BUCEO

Generalmente se piensa que el buceo es un deporte peligroso para el que es necesaria una gran preparación física y amplios conocimientos, además de tener que realizar un largo viaje para practicarlo. En definitiva, un deporte de élite y para ricos.

Sin embargo en España abundan los buenos lugares de inmersión y donde realizar un corto cursillo para iniciarse en este fascinante deporte en cualquier época del año a un coste por debajo de lo que cabría esperar. El buceo autónomo es un deporte que, sabiendo practicarlo y siguiendo unas pautas, resulta más seguro que otros deportes más comunes como el esquí o el alpinismo.

El hombre fue creado para desenvolverse por el medio terrestre, de modo que cuando se sumerge, las condiciones físicas cambian, así que se hace necesario conocerlas y comportarse de acuerdo a ellas si se desea llevar a buen fin la expedición.

Es por ello necesario poseer un mínimo de conocimientos teóricos sobre las leyes físicas del medio marino, así como entender el funcionamiento del equipo que nos acompañará en nuestra inmersión, y más importante que lo anterior si cabe, es saber cómo se han de afrontar las circunstancias adversas que nos pudieran sorprender, adquiriendo con todo esto no sólo saber, sino confianza en sí mismo, cualidad fundamental para sumergirse.

También es necesario conocer, aun someramente, algo de fisonomía: el organismo, debido al cambio de condiciones ambientales tales como la presión, la temperatura o la falta de gravedad, se comporta de manera distinta a como lo hará en tierra.
Como ejemplo baste decir que el uso (imprescindible) de las gafas de buceo no es par aislar los ojos del agua por motivos de comodidad, sino para poder ver, ya que en el agua los rayos de luz se transmiten de manera diferente, haciendo al ojo hipermétrope en unas 40 dioptrías, dando imágenes borrosas. Las gafas crean una cámara de aire entre el ojo y el objeto permitiendo a los rayos de luz converger en el lugar exacto de la retina. Sin embargo, el uso de gafas no da una visión perfecta, ya que no sólo limita nuestro campo de visión, además provoca que las imágenes sufran una distorsión al pasar la luz del medio líquido al aire debido a los diferentes índices de refracción. Esto hace que los objetos se vean aumentados en una proporción de 1 a 3 y las distancias se reduzcan de 4 a 3.

EL EQUIPO.

A continuación pasaremos a dar una enumeración del equipo ligero necesario para sumergirse de manera segura, así como algunas características que deben poseer:

GAFAS.- El cristal ha de ser de seguridad, de vidrio templado y no de plástico (y perfectamente ajustado a la montura); para obtener una buena visión ha de quedar paralelo a los ojos. No han de quedar excesivamente prietas ni sueltas. Para comprobar que el ajuste a la cara es perfecto bastará con realizar la siguiente operación: quitar la goma que las sujeta normalmente a la cabeza, pegar las gafas a la cara, agarrándolas con una mano, absorber el aire con la nariz para crear el vacío. Si al soltarlas después no caen, entonces nos quedan bien, pudiendo estar seguros de que no entrará agua.

ALETAS.- Se aconsejan las de trazado oblicuo para evitar calambres. El pie debe alojarse cómodamente, que no existan bordes ni durezas que puedan dañarlo. Es preferible comprarlas de un número mayor del normal para que no presione excesivamente. Usando siempre sujetadores de aletas evitaremos perderlas, lo que nos pondría en una situación comprometida.

TUBO.- Cuanto más sencillo más seguro y práctico será. Es recomendable el de tubo recto en su parte superior y forma arqueada en la boquilla. El tubo ha de ser liso en su interior y de boquilla suave de goma para no dañar las encías. El diámetro no debe ser mayor de 25 mm. y la longitud del tubo no mayor de 30 o 40 cm. para evitar la condensación de anhídrido carbónico en la parte curva.

CINTURÓN DE LASTRE.- Da el equilibrio hidrostático necesario para permanecer en el fondo. Se ha de tener en cuenta que las botellas, al ir cediendo su aire, pierden peso, pudiendo provocar un ascenso indeseado (con todas sus consecuencias), siendo por ello mejor pasarse al lastrar, utilizando pocas pastillas de plomo de 2 Kg. que muchas de 1 Kg. que podrían estorbamos.

CUCHILLO.- En contra de lo que se suele creer no se lleva como arma, es una herramienta muy útil que nos puede sacar de algún apuro o usarse para llamar la atención del compañero si se golpea contra la botella. Basta que tenga unos 20 cm. de hoja.

TRAJE ISOTÉRMICO.- Protege al buceador de la pérdida de calor.

RELOJ.- Debe ser impermeable, antichoque y antimagnético, con corona graduada de 0 a 60 min. para tener un control exacto del tiempo de inmersión. Debe soportar al menos 200 metros de profundidad.

REGULADOR DE EMERGENCIA.- Sustituirá al regulador de presión en caso de que se averíe en plena inmersión.

