MIRAR EL LADO BUENO DE LA SALIDA
Si la línea esta puesta perpendicularmente al viento, en teoría no estará favorecida ni por un lado ni por el otro. En este caso vamos a elegir el lado que más nos acerque al viento y a la zona de regatas donde queremos desarrollar nuestra táctica.
Podemos también recorrer la línea de un lado a otro con el máximo de vela abierta, y si de un lado hacía otro tenemos que llevar la vela más abierta, será por este lado donde este favorecida. Con este método tenemos el riesgo de que nos role el viento después de probar y despistarnos.
Otro que nos puede servir para verificar en un último momento la salida, es aquel en el que ponemos proa al viento, y para donde apunte este será el lado favorecido.
Desarrollo de una buena salida
Si no tenemos un barco rápido, nunca pondremos en la salida cerca de un barco rápido, que sea superior a nosotros, porque nos puede frenar rápidamente. Sobre esto sacamos la conclusión de que debemos siempre elegir bien los barcos de los que nos rodeamos.
También tenemos que considerar el campo de regatas. Antes de la salida, habremos recorrido el Campo de Regatas y nos habremos hecho una idea de cómo es el mismo. Pues bien, hemos de salir por el lado bueno de la salida, pero aproximándonos a la parte del campo donde pensamos trabajar la ceñida.
Debemos considerar los factores climatológicos como: corrientes ; rachas; fondos; mareas; roles; que son también determinantes para hacer una buena ceñida, con lo cual nuestra salida estará un poco condicionada.
Técnicas de navegación con viento duro
Esquemáticamente son:
Técnicas para los ligeros:
¿Cómo colgarse?. Ante todo significar que esto es una cosa muy propia, pero vamos a dar algunos consejos.
Embarque de agua.
Es uno de los problemas que tenemos con viento duro, en la clase Optimist. Debe convertirse en una maniobra más. Puntos a destacar:
- Perder terreno debido a la no navegación
¡Error! . Esperar a la popa para achicar es perder muchos metros.
Movimiento de caña
- En la ceñida debe de adecuarse a la fuerza del viento.
- Suave con poco viento (excepto para situaciones, como proa al viento).
¿Por qué han de ser suaves los movimientos?. Los movimientos deben ser suaves porque de lo contrario provocaremos un aleteo en la baluma y obtendremos una pérdida de velocidad. Esto deberemos sustituirlo con movimientos de cuerpo para pasar la ola.
A medida que aumenta el viento la suavidad debe irse cambiando por rapidez. Con vientos con los que nos tengamos que colgar es super importante sacar rápidamente el cuerpo.
Los grandes viradores son aquellos que consiguen ganar metros en las viradas con vientos suaves y medios e incluso fuertes, gracias a llevarse el barco a barlovento tras la virada.
Posición de la caña
Máxima a proa siempre que lo permita el viento. Si el barco tiene tendencia a hacer el submarino, un modo de evitarlo es colocarse más a popa y pegar un "bote" en la popa, lo más rápido posible. De todos modos la posición del patrón no es fija. Al bajar la ola antes de pincharla: peso a proa. En el momento en que empieza a subir hacia popa.
¡Cuidado! Pasarse puede significar "rocking". También dependerá mucho la posición del peso y de la caida de palo que llevemos, ya que en teoría cuanto más a proa el palo más a proa el caña y cuanto más a popa el palo más a popa el caña.
Como convertir una racha en velocidad
Llevar el barco adrizado durante la racha. Para ello conviene las orzadas (aproarse al viento) al llegar la racha con la escota cazada para no descargar el viento.
Debemos colgarnos sin miedo. Lo que no tenemos que hacer es sentarnos dentro del barco justo al terminar la racha, ya que en ese momento es cuando nuestro peso nos da el mayor momento de velocidad.
Para aprovechar totalmente una racha debemos anticiparnos, es decir, colgarnos antes de que llegue. El barco escorará a barlovento, lo cual no es malo, y cuando llegue la racha se pondrá adrizado (plano) y arrancará.
Conclusión :
Por lo tanto, cuando una racha ha pasado, el viento aparente se cierre, es decir, viene más de proa porque la velocidad del casco se mantiene aún durante un momento. Justo aquí parece que el barco se nos venga encima e instintivamente, arribamos. No hay que arribar después de la racha, y esto es porque, al llevar el barco plano, escora a barlovento y arriba por sí mismo; si encima ayudamos con el timón, caemos 5 ó 10 grados a sotavento. Por lo tanto, lo que haremos es ¡¡¡ orzar en las rachas!!!.