LA SAGRADA CABALA

 

¿Sabe Vd. qué es el Arbol de la Vida?

¿Ha oído hablar de las manifestaciones divinas?

¿Conoce las correspondencias entre los dioses antiguos y las emanaciones divinas?

Evidentemente, si ha respondido que sí a las tres pregunas, Vd. sabe algo de la cábala.


Se la ha llamado tradición mística de Occidente, y todos deberíamos conocerla, siquiera someramente. La cábala, básicamente divide las manifestaciones de Dios en diez estados, que son los siguientes:

1- Kether: La raíz de todo. Incognoscible para los hombres.

2- Chockmah: Primera Manifestación. El polo positivo, el primer derrame de energía. Simbolizado por un Rey en su trono. Lo masculino.

3- Binah: La gran Madre. El principio femenino, o negativo. Simbolizado por una matrona.

4- Chesed: Le rige el planeta Júpiter. Es un Rey gobernante, ordenando los asuntos de su Reino.

5- Geburah: El Rey en su carro de Guerra. Rige el planeta Marte. Color, rojo.

6- Tipharet: El Redentor, el Dios sacrificado, la Iluminación. Rige el Sol.

7- Netzatk: La diosa del amor, Venus.

8- Hod: Rige el planeta Mercurio.

9- Yesod: Rige la Luna. El plano astral.

10- Malkuth: El estado actual nuestro, de la materia. Los cuatro elementos.


Lo anterior se complementa con los respectivos nombres divinos asociados a cada sephirá, que es como se conoce a cada una de las citadas manifestaciones: nombres de dios, del arcángel correspondiente, del coro de ángeles asignado. La cábala como símbolo de meditación resulta infinitamente útil, y sus posibilidades son prácticamente ilimitadas. En magia, también se utiliza para invocar a los espíritus divinos benignos, o a los Qliphot, los malignos. Los magos auténticos mantienen que una persona no adquiere facultades y poderes hasta que sabe manejar tanto a las fuerzas blancas como a las negras. No obstante, estamos seguros que esa afirmación se ha visto constatada por muy pocos intentos de confraternizar con lo negro, dada la peligrosidad del empeño.


A los distintos sephirots, también se asocian colores, números, animales, dioses ancestrales, etc., resultando un símbolo compuesto maravilloso para conectar nuestro inconsciente con la manifestación divina. También tiene corrspondencias con las cartas del TAROT. Los ases son de Kether, los doses de Chokmah, los tres de Binah, etc.. El estudio del alfabeto hebreo antiguo resulta la mayoría de las veces imprescindible para profundizar en la cábala, dado que la vibración correcta de los nombres divinos asociados forma parte de las prácticas mágicas asociadas.


El Arbol de la Vida y los 32 senderos que ha de recorrer el alma hasta Dios.