CAMPAÑA de San José 2007

 

Marco teórico

Lema de la Campaña

Con los pobres

Carta de los Obispos

Materiales de la campaña

Catequesis de niños

Jovenes y adultos

 

 

Pili Abad y Ernesto Izaga

Fueron misioneros en Ecuador muchos años.

Ahora trabajan en Traperos de Emaús, en Vitoria.

 1.-      Nos duele tanta pobreza.

        Nos duele tanta gente, tantas familias que sufren a diario la falta de trabajo y el subempleo, y no alcanzan a lo más necesario para vivir.

                 Nos duele tanto niño trabajador y niña trabajadora y sin escuela, tanto joven sin futuro, tantas personas mayores desgastados por el sufrimiento de la vida.

                  Nos duele tanto enfermo, tanta muerte temprana y tanta impotencia para salir adelante.

                  Nos duelen tantos pueblos sometidos económicamente y políticamente, empobrecidos y dependientes, sometidos a los intereses del imperio.

                   Nos duele la represión y la tortura, los presos y presas comunes y políticos. 

         Nos duele tanta gente obligada a emigrar y tantas personas que nuestra “sociedad del bienestar” margina y excluye.

2.-     Nos indignan las causas que originan la pobreza

          Nos duele y nos indigna que pensemos que la culpa es de ellos, porque son vagos, o porque no hacen bien o porque no saben.  

         Nos indigna tanta prepotencia de los poderosos, tantas ganancias y beneficios de los grandes bancos y de las multinacionales. 

          Nos indigna tanto consumo y tanto individualismo, tanto correr para llegar el primero, tanto tener y tan poco ser, tanta ceguera.

          Nos indigna tanto enriquecimiento y tanto desarrollo a costa del empobrecimiento de muchos pueblos y de la sobre-explotación de nuestra madre tierra.

          Nos indignan las leyes injustas y excluyentes.

          Nos indigna tanta incapacidad para escuchar, para sentir la situación del otro, para dialogar, para respetarnos, para defender los derechos básicos.

 

  3.-     Ante todo esto, ¿qué hacemos y que podemos hacer?

                 

        Queremos ayudar de alguna manera, echar una mano... y no sabemos muy bien cómo hacerlo.

         Nuestra solidaridad, nuestros compromisos se manifiestan de muchas maneras:

-         Damos dinero para alguna necesidad.

-         Colaboramos en proyectos,

-         Leemos y hablamos de esa realidad de pobreza.

-         Apoyamos a los misioneros y misioneras.

-         Propiciamos la participación de jóvenes en campos de trabajo y en compromisos concretos.

-         Participamos en redes contra la exclusión.

-         Nos comprometemos en la defensa de los derechos que tenemos como personas y como pueblo...

 

           Todas estas cosas que hacemos son importantes, muy importantes, pero es necesario buscar algo más y profundizar nuestra solidaridad y nuestros compromisos.

           Es urgente vaciarnos un poco de tantas cosas que tenemos y dejar un espacio para meternos en el mundo de los pobres, de los marginados y de los excluidos.

         

          Meternos con respeto, escuchar y aprender.

          Aprender de su realidad de sufrimiento, para apreciar lo que es vital y lo que es superfluo.

           Aprender de sus luchas, de sus resistencias, de su constancia, de su alegría, de su acogida al más pobre.

           Aprender de su fe, para salir del letargo y del conformismo en que vivimos.

 

            No sabemos hasta dónde tenemos que vaciarnos y renunciar a cosas que tenemos y que las hemos hecho necesarias, casi imprescindibles. 

            No sabemos hasta qué punto tenemos que cambiar vida, actitudes, maneras..., pero solamente ubicándonos en la perspectiva del pobre, del excluido y participando con ellos podemos empujar un proceso de liberación auténtico y sentar las bases de un mundo más justo y solidario. 

            Necesitamos redescubrirnos en esta perspectiva para crecer con autenticidad como personas, como pueblo y como pueblos, como sociedad y como iglesia.

            Nuestros hijos e hijas, los niños y niñas de nuestro mundo, se merecen un futuro mejor.

             ¡Con los pobres, junto con ellos, codo con codo!

        “Entzuteko, aldamenekoaren egoera sentitzeko, elkarrizketarako, elkarren errespeturako, oinarrizko eskubideen defentsarako dagoen ezintasun handiak sutu egiten gaitu”.