EL BESO
Llegará. Ineludible en este cielo
cuando cada segundo es tan perfecto y es tal como soñamos,
llegará el beso: no es lejano. Está en nosotros: lo sabemos.
En nosotros todo se prepara para el beso. Inevitable llegará
el día, que ya es tiempo. En el infinito lugar de mis espacios,
tus aguas surcarán a mis desiertos.
Cuando en el sitio de tu alma más arcano mi alma te flamea
como el fuego, llega el beso, tal cual lo hemos soñado:
apasionadamente eterno.
Apasionadamente todo entre nosotros y este beso.
Llegará y no es lejano, llegará, que ya es el tiempo.
En nosotros, que desde siempre nos amamos, todo se prepara para el beso.
TRAS LA CRUZ
El alma como un lirio buscaba de sol a sol
la Belleza más perfecta, en fatal adoración. Iba curándose
heridas, mas con una suerte perversa, nuevas llagas se abrían
mientras limpiaba las viejas.
¿Qué cruz le impelía a los rayos del dolor si
más allá del Amor se cura toda herida? ¿Qué
sierpe maligna se le enroscaba tan dentro que aunque supiera del
juego, el jugar le dolía?
Mas sin declinar por ello su búsqueda mejor, arremetía
feroz, contrariando tal suerte. Llegando a tal muerte en el que
sangrar no doliera, como pústula doliente iba el lirio en
contienda.
Amarrado a sus sueños con fiel garra de tigre, restañaba
la sangre, constante su aliento, mientras seguía a su presa,
repleta de sol y llanto, para quitarle el manto lacrimoso a la pena.
Que era un lirio guerrero y no se llora en pelea. Aunque el
dolor lo desangre y estallar le parezca. Iba persiguiendo a su
suerte, en pos del triunfo, a matarla, como un noble y fuerte guerrero
el lirio sangrante de su alma.
DESTIEMPOS
Vana inquietud de los relojes. ¿para qué sirven? díme.
Aquí estoy otra vez tejiéndome en sueños tu voz
que promete llegar pero no llega en esta lucha despiadada con el
tiempo.
Máquina lúgubre que no me deja oírte y los mares
rugen tu ausencia
Y quiero oírte y quiero verte.
Cuántos destiempos, amor.
Y sé que estás ahí, no me lo digas, ya lo sé.
Es sólo que quería oírte y otra vez los relojes
nos jugaron en contra.
LO QUE TE HAGO
Te miro, te sonrío, te vislumbro, te tintineo, te trepido, te
sondeo. Te adivino y encontrándote, te acerco, te incido, te
contacto, te capturo. Te sublimo, te eternizo, te trasciendo, te beso,
te abrazo, te procuro.
Te rimo y consonante, te me inundo, te descubro y sabiéndote,
te acicateo. Te maravillo, te apasiono, te deslumbro, te alegro y
tremolándote, te muevo. Te acaricio, te renuevo, te contengo,
te conozco lo sitios más oscuros.
Te atrapo, te hechizo, te recreo, te movilizo y moviéndote, te
embrujo. Te amanso, te concedo, te relumbro, de deseo, te deliro, te
poseo. Y sabiendo de tus deseos más ocultos, te cuido, te enseño,
te resuelvo,
te hago, te mimo, te comprendo, te navego y abarcándote, me
incluyo. Te encanto, te ilumino, y coloreo, te iriso, te rodeo, te
circulo. Te pinto, te muestreo y triangulo, te acaramelo, te ardo y
redondeo.
Te soy y de algún modo, te conduzco, te huelo, te incito, te
divierto. Te digo, te bendigo, te prometo, te estoy y vertiginosamente
te seduzco.
TE ADVIERTEN LOS PELIGROS DE ENAMORARSE DESESPERADAMENTE DE ELLA
Ella te advierte sobre los peligros de que te enamores
desesperadamente de ella.
A saber:
Tus sueños deberían reemplazarse por otros (éstos
se harían realidad).
Entraría el sol a tus túneles más oscuros.
No sé si quieras.
Cambiarías el otoño por una eterna primavera.
No cabría en ti lugar para tristezas.
Sabrías de una vez por todas lo que significa ser feliz.
|