dolor ninguno.
Si podéis contestarme habéis hecho lo que Bettina Von Brentano mirando el
Rin
desde el ventanuco de Holderlin comprendía solo ella...
A Milagros Haack
del libro en preparación
"Diálogos con Abel Posse"
Junio 2007-
Corrientes - Argentina
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