Más vida, perdón, poesía...

La voz de una mujer que partía de lo hondo y volcaba vida en el papel. He tomado prestada esa voz hecha palabra, versos para decirte algo, lo que es este algo está escondido entre los versos. Disculpa mi atrevimiento...

Delante de mi casa hay una viña
y pasa el sol delante de mi huerto
al lado del jardín reposa el río
y aquí en el corazón reposa el sueño.

Hay un jardín que da peras al olmo
y hay una paz con música de incienso.
Existe en la comarca la justicia
existen hombres puros en el techo.
Nadie tiene dolor, el aire es limpio
puedes sentarte al lado de un labriego.

Pero esto que yo digo debe estár,
detrás del cementerio.


...Y Dios en medio
como un jueves cualquiera
-no necesariamente santo-;
siempre ahí,
en medio,
entre la fe y el espanto.


Es triste, y por que es triste, lo confieso;
aquí estoy yo y vengo voceando,
buceando, mejor, entre la niebla;
ahorcándome la voz entre los álamos.
Ganándome el sudor con este pan,
ganándome la vida con las manos,
ganándome el dolor con el placer,
ganándome la envidia con el salmo.
Ganándome la muerte con la vida,
voy consiguiendo todo sin el llanto,
que soy la mujer fuerte que se viste
y medita mirando el calendario.
Es triste, y porque es triste, lo confieso,
cuesta mucho vencerse, sin embargo,
intenta dar un beso al enemigo
verás que sale luz de tu costado.

Gloria Fuertes.

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