VISITA ARQUEOLÓGICA A LAS ANTIGUAS CIUDADES ROMANAS DE VALERIA Y SEGÓBRIGA

Prov. de Cuenca

Máximo A. García González

28 de Marzo de 1998

Vista aérea del yacimiento arqueológico de Valeria.

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Iniciarémos nuestro recorrido arqueológico por la ciudad de Valeria.

 

Situación geográfica : Enclavada en un hermoso paraje natural, entre las hoces de los ríos Gritos y Zahorra. Desde Madrid se llega así : cogemos la N. III

( Madrid- Valencia ), y en Cervera del Llano nos desviamos por Olivares del Júcar, Villaverde y Pasaconsol - Valera de Abajo, y Valeria.

 

  VALERIA.

 

1. HISTORIOGRAFÍA DE VALERIA.

La mayoría de las referencias bibliográficas sobre Valeria adolecen de un rigor histórico. Ya se tienen noticias de la misma desde el s. XVII ( J.P. Mártir Rizo "Historia de la muy Noble y Leal Ciudad de Cuenca" -1629-), hasta el s. XIX, con importantes estudiosos, como el padre Fidel Fita , o, E. Hübner.

Los restos arqueológicos más antiguos aparecidos en Valeria datan del Bronce Antiguo. Valeria, perteneciente a la tribu de los Olcades, es incluída por Ptolomeo entre las de la Celtiberia, siendo conquistada en torno al 179 a. de C., durante las campañas de Tiberio Sempronio Graco.

En cuanto a la Valeria romana, unos autores la consideraron colonia, y otros, como el padre Flórez, municipio. En todo caso, se sabe por Plinio que Roma le concedió el derecho del Lacio antiguo y la incorporó al Convento Jurídico Carthaginiense.

Esta ciudad romana, como centro político y administrativo de un amplio territorio, llegará a alcanzar su máximo explendor en los siglos I y II.

En época visigoda, se sabe que Valeria se convierte en sede episcopal sufragánea de la Metropolitana de Toledo ( anterior al 589 d. de C.). Se tienen noticias de sus obispos desde el año 589 al 693 d. de C.

La invasión musulmana de la Península contribuyó a su decadencia como sede episcopal. A partir de la 2ª mitad del s. VIII Valeria ( o Balira) formará parte del distrito o Cora de Santaver, poblado por bereberes de los Hawara y Madyuna. De época califal procede un tesorillo con monedas de plata acuñadas por Abderramán III y Alhaken II ( s. X ).

No se conocen datos de la existencia de mozárabes en Valeria.

A mediados del s. IX sólo se conserva de Valeria su nombre, quedando reducido el lugar a una aldea asentada junto a us ruinas.

Paulatinamente se empieza a dar más importancia a la ciudad de Cuenca, que prosperará especialmente a lo largo del s. XI. Será tras la conquista cristiana de Cuenca en el año 1177 por Alfonso VIII, cuando una Bula del Papa Lucio III ( 1-6-1182) instituye la sede conquense, que absorbe las antiguas diócesis de Ercávica y Valeria. Cuenca, por tanto, quedaría como heredera de la hegemonía valeriense ( diócesis, territorio, urbanismo,...) de la ciudad que visitamos, que, finalmente, quedará reducida al pueblo actual.

Como conclusión: Valeria debió de ser fundada en torno al s. III- II a. de C., a partir de una ciudad indígena de nombre ignoto, pero ubicada con seguridad a poca distancia de donde podemos hoy ver la ciudad romana. La dualidad poblacional establecida desde tiempo por la nueva ciudad romana y la antigua indígena ( con poblamiento incluso hasta época imperial ) ha llevado a constatar a investigadores de Valeria como D. Ángel Fuentes la existencia de una especie de Dipolis imperfecta, precisamente a causa de esa dualidad.

 

2. APUNTES SOBRE EL YACIMIENTO DE VALERIA.

 

Desde la década de los 50 hasta nuestros días, las investigaciones sobre Valeria han pasado por tres etapas, y en todas ellas emerge la figura de D. Francisco Suay Martínez, ( natural de Valera de Arriba y verdadero "factotum" de los trabajos en Valeria) :

1º) Desde 1951 a 1974 - en que se inician las excavaciones sistemáticas-: En este período D. Francisco Suay se ocupa y preocupa de dar a conocer la ciudad romana de Valeria, creando un "Museo Local" ( 1952), instalando sus fondos en el Ayuntamiento de Valera, del que a la sazón era alcalde. Al mismo tiempo, decide cambiar por Valeria la denominación de Valera de Arriba ( según acuerdo del C. de Ministros, del 18-3-59 ). Posteriormente, trasladaría el Museo de Valeria a Cuenca, fundándose el Museo Arqueológico de Cuenca ( 1963 ). Durante este período, entre otras cosas, organiza, participa y codirige numerosas excavaciones por toda la provincia de Cuenca ( de 1963 a 1975 ), todo ello sin descuidar su labor de difusión y promoción cultural, sobre todo en el campo de la Arqueología.

