La relación entre Vicente Aranda y José Nieto es posiblemente una de las más fieles y acertadas que se
han dado entre un director y un compositor en el cine español. El último fruto del inseparable tándem es
“Celos”, una irrepetible obra musical que confirma el especial entendimiento existente entre ambos y el
inspirado talento creativo de Nieto, convirtiéndose, en definitiva, en una de las mejores bandas sonoras del
año.
En “Celos”, José Nieto combina sabiamente los elementos habituales del thriller con los de una historia
de amor clásica, creando una música que adorna a la perfección las imágenes filmadas por Aranda, donde
se desarrolla la obcecación de un hombre por conocer el pasado de su reciente esposa. Dándole un
especial protagonismo al saxofón (cuyo desgarrador sonido parece adelantarse a la solución final de la
historia) y los repetitivos acordes de una guitarra (adecuados para reflejar, por un lado, el entorno
mediterráneo en el que se desarrollan los hechos y, por otro, esa obsesión enfermiza que se desborda y
envuelve a cada uno de los personajes), Nieto estructura esta banda sonora en torno a una melodía principal
que se va esbozando a lo largo de los sucesivos cortes para concretarse en una especie de apoteosis final
que acompaña el trágico e inevitable desenlace.
De hecho, la música de Nieto, al igual que los fatales celos que anidan en lo más hondo del
protagonista, parece estar dotada de vida propia y evolucionar con absoluta autonomía. Y la inteligente
idea de alterar, en la edición discográfica, el orden de los cortes y repartir aquellos más largos, intensos y
logrados entre el principio y el final no hace sino mejorar la audición de este recomendable compacto, que
figura entre los trabajos más sólidos, coherentes y logrados del compositor.Jorge Castillejo