Datos del Artículo 2:
Autores: Doctores: Rosana MATTIELLO y
Guillermo PANETTIERI. (Argentina)
La Viruela de la paloma
La Viruela de la paloma
La viruela es una enfermedad causada por un poxvirus (del grupo
Avipoxvirus). Se han descripto 17 tipos de Avipoxvirus, todos ellos
relacionados. El que afecta a las palomas es especie-específico o sea que
solo causa la enfermedad a las palomas y aves rapaces. Es una enfermedad
que se encuentra difundida por todo el mundo. Los típicos depósitos
costrosos sobre la piel (viruela) dan el nombre a la enfermedad.
Transmisión:
Los aviproxvirus no pueden penetrar la piel intacta, de ahí que el
contagio sobreviene por contacto directo con aves afectadas o con material
contaminado, a través de heridas de piel o mucosas, o bien a partir de
vectores (mosquitos y ácaros hematófagos). Por eso la enfermedad es más
frecuente a fines del verano, otoño y principios del invierno, cuando los
mosquitos son abundantes. Un mosquito que se alimente de un ave infectada
puede retener el virus infectivo en sus glándulas salivares de 2 a 8
semanas. Ademas los Avipoxvirus son muy resistentes a los factores
ambientales como la desecación, la luz solar y los desinfectantes
químicos. Pueden sobrevivir en suelo contaminado hasta 1-2 años. En la
transmición del virus, las palomas salvajes, los insectos hematófagos y el
hombre juegan un papel importante como agentes contaminantes. Son
suceptibles las aves de todas las edades, pero las más jóvenes, son las
más frecuentemente afectadas. Las aves en fase de recuperación actúan como
portadores asintomáticos y eliminan el virus a través de materia fecal,
piel plumas, saliva, secreciones nasales, lágrimas y leche de buche. Los
pichones pueden ser infectados por sus padres los que actúan a veces como
portadores sanos. La enfermedad puede permanecer latente durante años,
particularmente en planteles de grandes palomas. No se han descripto
factores estresantes específicos que se asocien con la reactivación del
virus, pudiendo bien mencionarse el esfuerzo de la cría, el replume, los
concursos, etc. Los Avipoxvirus producen además depresión moderada de las
defensas orgánicas lo que potencia infecciones secundarias.
Formas clínicas de la enfermedad:
Las infecciones inducidas por los Avipoxvirus varían su expresión clínica
de acuerdo a la virulencia de la cepa del virus, al modo de transmición y
a la suceptibilidad del huésped. El período de incubación varía de 4 a 14
días, siendo usualmente de 1 semana. El curso de la enfermedad es
generalmente subagudo y le toma a un individuo de 3-4 semanas para
recuperarse.la mortalidad es baja aunque puede llegar a infectarse un 90%
del plantel. Un plantel de palomas requiere de 2-3 meses para retornar a
su estado normal.
Clinicamente se reconocen las siguientes formas:
-
Forma cutánea o seca: es la mas común y benigna en la paloma. Se
caracteriza por la presencia de pápulas de color amarillo a marrón oscuro
y posteriormente vesículas a nivel de la piel sin plumas (párpados,
comisura del pico, cera, patas y alrededor de la cloaca). En pocos días
éstas lesiones se agrandan pudiendo coalescer varias de ellas.
Posteriormente se abren espontaneamente, se secan y forman costras las que
requieren varias semanas para descamarse espontáneamente. Normalmente
curan sin dejar cicatriz. Igualmente son frecuentes las complicaciones
bacterianas o fúngicas que pueden alterar la apariencia clásica de la
lesión, agravándola. Estas lesiones, son muy difíciles de eliminar por lo
sangrantes y adheridas que se encuentran.
-
Forma diftérica o húmeda: se caracteriza por nódulos los que coalescen y
forman lesiones de tipo membranoso-difteroide (placas de color gris -
marrón y caseosas), que al intentar desprenderlas producen una severa
hemorragia. Suelen ubicarse sobre la lengua, faringe y laringe produciendo
dificultad para tragar los alimentos y síntomas respiratorios. Un
individuo puede presentar la forma cutanea y diftérica concomitantemente.