 

2º) De 1974 a 1978 : Se impulsa notoriamente la excavación de Valeria, dentro de un plan sistemático.

3º) De 1979 hasta nuestros días: Se pretende realizar un análisis integral del yacimiento, con abundantes dilaciones y parones en su etapa final.

 

Siempre se supo del lugar donde estuvo la antigua Valeria, mutado el nombre en la Edad Media por Valera ( como así mantienen en la actualidad los pueblos de Valera de Suso o de Arriba, y Valera de Yuso o de Abajo).

Parece seguro que la destrucción del yacimiento debió producirse a finales del s. XII, con la reconquista de Valera, y levantamiento del castillo medieval ( sólo se dejaría en pie la mole del Ninfeo ).

Hubo que esperar hasta comienzos de siglo y, en concreto con una obra pública ( construcción de la carretera de Cuenca a Valverde, que afectó a la necrópolis de Valeria y a ciertos edificios de relativa importancia, que posteriormente fueron "saqueados" ) para que afloraran los restos de la antigua ciudad romana.

En las casas del pueblo, los restos del desescombro contienen en su mayoría epígrafes funerarios y, en mayor medida, restos de la ciudad romana.

Como ya he indicado, la figura de D. Franciso Suay Martínez destaca como el iniciador de las excavaciones y propiciador de los primeros hallazgos de importancia. Este maestro y alcalde del pueblo, es de esas personas que se han acercado a la Arqueología con más entusiamo que medios. Dos serían los logros fundamentales de este hombre en su etapa de Valeria :

a) Creó la conciencia en el pueblo, que, bajo su dirección, cambió incluso de nombre; destacó la importancia del yacimiento y se preocupó de su promoción, frenando, por ejemplo, el expolio al que se venía sometiendo.

b) Inició las excavaciones. El Ayuntamiento, que él presidía, adquirió todo el espacio público de la ciudad romana, el foro y el Ninfeo. De esta forma, el yacimiento pudo conservarse en unas condiciones casi ideales.

Las labores de excavación se resintieron con la marcha de Suay a Cuenca, para hacerse cargo de la Arqueología provincial en la década de los 60, sufriendo las excavaciones un parón hasta 1974, en que el arqueólogo Osuna Ruiz las reabre, y así daba continuación a las realizadas por él mismo en Ercávica, y a las que estaba realizando el profesor Martín Almagro Basch en Segóbriga.

En una segunda etapa, las intervenciones arqueológicas son financiadas por la Comisaría de Excavaciones o Dirección General del Ministerio, dentro del Plan Nacional de Excavaciones. No obstante, la excavación se plantea con criterios académicos y de investigación arqueológica pura, sin previsión de difusión o museización. También formó parte del equipo D. Francisco Suay. Los trabajos se centraron en las zonas anteriormente excavadas: el Foro, el Ninfeo, la totalidad de las tabernae, la calle delantera de las mismas, se limpiaron los aljibes, descubiertos en la etapa anterior, se inició la excavación de la Basílica, se hizo un seguimiento del acueducto romano en su tramo urbano,... Estas excavaciones se prolongarían hasta 1977, y se fueron dando a conocer en algún Congreso Nacional de Arqueología.

El mayor logro de este período consistió en recuperar un yacimiento para la creciente arqueología del momento, y en una zona descuidada por la arqueología clásica.

En una tercera etapa, que se extiende desde 1978, se produce un cambio en la dirección del yacimiento: Fernández González - que abandonaría en 1983-, que relevaría a Osuna Ruiz; Francisco Suay , y por Ángel Fuentes Domínguez, de la U.A.M, éste hasta 1991.

Es el período de mayor impulso en las excavaciones: se acometió la investigación de la fase medieval de Valeria ( a cargo de J.J. Fernández), se excava y limpia la ermita románica de Sta. Catalina y el cementerio adyacente. Además, se continuó con los trabajos en el Foro: la Basílica, hasta su total excavación y el solar de la Curia. Se constató, por ejemplo, que el Foro tuvo al menos dos momentos claramente diferenciados: uno más antiguo, de época augústea temprana, y otro, casi definitivo, en la época tiberia- claudia. Se reexcavaron hasta el final las tabernae del ala del Ninfeo. En definitiva, con todas estas excavaciones se pretendía integrar los edificios para conocer su planta completa, calibrar la envergadura de la trama urbana, el interés,... Se limpió la vivienda rupestre de Despeñaperros, conocida también como Casa Colgada, labor que llevó a cabo el propio Suay; se consolidó y restauró el Ninfeo, los muros de las tabernae delanteras,...

En la actual década de los 90, los trabajos de excavación se han visto paralizados, a la espera de resolver la finalización de los trámites de adquisición del yacimiento ( en su mayoría propiedad particular ), que ha generado en los últimos años un clima de malestar entre los vecinos de Valeria.

