Siempre fiel a ese peculiar estilo que lo caracteriza,
José Nieto se pone al servicio de esta historia,
creando una agradable y homogénea música que transmite
ya desde sus primeras notas dramatismo e
incertidumbre y ha llegado a ser definida por el propio Aranda como
“una música que se interroga a sí
misma”. La cuerda clásica vuelve a tener un peso importante
en esta ocasión, aunque los autenticos
protagonistas de este cuidado compacto son el arpa y el saxo, que
establecen un magnífico duelo musical
y verifican la versatilidad de Nieto, que retorna así a esas
raíces jazzísticas que tan buenos resultados le
propiciaron en películas como “La reina del mate” o “Lo más
natural”.
La casi veintena de temas que componen esta recomendable
banda sonora se suceden con armonía y
cierta reiteración, rompiendose unicamente esa agradable
uniformidad con aquellos cortes que
acompañan la supuesta bajada a los infiernos de la protagonista
(una sensual Laura Morante), donde la
atonal y estridente percusión intenta en vano ser paliada
por el desesperado grito del saxofón, que se ofrece
como extraordinario contrapunto musical al clima crispado que establecen
el resto de instrumentos.
Así mismo, se incluyen al final del compacto dos temas diegéticos,
compuestos por el mismo Nieto y
empleados en los momentos de ocio y copas, que confirman su dominio
en otros terrenos menos
frecuentados por el artista, como el de la música electrónica,
y que pueden sorprender a más de un
aficionado.
Al margen del film en sí, que no ha gozado
precisamente de buena acogida crítico-comercial (a pesar
de la importante recaudación que consiguió en su poca
estancia en cartel), la de “La mirada del otro” es
una atrayente banda sonora, y a ello contribuyen sin duda alguna
con su inmejorable interpretación el
saxofonista norteamericano Bobby Martínez y la Orquesta de
la Radio de Bratislava, esta última cada vez
más habitual e imprescindible en las grabaciones de José
Nieto.
Jorge Castillejo