-
Forma septicémica: puede presentarse en pichones de corta edad. Es de
presentación aguda y de elevada mortalidad (70-99%). Se observan signos
generales de enfermedad: embolamiento, anorexia, abatimiento, pérdida de
peso, signos respiratorios (por la neumonía que se produce) y diarrea
(enteritis). La mayoría de las aves mueren a los 3 días de desarrollados
los signos clínicos. Las lesiones cutáneas son raras y el diagnóstico
precoz de la afección es difícil. Esta forma de la enfermedad, también
puede presentarse con cepas de virus muy agresivas o cuando las aves
tienen sus defensas orgánicas bajas (dietas deficientes, estrés o
infecciones bacterianas y/o parasitarias concomitantes).
-
Forma tumoral: algunas cepas de Avipoxivirus tienen facilidad para
producir tumores. Las palomas que sobreviven a la infección están
propensas a la formación de tumores cutáneos. Estos crecen rápido y tienen
aspecto verrucoso y son por lo general de color oscuro; si uno desea
desprenderlos, son muy sangrantes. La remoción quirúrgica es la única
terápia efectiva en estos casos, aunque pueden volver a formarse si
todavía persiste el virus en la piel.
Durante un brote de la enfermedad en un plantel pueden coexistir todas las
formas mencionadas.
Diagnóstico:
Un diagnóstico definitivo de infección por Avipoxvirus puede realizarse
por: -Histopatología, técnica que conciste en examinar al microscopio
preparaciones de los órganos enfermos. En caso de sospechar de viruela,
las muestras de elección son: Lesiones de piel e hígado. La muestra será
positiva si en ellas se aparecieran acúmulos de partículas virales en
formación, llamados comunmente cuerpos de inclusión -Puede realizarse
también el cultivo y aislamiento del virus en huevos de pollo embrionados.
Los exámenes sanguíneos son de poco valor para diagnosticar esta
enfermedad.
Control:
Las aves que se recuperan de la enfermedad suelen estar protegidas al
menos por 8 meses. -La vacunación es el mejor método para controlar la
infección por Avipoxvirus. Debido a que, como mencionáramos, estos son
específicos de especie, las palomas deben ser vacunadas con vacunas hechas
con Avipoxvirus paloma. Existen vacunas comerciales para éstas en Europa y
los Estados Unidos de Norteamérica. Deben ser vacunadas todas las
poblaciones de allto riesgo: palomas importadas y planteles en áreas con
alta densidad de mosquitos. Según el tipo de vacuna que se utilice, las
palomas pueden quedar inmunizadas por 6 a 12 meses. Se aconseja vacunar
todo el plantel después de terminada la cría, cuando los pichones tengan
entre 4 y 5 semanas de edad (diciembre-enero). En caso de utilizar vacunas
a virus vivo (las que generalmente se administran por pincelamiento los
folículos plumosos del muslo), es necesario controlar la reacción
post-vacunal, ya que ésta evidencia la actividad vacunal y el
establecimiento de la inmunidad. La lectura se realiza a los 7-10 días de
la vacunación y aparece bajo la forma de pequeñas pústulas rojizas,
rodeadas de una zona ligeramente edematosa, que desaparecen a la semana.
La ausencia de estas pústulas obliga a repetir la vacunación.
-Debido a que los Avipoxvirus pueden ser transmitidos por los mosquitos o
ácaros hematófagos, los criaderos deben estar hechos a prueba de estos:
colocación de redes mosquiteras en puertas y ventanas y desinsectizaciones
periódicas.
-Las aves afectadas deben ser aisladas hasta su recuperación completa ya
que pueden transmitir el virus al picar a otras. Recordar que las aves que
se recuperan estan inmunizadas contra la enfermedad, pero que pueden
actuar como portadores asintomáticos al seguir eliminando el virus, cosa
que ocurre durante un mes aproximadamente.
-Desinfectar todas las instalaciones e implementos.
Tratamiento:
º
No existen tratamientos específicos para los Avipoxvirus. Los antibióticos
pueden ser útiles para controlar las infecciones secundarias, y la
vitamina A o sus precursores naturales pueden ayudar en el proceso de
curación. Es aconsejable también el uso de inmunoestimulantes y
normalizadores de la flora intestinal. En las lesiones cutáneas son útiles
aplicaciones tópicas de soluciones astringentes como la de mercurio-cromo
al 1-3%, en alcohol al 70º. No se aconseja la eliminación física de las
lesiones costrosas de piel pues por lo general diseminan la infección al
liberar partículas virales.
Por los Doctores: Rosana MATTIELLO y
Guillermo PANETTIERI.