 

 

3. VISITA AL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO.

 

El yacimiento arqueológico de Valeria está declarado conjunto histórico-artístico, según B.O.E. 30- VII- 1982.

 

A. Lo DOS FOROS.

La ciudad de Valeria contó con un espacio foral primitivo: se han encontrado restos de sus muros bajo zonas como la Basílica, las tabernae del Ninfeo, y el Sur del Foro. El primer Foro de Valeria debió construirse en fecha aún no determinada, pero seguramente antes del cambio de Era ( ca. 15-10 a. de C.). Constaba de un amplio espacio abierto central (basílica), de planta rectangular y su testero Norte acababa en un pórtico en U del que el lado mayor se subdividía en dos naves, al que se accedía por una escalera monumental desde el espacio abierto del Foro. Probablemente, debió estar rodeado de tabernae en todo su perímetro. Este foro antiguo presentaba un aspecto menos monumental que el posterior, pues tiene un aparejo menos cuidado, pero en uso hasta época tiberiana.

La basílica romana que debió ser un edificio dedicado, fundamentalmente, a la administración de justicia y contratación de mercancías, está situada en un lateral del foro.( en el Norte, concretamente). Para edificarla, se desmontó un pórtico bipartito ( en forma de U, como se ha dicho supra) , cuyos restos aún se observan a ras del suelo. Sobre ese solar se construyó la cimentación de machones que se pueden observar, sobre la que descansaba la basílica de tres naves.

Desde época de Tiberio y probablemente durante Claudio se reorganizó la totalidad del foro de Valeria. La modificación consistió en un sobreelevamiento general del conjunto. Posiblemente el acueducto se construiría por esta fecha, aunque debió prestar servicio público desde época claudiana.

Del foro se conocen aproximadamente dos terceras partes, y se cree que lo restante se encontrará bajo el cementerio de Valeria.

Para lograr un espacio apropiado para el foro de Valeria, se construyó una plataforma artificial bajo la que, por cuestiones de economía y practicidad, se enterraron las cuatro cisternas que se pueden observar, y que hacían la función de saneamiento y distribución del agua a la zona Este de la ciudad.

El espacio estaría diáfano y enmarcado por los edificios del foro: basílica, curia, exedra y, el resto, pórticos. El espacio abierto debió de ser exactamente en forma de planta de cruz, no cuadrado. En el centro de cada uno de sus brazos, quedaría un edificio avanzado, siendo uno de ellos el de la exedra o aula de culto imperial. Nos falta un edificio de importancia en el Foro de Valeria : el templo. Se cree que debía estar frente a la entrada monumental, adosado a la basílica ( o exento, unido por un pórtico a ella ). Las excavaciones bajo el cementerio podrán elucidar muchas incógnitas.

B). El NINFEO. Se trata de un añadido al conjunto foral en sí, y uno de los edificios más interesantes de la arqueología clásica española. Para Ángel Fuentes se le podría considerar un segundo foro menor. Es una fuente monumental, quizás la mayor del Imperio romano, y la imagen más típica de la Valeria romana. Es el fruto de la monumentalización del muro de contención del foro por el Este. El muro actuálmente está desprovisto de todo ornato, pero se debe imaginar cubierto de mármoles, estucos, esculturas y bocas por las que el agua debería manar sin cesar. ( En palabras de Julián Torrecillas, el guarda-encargado de las ruinas )

El conjunto del Ninfeo corona toda la ladera del Hoyo de Afuera, de la que sería una "balconada superior monumental". Por encima de él asomarían los edificios más importantes del foro: Curia, Basílica, y probablemente, el templo de la ciudad. Consta de una serie de 7 nichos semicirculares alternados con exedras rectangulares, practicados en un grueso muro que encierra en su interior un canal revestido de hormigón hidraúlico por cuya pared va el specus, que surte de agua al Ninfeo. El agua saldría al exterior por unas bocas situadas a los lados de los nichos semicirculares, y allí recogida en piletas. Ese pórtico arcuado, del que aún hoy se pueden ver sus columnas toscanas, arquitrabes y demás restos en la taberna nº 12, era en realidad el Ninfeo : " como un tunel algo oscuro, con el ruido , hoy silenciado, de sus 14 fuentes manando, y seguramente húmedo ".

Entronca con los Ninfeos helenísticos: está en la línea de la Fuente Pyrene de Corinto en su fase helenístico-romana. No hay que olvidar que los ninfeos, especialmente en época antigua, antes que edificios ornamentales, que realmente lo eran, son edificios de culto a las aguas -de origen prerromano-, formando parte del foro, pero, a la vez, claramente separado de él.

Con palabras de Ángel Fuentes : el conjunto del Ninfeo se trata como una idea indígena romanizada en sus formas -arquitectura-, y se convierte en un pequeño foro religioso de significado indígena.

