| Alejandra Pultrone Nació en Buenos Aires en 1964. Realizó
estudios universitarios, graduándose en la Carrera de Letras.
Tiene editados: La Cuerda del Silencio (Libros del Empedrado, 1991) y Hopper
(Libros del Empedrado, 1995).
Fue asistente de dirección de la revista "Sr. Neón".
Desde 1992, dirige la librería "Stevenson".
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Pintura
Para Lucas
la tarea
remover
esos clavos fusilados en la terraza
hablamos de extraer
de los huecos aparecidos
de tapar
dejar liso
espátulas no tan brillantes
mientras
el hombre
se acomodaba
muerto
a un costado
sin saber
parte de algo
avanza
al observar nuestra pared
vacía
Hoffner
para Gabriel, quien finalmente
encontró un saxo del mismo brillo
volvamos al principio
dos chicos
leen el aviso en un diario
dos chicos
colgados de los fabulosos cuatro
las tapas de los discos
arrinconadas
en las habitaciones sencillas
dos chicos
cuando las calles se ofrecen
como afiches de películas
el bajo de Paul
como el de Paul
mítica visión
tarde expandida
botín de la memoria
amontonado
en aquel brillo
Diciembre de 1887
permanecen
estos chicos
tan vestidos para la arena
buscadores de tesoros
enterrados
la noche previa
latas de galletas
hundidas a su borde escaso
y los vestidos finos
hilo lino
bajo ese sol
los cuerpos se reparten
con simetría
cuando el mar
o un vértigo tardío
disminuye
Romano Hotel
cuatro somos
en escala
deseos reservados
una dos
tres cuatro
no hay mirada
no existe
la escena venidera
soy la menor
de este grupo armado
para el futuro
la cuarta
contemplando
este papel
los pasos del verano
Vieja Rambla Bristol (1915
marinerito:
¿y qué será de esas botitas
colgadas
tras la puerta del hotel
cuando las décadas
se posicionen?
Parada de taxis
bajar del auto
lentitud
de estatua
así la foto
no saldrá movida
vidrios
para cierta melancolía
quizás sea 1900
años alojados
en la próxima foto
coche tras coche
estas mujeres paseanderas
los ojos extraviados
para siempre:
igualdad ante la ley
Bañistas de 1904
los niños marineros
revisten la playa
donde no hay piel
para zozobrar
la imagen de este rostro
invadido
por la infancia
no cede
juegos de arena
encuentros del azar
vuelvo por un par
de ojos
un aviso de retorno
que asegure
pero las olas
se desatan
borrando
Playa de los Pescadores (1915)
las sogas
apuntalan
a los bañistas de las buenas costumbres
extendidos por el mar
se afianzan
apoyo
lugares firmes
donde la arena
hunde
Escalinata Norte
otra vez
París
o sus reflejos proyectados
la cúpula
intenta
su vertical posesión
del mundo
aunque la eternidad
no prospere
en estos caminantes de la tarde
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