Los duros comienzos
H
ace mucho mucho mucho tiempo (1985)
en un pequeño pueblo al lado de Pamplona, llamado
Berriozar
un pequeño pero avezado Heavy Metalero llamado Antonio Salas (Toñín, Salas, Salillas,
las crónicas nunca se han puesto de acuerdo en estos términos...)
fraguaba una idea en su interior: Una radio. Así pues, junto a otros amigos decidió
reunir dinero y asentarse en el borde del dial. Cuentan los más viejos del lugar que sus
esfuerzos se concentraron en organizar fiestas y otras actividades de dierente índole.
Pero nuevamente las crónicas no se ponen de acuerdo, y sólo podemos hacer caso a
las malas lenguas, que nos cuentan cómo ese dinero nunca apareció.
Pero no por ello desaparecieron los intrepidos deseos de nuestros aguerridos caballeros.
Muchas lunas hubieron de pasar hasta que el año 1988 concedió una subvención
de 100.000 pesetas para crear una radio de nombre intrepido como sus impulsores.
Zartako Irratia, 1988-1990
Ostia que Radio, Radio Ostia
los traductores de estas crónicas nunca han llegado a un consenso total sobre la significancia
de tal nombre, que en Agosto de 1988 en el 106.5 de la FM vio su nacimiento. Si acudimos a las crónicas de
aquellos tiempos, en las "Antoniorum Salas Cronicae" se deja constancia sobre los primeros tiempos:"
No se venía exactamente a hacer buena radio, sino más bien a pasar el rato como
mejor fuera"En las mismas memorias describe el lugar de emisión como una bajera alquilada, oscura
sin insonorizar, con un micróono, un tocadiscos, otra pletina, y una mesa de
mezclas del tamaño de una barra de chocolate"En capítulos posteriores, se explica
cómo se introdujo una máquina de pinball (¡¡¡¡A 15 pesetas la partida!!!!)
unos sillones (¡¡¡Badulaque aquél que con su tonelaje los destrozó!!!)
pero pese a dotar a los moradores de aquella radio de todas las comodidades (hasta el teléono, con candado...)
no se le dio una cobertura legal, y Zartako Irratia murió la noche en la que la
Benemerita procedió a pedir
licencia de emisión y otra suerte de cosas, en nombre de una cosa llamada LOT, esto es,
Ley Organica de Telecomunicaciones. Y bajo el yugo de aquella ley, murieron programas
-algunos fraguados con ingenio, otros no con tanto- como "El llanero solitario", "Para el que
pueda beberse más de 40 cervezas", "Metal Militia", "Mortuosos Inertes del Metal"...
Pero la historia continúa
Radio Berriozar/Berriozarko Irratia, 1990-...
Quiénes somos?
¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Son momentos de indecisión, según
se cuenta en otra de las crónicas decanas en la historia de Radio Berriozar: las "Frejobis Historiae Radiorum":
"Los que por entonces mandábamos eramos
como un grupo de refugiados en tierra de nadie, con una Radio repleta de toda clase de inquietudes
vestimenta y discografía".
El 106.5 en la FM calló para siempre, pero al este del dial había mucho
territorio por conquistar. Cuentan que por aquella epoca volaban ciertas estrellas fugaces
en forma de concesión radiofónica. Era el momento para viajar hacia otro lugar,
explorar nuevos territorios radioónicos,
merced a la concesión que se había dado al Ayuntamiento de
Berriozar
Y la nave tomó rumbo hacia el 107.3 de la FM (siempre en Stereo...).
.De esta manera nació Radio Berriozar/Berriozarko Irratia
Nuevos locales(¡¡propios!!), nuevos equipos de emisión (¡¡nuevos)y hasta lavabo. Por supuesto que se
llevaron a cabo múltiples y fastuosos festejos para celebrar el nacimiento de la
nueva emisora municipal. Según documentos apócrifos de la época,
corrieron el vino y el patxarán, en cantidades inconmensurabbles hasta que el
sol del Domingo alumbró a los partcipantes de aquella bacanal.
La euforia del momento y del lugar no doblegó ni un ápice
las ansias de trabajo de nuestros protagonistas (que por aquella época, habían
aumentado), y como un buen socialista utópico, el trabajo se repartió en
comisiones: Propaganda, Informativos, Cuñas, Debates, Dramatizaciones,
la savia de Radio Berriozar comenzó a brotar, nuevas ideas, nuevos programas...
algunas de estas comisiones murieron (que no su actividad) para llegar hasta este
1998, junto a otra ingente cantidad de programas: ¡¡Qué verde era mi valle!!!,
Practica lo que predicas, Patxi el Paparra (siempre te recordamos, y estás en nuestras
conversaciones), La Música sobre el Papel, Amnesia, Metal Power, Caballo de Troya, Poyson Boys,
Un paso a la locura...Programas que ayudaron a engordar las páginas de estas crónicas,
combatieron el aburrimiento radioformulero a la izquierda del dial,
algunos nos hicieron reir, otros soñar, pero sin vosotros estar seguros de una cosa:
que no habríamos llegado a escribir estas últimas líneas: Gracias a todos.