 

Las cisternas fueron construídas con la misma técnica que las del foro. Salpican todo el yacimiento. Una fuente adosada a ellas posibilitaba que todos los habitantes de la ciudad pudieran disponer de agua.

 

C) "CASAS COLGADAS" ( Despeñaperros). Se han identificado también circundando la ciudad, junto a las hoces del Gritos y el Zahorra, casas y grupos de casas, al restituir sus plantas. Esta modalidad de construcción ha pasado inadvertida para la arqueología española, y en Valeria sólo se conocen como " Casas Colgadas".Es una de las construcciones más representativas de Valeria: una casa con varias habitaciones en torno a un peristilo del que se pueden ver, embutidos en la roca, los sillares que sostenían las columnas. Hacia el lado de la hoz los retalles en la caliza permitían encajar vigas para volar al vértigo del vacío habitaciones y balconadas. Mosaicos y pinturas completaban la casa. ( en palabras de Julián Torrecilla ).

Siguiendo con las construcciones, el Sr. Torrecilla nos mostró y comentó el edificio en Exedra, que es un conjunto de construcciones formadas por un criptopórtico, edificio en exedra,... que sustentaban el lado Oeste del foro y que actualmente se halla en estudio. Desde aquí se podía observar cómo, para conseguir el trazado regular de una ciudad romana, especialmente en un relieve tan escarpado, se tuvo que construir con aterrazamientos artificiales.

También nos destacó la Casa de Adobes, que construída en el s.II sobre edificio anterior -se conserva un aljibe del mismo- fue destruída por un incendio ca. la mitad del s. IV. Esta casa debió estar constituída por dos pisos, de los que el inferior haría las veces de almacén. Este piso, a su vez, se divide en tres habitaciones, en su día ornamentadas con pinturas. Esta casa, como consecuencia del urgente abandono -por incendio- del residente, proporcionó el ajuar completo: sartén, el tesorillo familiar, comida, trigo, un par de ruedas de carro,... que dan fe del modus vivendi de una ciudad en declive.

 

D) IGLESIA de Valeria y el núcleo urbano. Se ha comprobado con los últimos estudios, que la ciudad romana de Valeria no sólo se ceñía al espacio monumental conocido. La iglesia de Valeria es un compendio de elementos arquitectónicos romanos, creyéndose, durante largo tiempo, que estaba levantada con piezas extraídas del Foro.

La razón del emplazamiento urbano del pueblo de Valeria debió estar relacionado con el aprovisionamiento de agua, pues en la ciudad romana no hay agua de surgencia en ningún punto. La urbanización debió de ser muy temprana, y tal vez coetánea a la propia ciudad romana. El centro de este barrio "periférico" o suburbano lo debió constituir un templo dedicado a una divinidad infernal de las aguas : "el templo de Airón" (dios indígena, conocido ya en otros lugares, como Uclés). Los restos de este templo se emplearon en la actual Iglesia del pueblo, y aún hoy podemos hallar un pozo en la misma iglesia, conocido como Airón, del cual se dice que nunca se ha secado.

Lo cierto es que el viejo templo indígena pasaría a ser una iglesia cristiana, hoy de la Virgen de la Sey ( esto es, de la Sede episcopal ), a la sazón patrona del pueblo de Valeria, objeto de nuestra visita. Fue construída a principios del s. XIII, con importantes modificaciones en los siglos XVI ( fachada y portada ) y XVII ( torre, artesonados, coro,...). Es considerada la mayor iglesia románica de la provincia y única de estas características. A la vista están columnas y estelas funerarias romanas, así como pequeños fragmentos visigodos, utilizados como material de construcción. ( en palabras de Julian Torrecillas )

 

 

 

Para terminar quiero expresar, en mi nombre y en de la S.E.H.A la información oral y escrita facilitada por D. Julián Torrecillas, y que amablemente nos guió, ilustrándonos con su amplio conocimiento sobre el yacimiento valeriense.

 

Bibliografía sobre Valeria:

 

- Ángel Fuentes La cronología del yacimiento hispanorromano de Valeria y su relación con otros análogos de la Meseta,. 1º. Congreso de Historia de Castilla - La Mancha. T II, Ciudad Real, 211 ss.

- Ángel Fuentes. Valeria, una ciudad ignorada en los textos clásicos. Revista de Arqueología, nº 22 ( 1982), pp. 44 y ss.

- Ángel Fuentes Las ciudades romanas de la Meseta Sur, La ciudad Hispanorromana. Privilegio y poder.. Tarragona, 161 ss. ( 1993 ).

- J. Larrañaga Ruinas de Valeria,. N.A.H. II, 153 ss. ( 1995 )

- Osuna, M. y varios. Valeria Romana. Cuenca, 1978.

