La Mezquita de Almonaster la Real
Jiménez Martín, Alfonso
Pág. 51 y ss.

"En nuestra opinión la MEZQUITA debió levantarse en los primeros decenios del S. X, para sostener esta apreciación consideramos decisivo el estudio del mihráb: está suficientemente claro su arcaísmo (*), no sólo en cuanto a la planta, tanto interior como exterior sino en lo que respecta al alzado o sus disposiciones constructivas; el problema está en saber hasta qué fecha perduraron estas formas, cuyo UNICO EJEMPLO CONOCIDO EN ESPAÑA es el que estamos analizando. Mientras no aparezcan otros casos de planta semicircular, y sea posible fecharlos con cierta garantia, hemos de conceder el dato cronológico del mihráb un valor decisivo. En cuanto a los demás elementos de los que podemos deducir índices cronológicos: alminar, arquerias, puerta, en nada contradicen la fecha propuesta".
(*) Jiménez Martín, Alfonso: op. cit., pág 32 y ss.
 
 

 
Arquitectura Islámica en Andalucía
Marianne Barrucand
Achim Bednorz
Pág. 92 y ss.
Interior mezquita
La mezquita de Almonaster proviene del siglo X, es una construcción irregular hecha de ladrillo y piedra cantera sobre una planta trapezoide, cuya forma probablemente haya estado determinada por el declive del terreno. La sala de oración tiene cinco naves, cuyas arcadas, al igual que la de Córdoba, corren transversales a la qibla.
La nave central es más ancha que las dos siguientes, que a su vez son más anchas que las dos exteriores. Los tramos del costado sur son más anchos que los otros; ello es una clara referencia al diseño de planta en T. El mihrâb ha perdido su revestimiento; es un nicho profundo de apariencia arcaica, hecho de ladrillo y piedra cantera. En las propias rocas se esculpió un diminuto patiecillo, que prolonga las dos naves occidentales. En la esquina noreste se halla una pila desporporcionadamente grande. Al norte, fuera de este conjunto arquitectónico y desviado al oeste del mihrâb, se encuentra un alminar cuadrado. Es probable que la mezquita sólo tuviera una entrada en el primer tramo norte de la nave central este. Su escasa luz se recibía del patio, la puerta y tres estrechas ventanillas o troneras, dos de ellas a la izquierda y a la derecha del mihrâb. En la sala de oración se descubrieron dieciséis sepulcros sin fecha.  Ya en la época cristiana, le fue agregada a la mezquita un ábside en el costado este, a continuación una sacristia y en el costado oeste un pórtico, con lo cual adquirió un eje central nuevo, correspondiente a la nueva religión. También se reconstruyeron la vieja puerta y el costado norte. De toda la edificación emana cierto encanto rústico. Su caracter arcaico puede provenir de haber sido constuida a principios del siglo IX, pero también se puede considerar como una solución provinciana al programa de edificaciones de la época de los califas. La jerarquización de la sala de oración parece apoyar más bien la segunda suposición.
 



 
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