PROFUNDÍMETRO.- Nos marcará la profundidad exacta. Para que funcione correctamente debe sumergirse en agua dulce tras cada inmersión.

BRÚJULA.

LINTERNA.

CHALECO COMPENSADOR DE FLOTABILIDAD- Permite mantenernos a cualquier profundidad, pudiendo constituir una reserva de aire para casos de extrema necesidad. También nos facilitará el ascenso ahorrándonos energías y como chaleco salvavidas en la superficie.

DESCOMPRESÍMETRO ACUÁTICO- Registra la disminución de la presión parcial de nitrógeno en el organismo, para así saber cuándo y cómo podemos volver a sumergirnos.

CONSEJOS

Siempre es bueno adquirir una serie de pautas a seguir antes, en, y después de sumergirse, para poder disfrutar plenamente, evitando así problemas más o menos graves que pudieran convertir una diversión en una desagradable experiencia. Las más significativas serían las siguientes:

- Antes de comenzar la inmersión conviene comprobar todos los componentes del equipo, ya que en el agua es más difícil.
- Comprobar la presión de las botellas si llevan cargadas varios días. Si están más de 3 meses almacenadas, debe renovarse el aire.
- Debe llevarse siempre cuchillo, nunca se sabe...
- No practicar el buceo si no se está en perfectas condiciones físicas y psíquicas.
- No sumergirse nunca en solitario. Si hay corriente, iniciar la inmersión contracorriente, así facilitamos la vuelta.
- Si se pierde de vista al compañero, ascender (siempre que se pueda) para verse, si no, no se sabría si se encuentra en dificultades.
- Al conectar la reserva de las botellas, advertir al compañero y comenzar el ascenso.
-No ascender a más de 18 metros por segundo para evitar los efectos de la descompresión.
- Respetar las tablas de descompresión escrupulosamente.
- Antes de salir a la superficie, observar bien el entorno y agudizar el oído para asegurarse de que ninguna embarcación anda cerca.
- En caso de cansarse o sofocarse durante la inmersión, permanecer en el fondo inmóvil basta recuperar el ritmo respiratorio normal, si ocurriera en superficie colóquese de espaldas y respire profundamente por la boca y sin el respirador.
- No intente sobrepasar nunca las propias posibilidades.
- Debe conocer y saber interpretar el Código de Señales Submarinas, homologado por CMAS.
- Lavar el equipo tras la inmersión con agua dulce.

Para terminar, es necesario mencionar que para practicar el buceo autónomo es necesario disponer de un carácter que dé siempre un riguroso control de los nervios, permitiéndonos afrontar las situaciones con serenidad y control emocional, con sangre fría, siendo metódico y rápido en la acción.

No es recomendable que las personas grasas buceen, ya que el tejido adiposo absorbe gran cantidad de nitrógeno, lo que puede causar problemas en la descompresión.
No deben bucear todos aquellos que padezcan enfermedades pulmonares o con componente obstructivo, o con problemas tromboembó1icos, hipertensión (con valores de tensión mayores a 15 - 9,5), nefritis o nefrasis, cálculos renales, enfermedades que provoquen pérdida de consciencia (como epilepsia) o inflamación de los órganos sexuales. Sin embargo, el buceo es compatible con la menstruación.

LUGARES.

No es necesario irse muy lejos para disfrutar de parajes fantásticos y que recordar que España es una península y unas maravillosas islas, de modo que podemos disfrutar de variedad de entornos submarinos como por ejemplo la isla de Tabarca, situada frente a las costas de Santa Pola (Alicante), las islas Medas, frente a la playa de L'Estartit en Gerona, sin olvidarse de las Baleares, o de los paisajes volcánicos sumergidos de las islas Canarias. Casi todas la comunidades costeras cuentan con centros de aprendizaje donde poder iniciarse en la inmersión, organizando viajes durante todo el año al alcance de todos los bolsillos.

Aunque si se prefieren paisajes paradisiacos excepcionales por su belleza, también puede uno desplazarse hasta:

- El Mar Rojo: reúne gran parte de los mejores paisajes del mundo.

- Las Bahamas: para los amantes de los tiburones y de la vida marina en general

-Las costas cubanas: para los que prefieran la variedad combinada con unas excelentes condiciones de temperatura y visibilidad, el archipiélago de Caimán presenta magníficos arrecifes de coral rodeados de gran variedad de vida marina en aguas cristalinas.

- Belice: Situado en Centroamérica, dispone de la mayor variedad de vida marina.

- Venezuela: También contiene gran cantidad de especies.

- Roatán (a 50 Km. de la costa norte de Honduras): combina playas paradisíacas con un extenso arrecife de coral repleto de vida marina.

- Australia: posee la Gran Barrera de Coral, la más grande del mundo con sus 2.000 Km.

- Malvinas: para los que deseen bucear en lugares casi inexplorados.

Algunas de las direcciones de interés en las que nos pueden informar:


Jaime Padilla Ruiz