 

Nuestra segunda visita será a la ciudad romana de Segóbriga, una de las más importantes y antiguas del interior de la Península Ibérica. Para llegar a las ruínas de Segóbriga: desde Madrid, cogemos la N- III (Madrid-Valencia), y , pasado Tarancón, en Saelices nos desviamos hacia Segóbriga , situada a tres Km. del pueblo.

  SEGÓBRIGA.

 

I. BREVES APUNTES HISTORIOGRÁFICOS SOBRE LA CIUDAD.

 

Comenzarémos por Sexto Julio Frontino ( 40-103 d. de C.) . Este autor en su obra Strategemata , menciona en dos ocasiones a Segóbriga. En ellas describe el ataque realizado por el lusitano Viriato contra Segóbriga ( año 146 a. de C.). Así, en una de ellas comenta : Viriato disponiendo sus tropas en emboscada, envió a unos pocos a robar el ganado a los segobrigenses; como saliesen éstos en gran número para castigarlos, echaron a correr aquéllos, simulando que huían,...

Y en la otra, comenta: Viriato volvió sobre sus pasos y lo recorrió en uno sólo, cayendo sobre los segobrigenses desprevenidos, cuando más ocupados estaban en sus sacrificios.

Pero nada refiere Frontino en torno a la ubicación de Segóbriga.

 

El geógrafo griego Estrabón (63 a. de C.- 25 d. de C.) hace una referencia muy breve y poco precisa. Sólo indica que , en la región celtibérica, alrededor de Bílbilis y Segóbriga, combatieron Metelo y Sertorio ( del 77 al 74 a. de C.). Por tanto, nos enmarca geográficamente la ciudad de Segóbriga : la sitúa en plena Celtiberia.

 

Otro autor que menciona la ciudad es Plinio ( 24 d. de C. - 79 d. de C.). En su Historia Natural, en el apartado 24, enumera los pueblos que pertenecen al Convento Jurídico de Caesar Augusta, entre los que figuran los ercavicenses ( vecinos de los segobricences ). Más adelante, en el apartado 27, define a Segóbriga como caput Celtiberiae. Así, al citar a los pueblos que pertenecen al Convento Jurídico de Carthago Nova, siguiendo un orden geográfico del Sur hacia el Norte, además de indicar que Segóbriga era una ciudad estipendiaria de aquel Convento, nos asegura que son el comienzo de la Celtiberia. En un segundo texto, Plinio ( Historia Natural, 36 ) menciona la explotación de piedras especulares ( mica? , o selenita - especie de yeso-), en los alrededores de Segóbriga.

 

El geógrafo egipcio Ptolomeo ( 90 d. de C. - 168 d. de C.), indica en su Geographia, que Segóbriga era una ciudad de los celtíberos. Sin embargo, las coordenadas geodésicas que facilitaba para esta ciudad no se aproximaban en absoluto a la realidad ( la situaba a 13º 30’ , esto es: se hallaría a 1.161 Km de dicho meridiano de origen, en pleno mar Mediterráneo ).

 

Otra referencia histórica es la aportada por San Isidoro de Sevilla ( 560 d. de C. - 636 d. de C.) . Aparece en sus Etimologías, y se sigue mencionando que en sus alrededores se continúan con la explotación de espejuelos o piedras especulares .

 

El anónimo Ravenate, en su Cosmographia, aporta los siguientes datos :

- Segóbriga no aparece en la región levantina, sino en la región central de España.

- Su ubicación se fija en el camino que parte de Complutum y va hacia el Este hasta alcanzar Lebisosa, hoy Lezuza ( Albacete ).

 

El nombre de Segóbriga aparece también unido a los nombres conservados de sus primeros obispos. Y en las listas de las sedes episcopales visigodas, siempre al lado de Valeria, Ercavica y Complutum ( y , algunas veces, de Segovia ), pero nunca junto a Valencia, ni otras diócesis levantinas.

 

 

Más adelante- apart. V- se os indicará una breve referencia histórica sobre los diferentes estudios acerca de la ubicación de Segóbriga ( fundamentalmente, desde el s. XVI al XX ).

 

II. SEGÓBRIGA Y SU CONJUNTO ARQUEOLÓGICO.

 

La parte más interesante de esta ciudad de la Meseta es el gran conjunto monumental, planificado en época augústea y terminado en tiempos de Vespasiano, que parece atribuirse a un probable personaje de origen segobrigense, que llegó a ser gobernador de la Aquitania.

El conjunto arqueológico está formado por un Teatro y un Anfiteatro, situado fuera del recinto murado. Están construídos en parte sobre la roca, a ambos lados de la entrada principal.

El Teatro aún conserva dos tercios de sus gradas, la ima y la media cavea, y separado de la muralla por un corredor abovedado. Sólo se han consolidado los muros y restaurado el proscaenium, y un poco los baltei. Las caveae están muy bien conservadas. También se han levantado algunas columnas para imitar la scaena monumentalis.

El Anfiteatro, de 75 m. de largo, es el monumento más grande de Segóbriga. Sus magníficos sillares fueron reutilizados en el s. XVI para emplearlos en la construcción del monasterio de Uclés. El anfiteatro todavía está en período de reconstrucción.

En el interior de la muralla, en conexión con el Teatro tenemos un cripto-pórtico, de orden jónico, sobre el que debió existir un pórtico que daba a un gimnasio con piscina, a su vez comunicado con unas Termas, bastante bien conservadas.

 

En los últimos años se ha añadido a este conjunto la Puerta Principal, entre el Teatro y el Anfiteatro. Parece adivinarse en su interior un Foro, al que se abre un gran edificio de doble planta y conservado hasta 4 m. de altura, que parece corresponder a la antigua Basílica.

Si ascendemos por el camino, que conserva el trazado del antiguo cardo, nos llegamos ante la Ermita, que pareció aprovechar unas ruinas de un gran monumento (quizás un templo, o unas termas ).

Si seguimos ascendiendo hasta la cumbre del Cerro, encontraremos lo que debió ser la antigua acrópolis, alterada por una fortificación medieval. También se conocen en su entorno varias necrópolis, situadas en el comienzo de las vías que salían de la ciudad: así, por ejemplo, la del N.E. , junto al Museo, debió dar lugar a una Basílica visigoda, excavada en el s. XVIII, con cripta y varias tumbas de obispos (hoy desaparecidas ), que constituye uno de los principales monumentos de época visigoda en España.

No lejos de la ciudad, unos 500 m. hacia el S.W., tras cruzar el río Cigüela por un pequeño puente, se puede observar una vía romana . Todavía a sus lados se conservan unas canteras romanas , que, según se ha confirmado, proporcionaron material para la construcción del Teatro. Luego nos adentramos en un hermoso lugar, que debió ser un lucus o bosque sagrado, de origen prerromano, dedicado a Diana (en este paraje destaca el conocido por algunos arqueólogos como delubrum, o sacellum Dianae) Aquí, se han hallado inscripciones rupestres y un pozo tallado en la roca, que aún hoy se conserva.

En cuanto al aprovisionamiento de agua de la ciudad, existen varias cisternas monumentales de opus caementicium que se distribuyen por todo el conjunto de la ciudad. Pero destaca un pequeño acueducto, del cual su mina, -de época romana , y aún en uso-, conservada bajo una fuente, proporciona abastecimiento hídrico al cercano pueblo de Saelices. El agua debía llegar a la altura de la piscina del gimnasio, que podía servir de reserva y, a la vez, como distribuidor.

 

III. BREVE HISTORIA DE LA CIUDAD DE SEGÓBRIGA.

 

Como se indicó ya supra, el latino Plinio la consideraba Caput Celtiberiae. Esta ciudad debió ser importante por el control que ejercía sobre las vías de comunicación, y sobre las rutas de trashumancia del Oriente de la Meseta. Como también se refirió en otro lugar, fue famosa en la Antigüedad por la producción de lapis specularis, o yeso traslúcido, utilizado por los romanos para las ventanas ( la principal zona de explotación de todo el imperio romano estaba a 100.000 pasos alrededor de Segóbriga, como indican Plinio, y San Isidoro ).

 

En cuanto al origen de la población, según los testimonios arqueológicos, debió estar ocupado al menos desde el s. V a. de C., como así lo evidencian las importaciones de objetos griegos y etruscos llegados desde las costas del Mediterráneo, lo que explica que se convirtiera en un oppidum ( ciudad fortificada), celtibérico, segúramente en época próxima a la conquista romana de la misma.

 

Su nombre ofrece dos elementos que resultan muy característicos en la toponimia de origen céltico de la Península Ibérica: Seg- y -Briga. Por tanto, su significado etimológico sería: "Ciudad Victoriosa".

 

Es nombrada por primera vez en las luchas de Viriato ( ca. 140 a. de C.) y más tarde en la guerra sertoriana ( ca. 74 a. de C. ).

En época de Augusto, hacia el cambio de Era, pasó de ciudad estipendiaria a municipium, emprendiéndose el conjunto monumental que hoy admiramos, y que debió finalizarse en época flavia, cuando la ciudad consiguió alcanzar un mayor desarrollo, llegando a ser incluso uno de sus ciudadanos Praefectus Aquitaniae (76-79 d. de C), o lo que es lo mismo conseguía desempeñar un cargo que le suponía el acceso al consulado.

En época visigoda, siguió siendo una ciudad importante. Hay testimonios de varias basílicas y de una amplia necrópolis, apareciendo incluídos sus obispos en varios Concilios de Toledo ( 589- 693 d. de C.)

 

Tras la invasión árabe se fue paulatinamente despoblando, con lo que , en primer lugar pasó el control del territorio a Uclés y, en el siglo pasado, tras la construcción del ferrocarril, a Tarancón.

 

En la Edad Media existió en la cumbre del cerro, que ocupaba la antigua acrópolis, una pequeña torre rodeada de un foso con una muralla. Pasó a depender de la villa de Uclés, cabeza en Castilla de los Caballeros de Santiago.

Actualmente aún existe en Segóbriga una pequeña Ermita, último vestigio de la ciudad. Su población, tras la Reconquista, se desplazará definitivamente al actual pueblo de Saelices ( situado 3 Km al N.). Este hecho ha permitido que tanto el yacimiento, como su entorno, puedan conservarse perfectamente hasta hoy.

 

Ya desde época medieval ha existido una muy interesante polémica sobre la verdadera ubicación de Segóbriga. Existían noticias válidas de hallazgos desde el s. XVI, pues desde ese momento el yacimiento del cerro llamado de Cabeza del Griego ( Caput Graii ) pasó a ser conocido, aún cuando se siguiera discutiendo sobre su identidad, incluso hasta los estudios más recientes. (Ha sido el verdadero nudo Gordiano de los estudios arqueológicos fundamentalmente en los tres ultimos siglos).

La excavación arqueológica se iniciaría en el s. XVIII, con lo que debe considerarse una de las más antiguas de la arqueología española. Fue en esta época cuando se excavó la Basílica visigoda extra muros, y se realizaron algunos sondeos en el interior del oppidum.

Sin embargo, sólamente las excavaciones realizadas en los últimos 35-40 años han permitido confirmar definitivamente la auténtica identidad de la antigua Segóbriga.

 

IV. ITINERARIOS RECOMENDADOS DE VISITA a SEGÓBRIGA.

 

Para finalizar os indicaré que se han pensado una serie de itinerarios para ayudar a visitar mejor el yacimiento -o, para otros, "parque arqueológico"-, según el tiempo del que se disponga, el interés y la formación del visitante, aunque siguen faltando las imprescindibles indicaciones ( bien de las distintas zonas excavadas, zonas de peligro,...). No obstante, desde hace tres años, he podido observar que este aspecto lo han ido mejorando, como podréis comprobar. Ello, sin duda, permitirá un mejor seguimiento.

Para el arqueólogo Martin Almagro los distintos itinerarios, con tiempo aproximado de visita, podrían ser los siguientes:

 

1º. De 1/2 a 1 hora : TEATRO + ANFITEATRO + MUSEO.

2º. De 1 a 2 horas : TEATRO + ANFITEATRO + ERMITA + ACRÓPOLIS + MUSEO.

3º. Medio día : TEATRO + ANFITEATRO + ERMITA + ACRÓPOLIS + MUSEO + RECORRIDO DE LA MURALLA o VISITA A LAS CANTERAS ROMANAS. Podría completarse con la visita al MUSEO de CUENCA o el MONASTERIO de UCLÉS ( conocido como EL ESCORIAL de la Mancha ),... Pero ello ya representaría una excursión de un día.

 

4º. De 1 día: visita completa de todos los restos del yacimiento arqueológico, del Museo y de los alrededores, con un recorrido por las vías romanas del entorno, visitando también el SACELLUM Dianae. En definitiva, pasar todo un día en estos bellos parajes.

 

V. BREVE REFERENCIA HISTORIOGRÁFICA SOBRE LOS DIFERENTES ESTUDIOS EN TORNO A LA UBICACIÓN DE SEGÓBRIGA.

 

En primer lugar, afirmaremos que la primera noticia que poseemos sobre el ya famoso cerro de Cabeza del Griego, nos aparece documentada en Octubre de 1228, donde se dice que el Cerro, al menos en parte, pasó a ser propiedad de la Orden de Santiago.

En el s. XVI, en su primera mitad, los eruditos españoles identificaban a Segóbriga con Segorbe , en el Reino de Valencia. A lo largo de toda la segunda mitad del s. XVI, ya empezó a ser famoso el Cerro de Cabeza del Griego ( o Caput Graii, según Pedro de Alcocer ).

Será la opinión de Ambrosio de Morales quien, en su obra "Las Antigüedades de las ciudades de España, (Alcalá de Henares, 1575 ), nos cuenta que Segóbriga se situaría entre los obispados de Ercávica, Valeria y Complutum. Sin embargo, en su Crónica General de España ( 1577 ) dice : se cree haya estado en las grandes ruynas que agora se ven cerca de Uclés, donde llaman la Cabeza del Griego ".

 

En el s. XVII, además de la posición de historiadores valencianos, como Gaspar Escolano y Francisco Diago, que admitían que Segorbe era la antigua Segóbriga, existen, sin embargo, opiniones de extranjeros, como el numísmata francés Vaillant, que suponían dos Segóbrigas : una la no estipendiaria , que la sitúa en el reino de Valencia ( que pudo estar en Segorbe o en Cabeza del Griego), y una estipendiaria, que sitúa en Sepúlveda, y cerca de Numancia. Este hecho motivará que, incluso hoy, debido fundamentalmente a los hallazgos numismáticos, se mantenga la tesis de la existencia de más de una Segóbriga en la España antigua.

 

En el s. XVIII, tenemos, por una parte, a los historiadores valencianos de nuevo que obviamente siguen manteniendo la ubicación de Segóbriga en la Segorbe levantina. Por otra parte, aparecen historiadores como, fundamentalmente, José Cornide, que ya la situaban en Cabeza del Griego. Éste el 25 de Junio de 1793 salió de Aranjuez, acompañado del arquitecto Melchor del Prado ( padre de Casiano del Prado ), con el encargo por parte de la Academia de la Historia - en compañía de los historiadores José de Guevara y Benito Montejo - de llevar a cabo una esmerada exploración de cuanto hubiera en las ruinas de Cabeza del Griego. De lo que vio en la ciudad escribió: Lo tengo por suficiente para suponer en Segorbe una población romana y no hallo repugnancia en que hubiere tenido el nombre de Segóbriga, particularmente si se cree pertenecer a esta ciudad la medalla que existe en el gabinete de S. Isidro en esta Corte, y en la que el Sr. Trigueros leía Segobriga Edetanorum ( Segóbriga de los edetanos )a cuya región pertenecía indubitativamente el sitio de Segorbe ( " Noticias de las Antigüedades de Cabeza del Griego ", pg. 207, nota 2 ). En otro lugar, venía prácticamente a admitir la existencia de dos Segóbrigas.

 

En el s. XIX destacamos, de entre todos los eruditos, a :

1º. Lorenzo Hervás y Panduro: ubicaba la antigua Segóbriga en el Cerro del término de Saelices.

2º. Aureliano Fernández Guerra, el cual, en un informe titulado " Una tesera celtíbera. Datos sobre las ciudades celtibéricas de Ercávica, Munda, Cértima y Contrebia " ( 1868 ), trataba de probar que las ruinas de cabeza del Griego pertenecían a Ergávica. No menciona dónde se podía ubicar Segóbriga. Y, por otra parte, él situaba la Munda celtibérica ( mencionada, entre otros por el historiador latino T. Livio) en el pueblo de Hito, cerca de Saelices y de Cabeza del Griego.

3º. E. Hübner, además de criticar la identificación de Cabeza del Griego con Ercávica, regresa a la ubicación de la Segóbriga clásica en la Segorbe levantina, justificándolo de acuerdo con las medidas geodésicas que había dado Ptolomeo. Esta tesis influyó durante toda la 2ª mitad del s. XIX.

 

4º. P. Fidel Fita tomó una postura prudente en la discusión, aún cuando mantuvo la convicción, velada, de que Cabeza del Griego era realmente el solar de la antigua Segóbriga. Sin embargo, la posición mantenida por su amigo Fernández Guerra y, sobre todo, por Hübner no le hizo decidirse plenamente.

 

Durante el s. XX, destacaremos a los siguientes :

 

- Pelayo Quintero Ataurí, el cual publica en 1913 un libro sobre Segóbriga. Argumenta que las ruinas de Cabeza del Griego son con toda seguridad las de la Segóbriga clásica,sin que esto quiera decir que no hubiera otras ciudades del mismo nombre, como entonces era frecuente, y aún hoy entre nosotros.

- Adolfo Schulten defiende la ubicación de Segóbriga en las ruinas de Cabeza del Griego, tras consultar concienzudamente los documentos históricos antiguos, la numismática hallada,... Y comenta : Segóbriga está en el Cigüela, afluente del Guadiana, pero cerca de la cuenca del Tajo y la región de Caraca, en el Cerro de Cabeza del Griego, cerca de Saelices ( provincia de Cuenca ).

- También podemos destacar la opinión de los numísmatas, como Untermann, quien opina que debió estar situada hacia el Alto Ebro, rechazando la ubicación en Cabeza del Griego. No obstante, la opinión de éste y de otros numísmatas responde más bien a la situación "dispersa" de las monedas encontradas, prescindiendo de otras argumentaciones.

 

- Por último, para Martín Almagro- Gorbea ( Director de las Excavaciones de Segóbriga. Catedrático de Prehistoria de la Universidad Complutense ) no hay duda alguna de que Segóbriga es precisamente la que está ubicada en el cerro de Cabeza del Griego.

 

Bibliografía- selecta- sobre Segóbriga :

 

- Martín Almagro. Segóbriga, ciudad celtibérica y romana. Guía de las Excavaciones y Museo.. Madrid 1975.

- Martín Almagro Segóbriga. Guía del Conjunto Arqueológico ( 4ª edic. actualizada y corregida por M. Almagro- Gorbea ).. Madrid 1990.

- A. Schulten Segobriga. Deutsche Zeitung für Spanien..Barcelona 1923.

 

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Segóbriga. Una ciudad celtibérica romanizada. Historia 16, 109: pgs. 119-128. 1985.

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